Daniel, 23 años, Viña del Mar

Soy Daniel, de Viña del Mar, tengo 23 años y soy un hombre que le gustan los hombres (la palabra gay y sus sinónimos no me agradan mucho, no sé por qué, quizás por su encasillamiento, pero objetivamente sí lo soy).

Quiero compartirles de corazón una parte de mi vida que, si bien me hizo estar vulnerable, también me transformó en un hombre fuerte y sano. Tuve una infancia excelente, somos varios hermanos y fui un niño hasta los 12 años. Mi adolescencia fue como la de muchos, anduve verde por niñas y también fue un tiempo bonito. Me fui a estudiar a Santiago y después de algunos años volví a Viña, estaba muy enamorado de una chica, que por diversas circunstancias no lográbamos estar juntos (a eso no le llamo destino, más bien sabia naturaleza). Un tiempo lo intentamos y simplemente no resultó. Estuve muy triste, ya que lo que sentía por ella era fuertísimo.

Un par de meses después, en carretes de universidad y con harto alcohol en el cuerpo tuve una experiencia con un hombre que vino a moverme el piso, no por lo que sentía sino que más bien por lo que estaba haciendo. Eso me hizo hacer consciente algo que siempre existió, pero que estaba muy muy oculto. Fue desde ahí que empecé a tener experiencias homosexuales, con un alto contenido de culpa y sin sentido. Buscaba el porqué, día tras día y me causaba dolor porque no lo encontraba. A esto se le suma que las experiencias que tenía no tenían mucho peso, pero con el tiempo fueron haciéndose más de corazón. No obstante, en ciertos momentos sentí lo peor que alguien puede llegar a plantearse… “estoy condenado a ser infeliz”. Es una pena llegar a pensarlo, pero una alegría inmensa posteriormente saber que es una errónea impresión. Y a esto quería llegar, pero era necesario lo anterior.

Este año conocí a Rodrigo, un tipo bonito de 21 años que venía de una relación desgastada… pareciera ser que sería incompatible conmigo, pero no fue así. Nos conocimos por redes sociales y luego en persona… sentí algo distinto desde el momento en que nos encontramos. Han pasado los meses, llevamos 5 meses de pololeo y créanme que me siento el hombre más feliz de esta tierra.

El amor entre dos hombres es posible, quien diga lo contrario o generalice se equivoca. Siento que es una parte de mí, diferente, pero que me complementa. Con él me gusta estar, me pongo nervioso cuando lo veo y no me aburro de mirarlo a los ojos, son ellos en donde encuentro paz. No andamos de la mano en la calle, pero tenemos un lenguaje íntimo, sé que esa sonrisa significa un cariño y ese guiño un te amo. Me va a buscar a la universidad y me siento como cuando era niño y al colegio iban mis papas a buscarme. Él es mi todo, quien llena mi corazón, con quien soy yo mismo. Muchos dicen que tuve suerte, y creo que sí, con él me proyecto y me gustaría pasar mis días, porque no sólo es quien amo, es también mi amigo, con ese que me gusta reír, llorar, abrazar, contarle mis alegrías y penas… con quien quiero que mis pasos caminen.

Todo esto lo logré también gracias a mis amigos, a esos que me recomendaron sentir y vivir, más que pensar en causas. Lamentablemente aun no puedo compartir esta alegría con mi familia, es un proceso lento, pero ya llegara el momento. De a poco lo voy compartiendo y me siento feliz… la niña de la que me enamoré hoy me apoya y defiende el amor en todas sus manifestaciones… soy un bendecido, y todos lo somos, no te sientas menos… es posible ser realmente feliz.

 

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5 Respuestas a “Daniel, 23 años, Viña del Mar”

  1. daviduribe 21 octubre 2011 16:48 pm #

    Hola Daniel.

    Me emocioné con tus palabras. Te felicito y espero que sigas creciendo… me agradan tus sueños!

    un abrazo grande

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  2. Cata Zamora 22 octubre 2011 11:10 am #

    me emociono , de vardad esta muy lindo casi lloro ñamiiii
    te quiero

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  3. Anush_k! 22 octubre 2011 14:11 pm #

    Lo realmente importante, es que todos en su simpleza de existir sean felices…
    y sí Amar, es la esencia más profunda del ser humano, aun más maravilloso que el estar enamorado te haga más feliz…..:)

    te felicitoooooo mi adorodo Daniel!
    que siga creciendo ese gineceo
    te adoro

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  4. Hongo 3 diciembre 2011 1:38 am #

    tu historia es muy similar a la mía, me trae demasiados recuerdos. A pesar que ya no estoy con él, todo aquello que expresas, lo sentía (o lo sigo sintiendo) muy presente.
    Linda historia, la comparto. Saludos

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  5. ricardo 4 junio 2013 12:20 pm #

    Primero felicitarte x la linda historia y compartirla.. Es genial estar enamorado y feliz sigan asi mucho tiempo juntos

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