Marcela, 21 años, Chile

La verdad es que, y quizás suene cliché, pero no va mucho conmigo esto de las etiquetas. De todas maneras, diré que me considero heterosexual, con algunas dudas cada cierto tiempo, pero heterosexual al fin y al cabo. Lo que no me deja considerarme bisexual, es que nunca en realidad he tenido una pareja mujer. Y cuando lo pienso bien, creo que no duraría, porque bajo todos los puntos de vista prefiero a los hombres.

Pero aquí va mi historia: Desde pequeña siempre me gustaban y atraían compañeritos en mi curso. A los 8 años, tuve mi primer beso con un amiguito que no me gustaba, en realidad no recuerdo haber sentido nada. A los 12 años tuve mi primer “enamoramiento” con un compañero, de verdad que me gustaba mucho. Y a los 13 años, mi primer pololo jajaja, el que me hacía sentir mariposas y la niña más feliz del mundo.

A esa misma edad empezó mi primera confusión con una amiguita vecina que tenía. Éramos una especie de mejores amigas, pero ella era muy posesiva y me celaba mucho. Tenía actitudes que me empezaron a confundir. Un día me dijo que si yo fuera hombre ella se enamoraría de mí. Me dejó marcando ocupado por mucho rato, porque me sentía confundida con ella. Si mal no recuerdo esa fue la primera vez que empecé a entender que quizás podían gustarme las mujeres. Nunca pasó algo. Creo que tocamos varias veces el tema de la homosexualidad, pero ese era un asunto casi tabú, que veíamos muy lejano de la realidad, y la verdad nunca tuve la confianza como para decirle algo.

Bueno, a los 14 años, me hice muy buena amiga con una compañera de curso. Ella me confesó una vez que yo le gustaba y se grabó con tinta china mi nombre en su mano. Segunda confusión con una niña. Tampoco pasó algo. En mi colegio se empezaron a dar cuenta que empecé a comportarme distinta, bajar notas, etc. Muchos problemas, orientadora, papás de ambas preocupados. En fin, la cambiaron de colegio, se acabó poco a poco la amistad.

Yo en estos momentos ya tenía todo tipo de dudas en mi cabeza y estaba decidida a nunca aceptar que tal vez me gustaban las mujeres. A pesar de estas dos situaciones, me atraían los hombres, ellos llamaban mi atención. Si iba en la calle y pasaba un hombre y una mujer, me fijaría en el hombre. Mi atracción todo el tiempo fue hacia ellos.

Ya en tercero medio, me gustó mucho un niño. Salimos, pololeamos. Fue lindo todo, pero la verdad nunca me enamoré de él, y pronto se me fue el interés, así que después de un par de meses, terminamos.

Ahora viene mi situación. En enseñanza media, llegó a mi curso una compañera nueva. Desde el primer día, sentía su mirada a cada momento. Yo lo único que quería era que se fuera mi confusión, la que pensaba era parte de la edad. Pasó el tiempo, y nos empezamos a hacer amigas. Para cuarto medio, ya estaba en mi grupo de mejores amigos (La verdad es que, por las actitudes, yo pensaba que yo le gustaba, pero nunca nadie dijo alguna palabra al respecto, por lo que hasta el día de hoy no podría confirmarlo).

Al entrar a la universidad, nuestra amistad se fortaleció muchísimo (a pesar de estar separadas). Resumo todo diciendo que sigue siendo una de mis mejores amigas, y creo que de esas que duran para toda la vida. Ella es muy especial, no es como nadie que haya conocido antes. Es simplemente genial, es buena persona, es inteligente, tiene una fuerza interna que admiro, no tiene miedo de seguir su camino, es dulce, es amable, bondadosa. Es realmente única, es un tesoro de persona!

El año en que entré a la U, tuve una relación con mi gran mejor amigo. Me enamoré de él hasta la patas, nunca había sentido algo así por alguien. Gran parte de lo vivido fue hermoso, pero se hicieron las cosas mal, se tomaron malas decisiones y terminamos hiriéndonos muchísimo. Intentamos recuperar nuestra valiosa amistad, pero nunca pudimos, ahora es un desconocido. El dolor fue inmenso. Gracias a esta situación aprendí muchísimo, y quedé por un tiempo con miedo de volver a enamorarme. A mi amiga, le tocó al siguiente año. Se enganchó con un niño que conoció (eché abajo toda idea de que podría ser lesbiana), tuvo algo con él, se terminó porque a ella se le fue el interés.

