Amanda, 17 años, Viña del Mar

LucySiempre visito la página y reviso los testimonios, y me animé a contar mi historia.

Crecí en una familia muy linda llena de amor con mis abuelos y mi mamá, mi papá vivía en Santiago y no tenía comunicación con él. A pesar de que todo fuera color de rosa, en mi familia siempre fue mal visto lo de la homosexualidad, para ellos es como una “enfermedad”.

Cuando tenía como 6 ó 7 años, tenía una amiga que era mi vecina y pasaba siempre en mi casa y con ella las cosas empezaron a cambiar. Jugábamos a “la mamá y el papá” jaja, nos dábamos besos y abrazos por lo poco que recuerdo, pero lo veía normal, nunca le encontré nada malo.

Recuerdo que los veranos siempre nos íbamos de vacaciones y yo anhela volver a Viña para estar con ella. Loco ¿no?, para una niña de esa edad. Bueno, la cosa es que perdí la comunicación con ella porque nos cambiamos de casa y no la vi más. A todo esto, nunca conté lo que pasaba con ella a nadie, ni siquiera a los psicólogos que hE tenido.

Pasaron los años y conocí a un niño, que fue mi novio durante 1 año y 9 meses, hasta que empecé a dudar de mi sexualidad. Durante la relación, lamentablemente, le fui infiel muchas veces, pero con mujeres…

A pesar de que me gustaba serle infiel y estar con mujeres, no podía terminar con él, de cierta forma lo quería mucho y quizás también era una costumbre estar con él. Terminamos hace mucho tiempo, pero aún extraño las cosas que pasé con él.
Después del quiebre apareció la niña con la que le fui infiel a mi ex, me llamaba, me enviaba mensajes y era super atenta y me empezó a gustar. Sin embargo, mi inseguridad fue más fuerte, nunca me di la oportunidad de estar con ella, ni de intentar nada. En verdad me aterraba lo que pensaran los demás y lo que diría mi mamá si supiera que a su hijita le gustaba alguien de su mismo sexo. Por eso corté toda comunicación con ella y le dije que no podía, que no me atrevía y cosas así, y ella lo entendió.

Hoy, con mucha madurez no me cierro a nada, quiero ser feliz y volver a sentir amor de verdad, sea mujer o sea hombre el que me lo entregue, solo enfocarme en mi felicidad.

Saludos.

photo by: Nathan O'Nions
1 comentario URL corta
Heinz, 20 años, Santiago Centro
Hola, me llamo Heinz y nací en el norte del país. El 2010 escapé de mi ciudad para estudiar en la universidad y también para tratar de aceptar mi homosexualidad. Pensaba que estando solo y lejos de mi familia todo iba a ser mucho más fácil, sin embargo las cosas no han avanzado como yo quisiera. Mi ...
Pablo, 20 años, Santiago
Quisiera contarles mi historia, para que vean que sí se puede... Como muchos de ustedes, siempre tuve miedo de que mis papás se enteraran de que era gay, y tuvo que llegar el momento de contárselos para darme cuenta de su gran amor incondicional, su apoyo y su "open mind". La sociedad s...
José, 13 años, Chile
Para empezar, me voy a describir un poco: 1.62m, contextura media, pelo café oscuro, ojos miel y rasgos faciales finos (casi femeninos según algunos), sensible, fiel pero rencoroso. Desde chico (9-10) que sentía cosas por hombres, pero lo negaba... Un día, a los 12, tuve un extraño encuentro con un ...

Una respuesta a “Amanda, 17 años, Viña del Mar”

  1. Virgo 11 julio 2013 14:59 pm #

    me gusto mucho tu frase, “Hoy, con mucha madurez no me cierro a nada, quiero ser feliz y volver a sentir amor de verdad, sea mujer o sea hombre el que me lo entregue, solo enfocarme en mi felicidad.”, y creo que es muy digna de seguir.
    Saludos y cuidate mucho (:

    Thumb up 2 Thumb down 0

Responder

No escribir correos electrónicos dentro del comentario, no será publicado.

Recibir notificación de nuevos comentarios por email. También puedes suscribirte sin necesidad de comentar.