Renato, 26 años, León. México.

Kiss: Alvin Scully + Chatri Rusmeepongskul / 20100130.7D.02512.PHola Jóvenes Confundidos, hace cerca de casi 2 años lancé una pregunta a su página pues me encontraba en una crisis existencial y agradezco infinitamente a la persona que me respondió porque el escuchar una opinión tan asertiva y clara de alguien profesional me sirvió mucho para aclarar mi panorama, es por eso que hoy quisiera compartir mi historia.

Todo empezó desde siempre, desde que era un niño muy pequeño sabía que era diferente a mi hermano. A él le gustaba el fútbol y los deportes, por otro lado, yo prefería jugar con animales de plástico y sí, cuando me juntaba con mis primas jugaba con sus muñecas. Todas esas conductas hacían enojar a mis papás, sobre todo el no querer practicar el fútbol; que es como el deporte nacional por excelencia, y eso provocaba que cuando me inscribían contra mi voluntad a un torneo y yo no quería jugar (pues la mayor parte del tiempo la pasaba cazando animales en el pasto de la cancha), mi papá me llevara al baño del colegio y me pegara por no cumplir su expectativa. Al igual cuando tenía alguna actitud considerada “femenina” me regañaba y me decía “pórtese como los hombres”. Todo eso era muy duro y sentía que no cumplía con sus expectativas, así que hice todo lo posible por cambiar y ser más varonil, lo que hoy en día hace que pase inadvertida mi homosexualidad.

No siempre fue así, desde el quinto año de primaria y hasta la preparatoria sufrí de bullying en la escuela. Los niños solemos ser muy crueles y niños que en realidad eran mis amigos aprendieron la palabra gay y por alguna razón decidieron estamparme la etiqueta en la frente y desde ahí no paró, cada vez que pasaba frente al grupo eran insultos y malos tratos, cuando caminaba por la calle y los encontraba, si iban solos me saludaban como si nada, pero si estaban en grupo, entonces otra vez me acosaban. Incluso recuerdo una ocasión en la que a mí y a otros 2 amigos nos metieron al baño y hacían como si estuvieran teniendo relaciones con nosotros. Fue traumático pues solo tenía cerca de 10 años y ellos eran más de 15 niños. Pero bueno, entre insultos y malos tratos yo rezaba por cambiar, le pedía a Dios que por favor me hiciera como mi hermano con quien mi madre todo el tiempo me comparaba, también rezaba porque mi situación en la escuela cambiara y de pronto todos se olvidaran de mí y pudieran dejarme tranquilo.

De manera inesperada al cumplir 18 años mi familia decidió que por el trabajo de mi padre (quien a causa del mismo siempre había tenido que vivir en distintas ciudades separado de nosotros), debíamos esta ocasión irnos con él al lugar donde iba a ser trasladado, una ciudad muy bonita que se llama Querétaro, a una hora y media de donde nací. Para mí fue un shock pues tenía muchos planes con mis amigos y había elegido una universidad para estudiar. Ahora lo veo como una nueva oportunidad que la vida me dio y la respuesta a mis plegarias, al menos de dejar de sufrir acoso en la escuela.

Allá pude haber comenzado de nuevo y ser quien era realmente, asumirme como gay y vivir la vida, pero no lo hice, ahora creo que perdí el tiempo, pude haber tenido amores, desamores y disfrutar en los antros o discos de ambiente y ser muy feliz, pero me puse la máscara y pretendí ser quien no era. Atraía la atención de las mujeres y eso evitaba las sospechas de mi orientación sexual. Al mismo tiempo me volví muy popular en esa institución, incluso con los de mayor y menor grado pues era carismático y “guapo”, lo que permitía que me buscaran sobre todo las mujeres.

Disfruté mucho esta etapa, sobre todo porque fue cuando me enamoré por primera vez. Él era mi mejor amigo, tenía 5 años más que yo, pero estábamos en el mismo grado, era su segunda carrera y yo al inicio no lo soportaba. Sin embargo, en una posada que hicimos una navidad, tuve la oportunidad de platicar con él, se abrió emocionalmente y me contó cosas muy íntimas, tanto que casi lloraba al hablarme y eso me conmovió mucho, ese día fui de los últimos en irme y al despedirnos conmigo lo hizo diferente a los demás, me dio un abrazo largo y apretado, y fue así que comenzó todo. No podía dejar de pensar en él a cada momento y desde entonces nos hicimos cercanos.

Yo lo ayudaba en todo, pero con el pretexto de estar con él, cabe mencionar que él no era muy brillante para la escuela y a mí la verdad estudiar no me costaba trabajo. Teníamos que hacer una investigación por equipos y a pesar de no estar en el mismo yo le ayudé a él a hacer el suyo. Desde entonces no nos separábamos, platicábamos por messenger todas las noches largas horas y él me llamaba por teléfono o me enviaba mensajes de texto. Hasta que un día, mientras platicábamos por chat, me dijo que me quería mucho. Yo me emocioné y no sabía qué hacer, no me importó que tuviera novia (porque decía que era buga o heterosexual y que era mujeriego) así que le respondí que yo también.

