Muriel, 24 años, Santiago

Si bien me considero heterosexual, he descubierto que en el último tiempo de un momento a otro sin que yo lo buscara, una seria de personas en mi vida me contaron que eran gay o lesbiana, y no cualquier persona, sino que personas importantes y fue así como el mundo gay se fue acercando a mi vida, a tal punto, de querer involucrarme profundamente con ellos, tanto en lo ideológico como en el sentir y compartir juntos diversos espacios donde intercambiar experiencias.

La primera vez que me lo confesaron, fue alguien muy muy cercano, y con la cual he compartido toda mi vida. No me lo esperaba tanto, ni andaba sospechando por la vida si es que era lesbiana o bisexual o heterosexual, creo haberla aceptado siempre de igual forma. Pero cuando ella me lo contó, sentí una necesidad imperante de acercarme más, de manifestarle mi total apoyo, mi compañía y mi felicidad por haberse atrevido a contarme y por querer vivir su vida como ella lo estaba decidiendo. Prometo que en ningún momento sentí aprehensiones, o me he sentido incómoda ante el tema, todo lo contario, pienso fielmente que las personas gay, lesbianas, bisexuales o transexuales son quienes más necesitan apoyo, compañía y cercanía de las personas, y por supuesto de los heterosexuales. Creo que muchos llevan una vida oculta, intranquila, sin poder expresar lo que realmente piensan y sienten y escondidos bajo una máscara que les impone la sociedad.

Por supuesto que esto no es así en todos los casos, pero al menos los casos cercanos que tengo si han llevado una vida bastante compleja, dificultado aun mas por las presiones sociales, la familia, el miedo de contar quiénes son realmente y el miedo de descubrir y vivir la sexualidad y su vida amorosa como ellos más estimen conveniente.

Es debido a lo anterior, que jamás dudé en dar mi máxima expresión de apoyo y aprobación a quiénes deciden contarlo y vivir su vida queriendo y compartiendo con quienes decidan. Sinceramente, no es que piense que voy a cambiar el mundo con mi postura, todos sabemos que falta bastante para que se genere un cambio de mentalidad colectivo, a tal punto, de que se logre un posición distinta a nivel social, más inclusiva y respetando los derechos y la decisión de ser LGBT de cada persona. Simplemente lo que yo pretendo lograr con mi postura es “estar ahí” y “apañar” a quienes más nos necesitan, a quienes han dejado muchas veces de levantar su voz y decir y vivir como realmente son, ya sea por miedo, por rechazo o por discriminación social.

Hoy en día me siento muy comprometida con toda la gente que decide contar que es gay, lesbiana, bisexual etc, y pienso también que hay muchas personas como yo, que se encuentran en la posición de apoyar a nivel de pensamiento y conducta a quienes decidan vivir su experiencia y luego contarlo a quienes los rodean.

Yo vivo en una familia muy conservadora, en términos políticos y religiosos,  un espacio en el cual frecuentemente escucho discursos discriminatorios, con rabia y odio hacia personas de una condición sexual diferente. Para mí es muy lamentable escuchar frases como “a esos weones gay hay que matarlos a todos” o que piensen que son unos enfermos, lo considero un pensamiento ignorante que al igual que ellos, también me genera rabia, pero rabia por esa posición, rabia por saber que aún hay personas que piensen así con tanta vehemencia, realmente lo lamento mucho…y luego de luchar un rato en la conversación, de exponer puntos de vista válidos que les permita ver otra perspectiva del tema, siempre termino levantándome del asiento o de la mesa con un deseo irrefrenable de salir corriendo por lo insoportable que es continuar escuchando ese discurso.

Pero bueno, como bien dice el dicho popular “hay de todo en la viña del señor” y si bien hay personas tan cerradas en su punto de vista, también hay muchos que estamos apoyando y compartiendo con personas LGBT, luchando por sus derechos, por una sociedad inclusiva y que respete la vida de todos los seres humanos.

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Una respuesta a “Muriel, 24 años, Santiago”

  1. Carlos 12 mayo 2012 0:32 am #

    Que lindo testimonio! ojalá mucha más gente sintiera y viviera como tu lo haces. Como tu dices, quizás no cambies el mundo, pero pucha que es importante y gratificante saber que hay personas como tu, queriendo una sociedad más justa e inclusiva. Agradezco enormemente tener amigos que piensen igual, que siempre están ahí, como tu.

    Un abrazo, y gracias!

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