Claudio, 25 años, Providencia

Desde muy chico, me sentí atraído por uno que otro compañero de colegio. Recuerdo que en Kinder durante los recreos me paseaba de la mano con mi “mejor amigo”, sin que mediara ningún sentimiento lascivo de por medio. Nunca se me olvidó cuando una profesora nos vio caminando de esa manera y se acercó a decirnos “¡suéltense de la mano o se van a volver mariquitas!”… desde entonces supe  que lo que yo veía normal, para la mayoría no lo era.

Sin embargo, resultó sencillo “ocultar” esos sentimientos en la niñez, al darle prioridad a las actividades propias de los pendejos: jugar, pelear con el hermano, sacarse la cresta en bicicleta, etc. Fue al entrar a la adolescencia cuando tome conciencia de lo que implicaba ser “homosexual” y que la atracción lejos de ser pasajera, iba en un claro incremento. Ese momento fue el más oscuro y deprimente por el que he pasado.

Recuerdo los infructuosos intentos de sentirme atraído por mujeres, sentándome frente al televisor esperando los típicos desfiles de ropa interior de los programas nocturnos. Lo ridículo es que desfilaban 4 minas casi piluchas y no me generaban mayor interés, sin embargo bastaba un solo tipo paseándose en calzoncillos para que mis hormonas reaccionaran a la altura de la circunstancia.

Nunca fui objeto de bullying ni me etiquetaron como “maricón”, no obstante me mantuve en una etapa de “reclusión” por aproximadamente un año. No salía a carretes, deje de hacer deporte y la verdad es que me puse muy cascarrabias. Y es que junto con la natural irreverencia de la adolescencia, se gestaba en mi un profundo sentimiento de injusticia. ¿Por qué chucha era mal visto ser gay?

Todo eso llegó a su fin a los 16 años cuando un sábado en la mañana decidí dejar de lamentarme por estupideces y comenzar a vivir mi vida plenamente. Odiaba el modelo de gay triste, depresivo y suicida que mostraba el cine de vez en cuando. Ese año le conté a mi familia que era “bisexual” (ingenuamente intentaba suavizar en algo e tema) y es indescriptible la sensación de libertad y “liviandad” que experimenté al dejar de cargar con esa gigante y prescindible mochila.

Tuve una buena acogida por parte de mi familia, lo que me blindó y me dio una seguridad extraordinaria. Tengo un hermano mayor heterosexual, y nunca permití que se me tratara diferente por el hecho de ser gay. Si mi hermano tiene derecho a traer pololas, yo tenía derecho a traer pololos; si él se quedaba a dormir afuera, yo podría hacer lo mismo. Afortunadamente mi vieja siempre fue justa en eso.

Hoy tengo 25 años y desde luego no es un tema el ser gay. Todos mis amigos y conocidos lo saben y su reacción fue siempre positiva. A veces pienso que es más tema para uno mismo que para el resto.

El único consejo que me atrevería a dar al “joven confundido”, es que busque su felicidad sin importar cual sea su precio. Salir del closet al comienzo puede resultar difícil, pero es sin dudas una de las experiencias más gratificantes que existe. No te paralices por el miedo, o si lo haces, despierta y visualiza con mayor amplitud lo que te está sucediendo.

Deja de preguntarte ¿Por qué yo? Y comienza a pensar ¿por qué no yo? Si un porcentaje de la humanidad es homosexual, ¿Por qué tú no podrías estar en ese porcentaje? ¿Qué te hace creer tan especial para que las estadísticas te pasen por el lado? En ocasiones, para ser feliz hay que sobreponerse y tener cojones. Solo me resta decirte que es indescriptible lo poderoso y “cool” que te sientes al decidir vivir sin culpas y alejado de las presiones sociales.

 

7 comentarios URL corta
César, 34 años, Chile
Han sido días emotivos, me ha llevado a recordar mi adolescencia, hoy tengo 34 años pronto a cumplir los 35, pero el caso de Daniel Zamudio me hace retroceder en pensamientos a mis 14 años, cursaba primer año medio, soy el nieto mayor de la familia por el lado de mi mamá. Mi abuelo siempre quiso ten...
Cristóbal, 15 años, Viña del Mar
Hola, me llamo Cristóbal, tengo 15 años y soy  de Viña del Mar. Bueno, la verdad hay muchas cosas que me atormentan y que quizás sean consideradas como parte de la edad en la que experimentas cambios. A los 11 años me dí cuenta que sentía una atracción por los niños, y que había algo ahí que anda...
Gustavo, 24 años, Providencia. Chile.
Primero que todo, debo agradecer a quienes tuvieron esta magnífica idea y también a quienes se preocupan de actualizar las historias de la página, etc. Ya que desde hace mucho tiempo que realmente puedo leer las historias y más de alguna tiene similitud con la mía. Ahora decidí escribir un poco de m...

7 Respuestas a “Claudio, 25 años, Providencia”

  1. Raúl 14 agosto 2011 11:34 am #

    Felicitaciones me gusto tu testimonio, algunas cosas me recordaron la que pase yo, me alegra que tus padres te hayan apoyado es es muy importante en todas tus cosas y tu desarrollo emocional. Sigue así y que seas muy feliz

    Thumb up 0 Thumb down 0

  2. CARLOS 14 agosto 2011 14:05 pm #

    QUE GRAN ALEGRIA ME DA TI TESTIMONIO, YO ESTOY EN PROCESO , COMO ME ENCANTARIA ENAMORARME Y SER MAS FELIZ

    UN GRAN ABRAZO

    Thumb up 0 Thumb down 0

  3. Andrés 15 agosto 2011 19:54 pm #

    Carlos ( el comentario arribita mío) tu felicidad depende de tí nada más mi washín , es díficil, pero los demás tienen que entenderlo si dicen amarte… las personas cercanas llamese; amigos, padres etc.. tienen que saber amarnos por lo que somos :) saludos

    Conr especto a Claudio me parece genial tu testimonio :) muy bonito final hihih ..

    Thumb up 0 Thumb down 0

  4. Claudio 16 agosto 2011 23:47 pm #

    Ya es hora que se comience a mostrar que ser gay no es sinónimo de tragedia griega… Todo depende de como lo afrontes y es fundamental para “el joven confundido” que vea un futuro auspicioso en algo tan común como amar a alguien de tu mismo sexo.

    Thumb up 0 Thumb down 0

  5. Diego 9 septiembre 2011 17:43 pm #

    buen testimonio :) _
    éxito!

    Thumb up 0 Thumb down 0

  6. Mario 2 diciembre 2011 20:51 pm #

    Si, tienes razón al principio es bien complicado, Nunca olvidar que las madres son un gran apoyo. Saludos y suerte

    Thumb up 0 Thumb down 0

  7. Pedro 25 diciembre 2012 22:31 pm #

    debo admitir que lo poco que he “salido del closet” he sentido esa libertad indescriptible, pero aún me faltan fuerzas, odio tener que llegar y presentarme hola soy pedro y soy gay, pero también odio las especulaciones de la gente, bueno, un lindo testimonio (y)

    Thumb up 0 Thumb down 0

Responder

No escribir correos electrónicos dentro del comentario, no será publicado.

Recibir notificación de nuevos comentarios por email. También puedes suscribirte sin necesidad de comentar.