Óscar, 24 años, Las Condes. Chile.

Muchas gracias por la página, por sus relatos y por los comentarios que van dejando, de verdad me han ayudado mucho y me han incentivado a dejar mi propia historia, además de mis inquietudes.

Tengo 24 años, vengo de una familia “ejemplar” pero ultra conservadora, desde muy niño supe que había algo especial en mi, algo diferente y que no lograba entender, y que de paso era contrario a todas las enseñanzas y los ejemplos que me dictan en casa. Eso me ha hecho sufrir mucho, ya que no soy capaz de cumplir con las expectativas que mi familia ha puesto en mí, es algo que me pesa mucho y que a la vez duele demasiado.

Mi historia, no va por lo difícil que es intentar decirles a tus padres sobre tu sexualidad, más bien mi historia trata de cómo la he vivido durante este último periodo. Soy de regiones, pero por mis estudios estoy viviendo desde este año en Santiago. Lugar que ha generado cambios en mí. De partida debo mencionar que desde hace 3 años tengo un amigo que conocí en un foro de series de tv, nos hicimos muy cercanos, hablamos todos los días, la mayor parte del día, hasta la fecha, evento que logró generar extraños sentimientos hacia él. Lamentablemente él no sabe que soy homosexual, de hecho nadie de mi círculo cercano lo imagina, y durante este año coincidió que él también viajara a la capital para continuar con sus estudios.

Entonces como ambos estamos en la capital, el “destino” logró que se generara el escenario propicio para poder conocernos en persona, solo nos conocíamos por foto gracias a las redes sociales. Al principio costó mucho coordinar el encuentro, ya que ambos teníamos miedo según lo hablábamos, hasta que al final entre tanto insistir, concretamos el encuentro. Lo recuerdo bien, fue un día de lluvia, y lo divisé de lejos, mientras se acercaba, en ese momento no podía reaccionar ni nada, y tímidamente exclamé: “Por fin te conozco” mientras él sonreía tímidamente, ofreciéndome su mano y apartando la mirada. Desde ese día nos hemos juntado durante la mayoría de los fines de semana, ya que nuestro tiempo es muy acotado y él tiene muchas dificultades ya que trabaja y estudia.

Cada vez que nos juntamos hablamos por horas, hablamos de cualquier cosa, de nuestros sueños, proyectos, etc. Nunca tocamos el tema sobre “mujeres” que es algo que debería ser tema recurrente entre dos hombres, lo cual me hace dudar e ilusionarme con él, pero creo que pese a lo bien que lo pasamos, a las despedidas que siempre se van dilatando hasta que luego de varios minutos le damos término, a los apretones de mano que tardan en soltarse y a las “discusiones ridículas” que tenemos solo para ver cómo reacciona el otro. Todo lo anterior, queda en nada, ya que siento que es heterosexual. Reconozco que lo he idealizado, que veo en el más que una amistad, que me desespera no verlo, que cuento las horas para que se conecte y me salude. Esta obsesión me hace mucho daño, tanto que siento una culpa enorme al compartir con él y ayudarlo en sus cosas, puesto que si bien lo quiero y jamás haría algo que lo perjudicara, siento que mi motivación es tener algo más, o sea que mi “amistad” no es del todo verdadera.

A veces quisiera decirle toda la verdad, que soy homosexual, que está presente en todo lo que hago, que gracias a él, los cambios que he vivido han sido más llevaderos, y que por él haría muchas cosas, que su ausencia me mata, y que perderlo sería un dolor me costaría superar.

Pese a que pareciera ser que mi vida gira en torno a él, aquí he hecho muchas más cosas, como juntarme con un amigo que también es homosexual, cosa que agradezco mucho, ya que es como yo, muy similar a mí en cuanto a personalidad y a como vemos la vida, por lo cual siempre bromeamos que los estereotipos con nosotros no van. Él ha sido un apoyo importante, a veces le digo que todo sería más fácil si más que amistad hubiésemos tenido un interés romántico, cosa que no pasará, ya que él tiene su pareja y yo no podría verlo de otra forma, ya que es como un hermano.