Ah, creo que me falta mencionar que en estos años que han pasado han seguido llamando mi atención algunas mujeres, pero del mismo modo que algunos hombres. Nunca ha llegado más allá la situación con una mujer. Nunca me he enamorado de una. Sigo confundida, si hubiese sido algo de la edad, yo pienso que ya estaría olvidado.

Vuelvo a mi situación, que me tiene pensando día y noche. Actualmente, mi amiga se ha ido instaurando paulatinamente en mi mente. Este último tiempo pienso mucho en ella. Creo que mis sentimientos se están volviendo mucho más profundos. Pero también hay días en que siento que definitivamente sólo la veo como una amiga. Mi cabeza es una ensalada rusa, y tengo mucho miedo a arruinar nuestra amistad, en realidad es como el típico miedo que todos tenemos.

Bajo ninguna circunstancia quiero perderla como amiga, creo que no podría soportar esa situación una segunda vez. Sería egoísta de mi parte confesarle que siento más por ella, porque arruinaría todo, y tal vez ni sería correspondida. Pero tampoco pretendo quedarme de brazos cruzados. Realmente no sé qué hacer. Esto se está volviendo una cosa que ya no puedo manejar. Siento que en un tiempo más, si no hago algo, explotaré de ganas de entregarle amor y terminaré contándole. A veces siento que lo único que quiero es poder tener algo más con ella, pero luego me invade el miedo y las dudas y todo.

La verdad es que una posibilidad es esperar a que mis sentimientos hacia ella sean sólo de amistad, pero sinceramente no es lo que quiero. Esto es algo que se ha venido construyendo hace años, y que tal vez no lo había notado, y ahora de repente me doy cuenta. El sentimiento es intenso, hasta cuando simplemente la pienso, mariposas vuelan por doquier.

PD: primera vez que saco a la luz todo esto, ha sido un gran alivio.

Un abrazo.

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Magda, 20 años, Chile
Hola, mi nombre es Magda, tengo 20 años y he pololeado sólo una vez con un hombre, quien me hizo sentir muy bien, yo siempre normal, pensando que si no he pololeado es porque no se ha dado la situación y lo sigo pensando así. Tuve un amigo gay cuando iba en 3° medio y luego una amiga que la conozco ...
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2 Respuestas a “Marcela, 21 años, Chile”

  1. Matilde 16 octubre 2012 16:07 pm #

    Marcela, ante todo espero que estés un poquito mejor 😉

    A mi me pasó algo muy similar con mi mejor amiga, ella es como mi alma gemela, pero lamentablemente el año pasado me empecé a confundir. No dejaba de pensar en ella, me enfermaba que saliera con otras personas y me daba rabia no poder estar más tiempo a su lado. Por supuesto que llegó un momento en el que sentir esto fue insoportable, por un lado sabía que era mi mejor amiga y me sentía culpable, pero por otro no podía dejar de pensar en ella como algo más. Le conté todo esto a otra amiga y me dijo lo siguiente: “tienes que decirle lo que sientes, si ella es realmente tu amiga te va a comprender y dará el espacio/tiempo para que te aclares”. Tomé la decisión, me armé de valor y le conté, no fui capaz de hacerlo face to face, así que después de un bochornoso episodio post-carrete se lo confesé vía sms. Su reacción fue sorprendente, me dijo: “tranquila, te entiendo, es super normal y a todas nos pasa, tómate tu tiempo, piensa las cosas y cuando estés lista habláremos, tú sabes que seguiré aquí porque nuestra amistad es muy sólida.
    Estuvimos sin hablar, ni vernos y prácticamente cero contacto por otro medio, esto duró aproximadamente un mes, cuando estuve lista hablamos y todo bien. Yo había confundido las cosas, ella ha sido un pilar super importante y eso hace que en ocasiones uno crea que hay algo más allá, cuando en realidad lo único que hay es una amistad tan singular, que a veces uno confunde 😉
    La diferencia en mi caso es que hace muy poquito salí del armario -de hecho ella (hetero) fue una de las personas que más me ayudó en todo ese proceso- y nuestra amistad ha salido fortalecida.
    Por tu parte comprendo el miedo a perder su amistad, pero créeme que si es como dices entonces te doy el consejo que me dieron cuando lo necesité: dile lo que sientes/piensas y si necesitas un tiempo, tómalo, ella seguramente va a entender, va a esperar y las cosas no tienen por qué terminar mal. Todos tenemos derecho a expresar lo que sentimos y pensamos, pero te recomiendo tomar las cosas con calma.
    Saludos!!!

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    • pestañas 16 octubre 2012 19:48 pm #

      Qué buen consejo!!! :)

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