Ornella, 34 años, Santiago

Hola, me llamo Ornella, tengo 34 años, soy heterosexual, madre de cuatro niñas hermosas y prontamente madre de un niño que deseo con toda mi alma, estoy casada hace 6 años, soy chilena con ascendencia italiana, y vivo en la mediterránea ciudad de Santiago de Chile.

Me es muy difícil comenzar a redactar mi historia, mi testimonio, o mi perspectiva  porque no sé por dónde empezar.

Llegué a la página a través de mi hermana menor, ella es lesbiana, asumida, después de enfrentarse a muchas situaciones más que incómodas, inhumanas, poco a poco ha ido contando su verdad, con las aventuras y desventuras que te depara el devenir de la vida. Ella es una mujer de la cual a primera vista no se pensaría que es lesbiana, pues es muy femenina, y trata de igual manera a hombres como a mujeres -en cuanto a cordialidad, cortesía- . Y me duele profundamente observar la maldad y la hipocresía de la gente, me duele ver lo estigmatizadas que están las personas con una orientación sexual diferente a la “normal” o “modelo”. Me duele ver cómo una, dos o un conjunto de gente puede lograr que vivas una vida clandestina -porque puedo decir que,  he vivido quizás en “tercera persona” lo que muchas personas con una orientación sexual diferente viven, puesto que no solamente tengo una hermana que es lesbiana, sino que, hay mucha gente en mi entorno con una orientación diferente a la heterosexual- , cómo pueden llegar a estigmatizar a alguien de tal manera que esa persona llega a creer que su vida es un completo error.

Por mi parte y de mi marido, no nos molesta que nuestras hijas sepan/ vean que el amor es amor -lo digo, porque no se imaginan cuánta gente nos ha dicho que estamos criando poco menos que a mujeres enfermas- . Cuando hace casi 7 años ya, supe que en camino venían mis hijas, Caterina y Diana, mi marido y yo  -supongo, como cualquier progenitor con dos dedos de frente- , con todas las esperanzas, anhelos y desesperación que significa ser padres primerizos siempre dijimos que sea como sea, vinieran como vinieran, con una enfermedad congénita, como sea, ibamos a amar a nuestras niñas. Eso para nosotros, como pareja, significa criar a seres humanos, autónomos, que sepan discernir de las cosas y situaciones a las que se enfrenten a lo largo de sus vidas, sobre todo no “domésticar” a nuestras niñas con modelos patriarcales. Como entenderán vengo de una familia chilena-italiana bastante transgresora, ja, ja,ja -a todo me refiero también cuando hablo de estigmas-.

¿Por qué quise escribir? Porque nunca está de más contar una historia, una perspectiva, decir que “sí, estamos aquí”;  porque sí, tú que estás leyendo esto, no estás solo/sola, abre tu corazón sin miedo y verás hay alguien ahí a tu lado para escucharte, para contenerte, para estar contigo.

Y a ti mi cachorra hermosa, io ti voglio, voglio sorellina mia. Y recuerda que tienes 21 añitos, estás en pañales todavía, ja,ja,ja.

Agradezco al equipo de Joven Confundido por la oportunidad que me dan para poder expresar mi visión de cómo se enfrenta/ ve  una orientación sexual diferente -lo digo así, porque no me gusta pensar en la diversidad sexual como tema, sino, como algo que nos hace diferentes, pero al mismo tiempo iguales y grandes.

Con cariño,
Ornella.

photo by: Fê Candia
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Una respuesta a “Ornella, 34 años, Santiago”

  1. Giovanna 27 septiembre 2012 21:53 pm #

    Ooooooooooh, no creí que iba a salir publicado.

    Eres grande, querida, y yo soy una afortunada. Te amo.

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