El problema que visualizo, es que mi “amigo” no logra que amplíe mi círculo, ni que conozca a más personas como yo, pero no es por imposiciones, solo que yo no veo más allá de él, me gustaría que me aconsejaran y me dijeran cómo podría confesarle lo que soy y el temor que me produce su rechazo, que imaginar su mirada de asco y/o desprecio sería algo que no podría soportar, por lo mismo he estado muy depre, cosa que él nota, ya que me conoce muy bien, a pesar de que se muestra frío algunas veces, tiene gestos que logran subirme el ánimo y confundirme aún más.

Es divertido cómo me complica contarle esto a él, más que a mi familia, amigos, etc. supongo que si todo sale mal, a pesar del sufrimiento, intentaría ver el lado positivo, el cual es que por primera ves logré comprender lo que es querer a alguien y experimentar todas esas sensaciones cursis que describen los poemas o películas. Ojalá y algún día también pueda experimentar lo que es amar y ser correspondido, ya que a mi edad y por consecuencia de los prejuicios jamás he estado con nadie, simplemente porque soy muy culposo, lo que impide que viva y reconozca mi propia sexualidad.

Un abrazo a todos/as, me encantaría participar en alguna actividad grupal de las que generan, pero veo que sus rangos etarios son muy acotados.

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Juan Pablo, 29 años, Santiago Centro
Hace algunos años decidí por motivos diversos pasar una temporada fuera de Chile. Tenía muchas dudas acerca de mi vida personal, mi rumbo profesional (acababa de terminar derecho y no sabía si quería ser abogado por siempre) y necesitaba descifrar qué era lo que me motivaba y lo que quería para mi e...
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Primero que nada, debo agradecer que exista esta plataforma como medio para desahogarse y contar nuestras experiencias. En segundo lugar, quiero contarles mi historia, estoy seguro que más de alguno se sentirá identificado. Tengo 23 años, nacido y criado en el sur de Chile en un sector rural. Ten...
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Hola, me llamo Félix, soy homosexual y hace poco me acepté. Bueno, es una larga historia. Mi infancia fue muy normal sin la más mínima idea que era gay. Todo comenzó en la secundaria, cuando me enamoré de mi mejor amigo. Era algo nuevo para mí, me sentía atraído hacia él, sentía celos de que andu...

5 Respuestas a “Óscar, 24 años, Las Condes. Chile.”

  1. ALEJANDRO 15 octubre 2014 19:42 pm #

    Hola Oscar me gusto mucho tu historia y lo que cuentas, en primer lugar pienso que deberías dejar de sentirte culpable, es total mente normal ser homosexual no mas mira cuantas historias hay en esta pagina, te comento que yo antes sentía mucha culpa hasta que decidí salir del armario, de allí me quite un gran peso que me hizo la vida mas fácil , solo relájate y trata de conocer mas gente gay eso te ayudara, en cuanto a tu amigo me encanta lo que cuentas, se ve que también te aprecia, creo que deberías tratar de tocarle el tema antes de intentar declararte, haber que piensa, pregúntale de sus novias, cuantas a tenido? como fue? quien te gusta? algo así te hará deducir si es heterosexual, también pregúntale que piensa de los gay, que tienes un amigo gay y que que opina. esto te hará saber algo mas de el y si de pronto tiene alguna inclinación, dependiendo de eso deberías tomar la determinación de si le cuentas que eres gay, por ali de bes empezar y mas tarde declararte si sientes que es lo correcto. cualquier duda pregunta de pronto te puedo ayudar…
    Un abrazo..

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  2. Oscar 16 octubre 2014 19:54 pm #

    Alejandro! Muchas gracias por tu respuesta, en verdad me da un poco de vergüenza jajaja pero es que este amigo mío me hace escribir de esa forma. Bueno el no ha tenido novias (no se si alguna aventura o algo por el estilo), es muy reservado en esos temas, por lo mismo me hace dudar un montón, pero como tengo acceso a lo que pone en el foro donde nos conocimos, a veces le da “me gusta” a imágenes donde salen mujeres en bikini, etc. Es un tanto misogeno, aspecto que trato de minimizar en él… Ojalá pudiese preguntarle todo eso directamente para saber su respuesta, pero me da miedo confirmar que es hetero. Que sinceramente es lo mas probable :(