Desde entonces nos lo decíamos a todo momento, incluso me mandaba papeles en clases para decírmelo. Cuando íbamos a clase al audiovisual y todo estaba oscuro me tomaba de la mano primero como juego, luego durante más y más tiempo. Yo pensé muchas veces en decirle lo que sentía realmente por él, pero nunca me animé, incluso en una ocasión decidimos quedarnos en la escuela después de clases y habíamos prometido darnos una carta con nuestro secreto más íntimo, yo lo propuse y la intención era declararme, pero al final no nos animamos y la carta la quemé.

Iba a mi casa cuando no había nadie y de pronto me empezó a pedir que le diera masajes, hasta que un buen día las cosas solo pasaron y terminé por masturbarlo, obviamente con su consentimiento. Me sentí fatal, para ese entonces yo ya le había confesado a una de mis mejores amigas mi homosexualidad y le conté lo sucedido. Me sentí muy mal y desde entonces él solo hacía comentarios que trataban de convencerme de que le gustaban las mujeres (aunque en realidad creo que lo que intentaba era convencerse a sí mismo). Le pedí que habláramos en varias ocasiones para aclararlo, pero él decía que para él no era fácil, él un hombre de 26 años y yo de 20, él que ya tenía una vida sexual activa y para mí que era el primer acercamiento a la sexualidad, yo que sentía que el mudo se me caía y él que actuaba tan normal.

Le envié posteriormente un mensaje de texto donde confesé y le dije todo lo que sentía, que desde hacía 3 años estaba enamorado como un loco de él y que esperaba, que creía que él podía sentir lo mismo y por eso me dejé llevar. Pero nada de eso funcionó. Cuando le pregunté, dijo que no lo había recibido, así que decidí dejarlo.

Él en todo momento y a toda la clase le decía que yo era su mejor amigo, que siempre estaríamos juntos, pero al terminar la universidad no volví a saber de él, le envié correos que jamás contestó y mensajes que tampoco respondió. Entonces lo comprendí, solo me usó para ayudarlo en todo lo que necesitara en la escuela y nada más. Todos esos detalles, cartas, correos, mensajes fueron mi pago por trabajos hechos y exámenes pasados, fui un idiota. Pero aprendí y creo que crecí. Dolió pero lo superé.

Entonces regresé a mi lugar de nacimiento con mi familia y por medio de una página de encuentros conocí a un hombre poco más chico que yo, hablo de él en la pregunta que hice a JC anteriormente, fue mi primer novio y ahí podrán ver todo lo que sucedió entre nosotros. El caso es que después de dudar si podía amar a alguien, aceptarme y ser feliz.

http://jovenconfundido.com/pregunta/renato-25-anos-leon-mexico/

Pues sí, conocí a un hombre que es también 5 años mayor que yo, pero a quien quiero con todo el corazón, me enseñó a madurar y crecer y me ayudó a aceptarme, no solo de manera racional sino también en lo emocional como me lo dijo el asesor de JC que me respondió. Ahora he podido hablar sobre mi orientación sexual con todos mis amigos y me han aceptado de la mejor manera. Ahora solo me falta la familia, aunque esa da un poco más de miedo, ya me decidí a contarles la verdad, sobre todo porque hace casi un año decidí independizarme, alquilé una casa donde viví un tiempo, pero las cosas se dieron y ahora vivo con mi pareja.

Es una etapa increíble, con sus momentos difíciles como es lógico, pero no lo cambio por nada. Hay que ser muy maduro para llegar a esta decisión y saber qué es lo que en realidad se quiere y creo que los dos estamos convencidos de querer estar juntos, no solo por ahora sino para siempre. Soy más feliz que nunca y quiero que mi familia conozca el por qué y también gracias a quien. Como les dije, me da mucho miedo, pero leí un libro llamada “papá mamá soy gay” y la verdad me ha fortalecido mucho y convencido de mi decisión, se los regalaré a mis padres para que se preparen y disipen sus dudas también.

Y bueno, así fue como me ha sucedido todo de manera muy resumida o al menos lo intenté jaja. Solo quiero que sepan que se puede ser feliz, muy feliz, claro que es difícil como todo, pero eso hace que valga más la pena. Mucha suerte a todos y espero que cada día sea mejor que el anterior, cuando estuvo en lo más profundo del abismo sumido en la depresión, no me permití ver el enorme sol que estaba justo frente a mí, era cuestión de estirar la mano para poder alcanzarlo y créeme, todo se ve mucho mejor desde aquí.

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Víctor, 23 años, Santiago
Soy un joven de 23 años, apunto de egresar de mi carrera. Hace mucho tiempo asumí mi sexualidad, pero mis padres aún no lo saben, o eso es lo que yo supongo. Mis amigos saben, algunos me conocieron ya asumido y a otros se los conté después. Me di cuenta que era gay cuando tenía unos 14 años, en e...
Oskar, 28 años, Chile
Ojalá, si lo publican, sólo pongan mi nombre y edad. Sorry no sé por qué uno sigue teniendo miedo o desconfianzas, quizás por eso mando este testimonio, quiero dejar de temer y empezar a enfrentar. Hola, a mis 28 años estoy a punto de celebrar un año de contarle a mis padres que soy gay, y aún ho...
Nicolás, 21 años, Chile
Hace poco más de un año tuve la suerte de entrar a Twitter y encontrarme con un  RT que convocaba a “jóvenes confundidos” a participar de un taller, las dudas me invadieron, los nervios y la incertidumbre. ¿Participar o no? ¿Con qué y con quiénes me voy a encontrar?, no pasó mucho rato y ya había en...

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