Cereza, 30 años, Concepción

MadhuQuiero contarles mi historia, espero que quién quiera leerla, sepa que, por más triste que parezca el camino, nunca hay que dejar de pelear =)

Desde que era pequeña, mi mayor sueño era ser escritora. No cualquier escritora, quería hablar sobre mitología japonesa mezclada con mujeres fuertes y guerreras… y es que mi mayor amor era hacia ellas, pero lo oculté por vergüenza y miedo.

Sufrí bullying por ser “marimacho” y estaba siempre metida en peleas, me enamoraba de mis compañeras pero jamás hablaba, los hombres no me movían, pero sí era amiga de ellos… y yo era “la amigo” fútbol, autos, cerveza, conversaciones “de hombres” y de mujeres nada.

Hasta que llegó ella, la chica de mis sueños, con la que me atreví a vivir mi propio cuento de hadas. A escondidas. Llena de culpa. Hasta que la vida nos separó, se fue a vivir a Argentina y no volvimos a hablar.

La depresión me fue ganando, bebía y bebía, pasaba más borracha que sobria, casi todos mis amigos me dejaron y unos pocos quedaron ahí, trataban de ayudarme y yo no quería… hasta que llegó él, quien con su infinita paciencia y cariño me ayudó a salir adelante y, sin darme cuenta, quise formar una familia con él.

Llegó sin avisar nuestro hijo, dos meses después decidimos casarnos y todo bien… hasta que volvió en mi el deseo y las ganas de estar con mujeres, hablaba sobre ellas todo el tiempo, las miraba en la calle y todo eso. Sentía tanta culpa que volvió la depresión, trataba de alejar a mi esposo y a mi hijo porque “cómo van a estar con una pervertida”.

Un día decidí hablar con mi esposo y contarle todo lo que estaba en mi corazón, le dije “soy lesbiana” y él me dijo que lo sospechaba, pero que lo ignoraba o esperaba que yo se lo confirmara… lloramos abrazados y recordamos todo lo que vivimos juntos, y en honor al tremendo cariño que le tengo, le pedí que siguiéramos siendo amigos (hasta el terremoto de 2010 pasamos juntos, ¿qué malagradecida sería si lo echara de mi vida?).

Poco después de eso, conocí a una chica y estamos saliendo, con la esperanza de que el futuro sea mejor, el tiempo dirá qué pasará, pero quiero una familia, ¿quién sabe? La esperanza es la luz que debe guiar a todas las personas en el mundo, y ustedes, Jóvenes Confundidos, siempre que tengan miedo, tengan la seguridad de que sean heterosexuales, gay, lesbiana, bisexual o transexual, lo que importa es lo que llevan en el interior, su esencia, el amor que quieran compartir con el resto del mundo =)

photo by: varun suresh
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Una respuesta a “Cereza, 30 años, Concepción”

  1. Ojos_comprensivos 26 agosto 2013 1:35 am #

    Gracias Cereza por compartir tu historia de amor, apertura y valentía!!!
    Un gran abrazo para ti.

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