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  3. Dahn 19 octubre 2014 0:29 am #

    Creo que las cosas que dices como por ejemplo ” y que por él haría muchas cosas, que su ausencia me mata, y que perderlo sería un dolor me costaría superar.”, ” tiene gestos que logran subirme el ánimo” son gestos o actitudes que cualquier amigo debiera tener… si se es buen amigo de otra persona… independientemente se es hombre hombre, mujer mujer, o hombre mujer… (bueno, no se si tanto si su ausencia le mata, pero se entiende).
    creo que la solución no es ir y contarle que eres gay, o homosexual, o te gustan los hombres, sino mas bien ser natural, ser como eres, y si por alguna casualidad sale algo relacionado a eso, tu le comentas, y dices como que “bah! pero no es normal?” o aludiendo a que creías que es tan normal como que a un hombre o mujer le guste su sexo opuesto … y si no aguantas, derechamente acércate y dile. que tanta hu*a …
    el objetivo de esto, es que no problematicemos algo que debiera ser tan natural como respirar… mientras mas natural se actúe, menos problemas se hacen, porque no cambias, sino que te conocen más….
    Saludos Cordiales… Salud y Vida.

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  4. Oscar 1 noviembre 2014 20:06 pm #

    Tienes razón, voy a dejar que todo se de naturalmente, no es que quiera probar su amistad ni nada de eso, pero esto es algo que podría afianzarnos o separarnos. Gracias por tu respuesta.

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  5. Sebastián 11 noviembre 2014 16:21 pm #

    Una familia ejemplar y conservadora, como las de las películas, es una trampa inmensa en la que nos cubrimos a nosotros mismos cuando tenemos miedo del exterior. Primero porque sentimos que ellos son nuestro escudo frente al mundo es que nos obligamos a seguir el régimen que sutilmente imponen de manera tácita en el devenir cotidiano y segundo porque nos convencemos de que debemos seguir con una tradición, mantener y transmitir los mismos ideales y convicciones adquiridas durante años. Es una trampa y es un error. Primero porque las familias ejemplares no existen y segundo porque una familia amorosa es la clave de la salud mental y no una estricta.

    En rigor, lo que los padres quieren de sus hijos es que ellos sean copias mejoradas de sí mismos, algo así como el resultado final después del borrador en manuscrito que son ellos, por lo tanto, si tuvieron dos hijos ansían tener cuatro nietos, si ellos ganan 500 lucas en su sueldo quieren que uno gane un millón! y así sucesivamente, van proyectando su realidad en nosotros, sus bástagos. Pero esa es la peor manera de amar que puede tener un padre/madre y lejos la más común de encontrar en nuestra sociedad, porque parecieran no darse cuenta que es la más egoísta, privan a sus hijos de identidad propia, creen que es una copia y ellos el molde y durante toda la crianza nos van esculpiendo de modo que al ser distintos lo único que logran es causarnos temor y hacernos sentir muchas veces miserables por la culpa de no cumplir con sus expectativas… mal! Muy mal, por lo que hay que conversar con ellos y cantarles la misma jerigonza que todo el mundo ve como un cliché, pero que es la pura y santa verdad: “TODOS SOMOS DISTINTOS”.

    Uno, como hijo distinto, debe reeducar a sus padres y eso es un arduo trabajo y también lento… aunque el método es sencilo, porque se trata de desvelar la esencia misma de lo que significa el amor! Cuando tú amas a alguien lo amas por quien es de acuerdoa su naturaleza, lo amás sin condiciones, sin restricciones, con total y plena comprensión, con tesón y con paciencia… lo que los padres quieren es la felicidad de sus hijos y como a ellos les resultó ser héterosexuales, casarse, tener hijos, tener casa, tener trabajo, quieren lo mismo para sus retoños multiplicado por diez, pero lamentablemente los padres se olvidan que la felicidad es tan diversa como cada uno de nosotros y que deben ser guías de sus hijos y protectores, pero no jefes ni carceleros!

    Así que te invito, Óscar, a que seas capaz algún día de hablar con tus padres, pero como dije anteriormente con sutileza, con tiempo y con delicadeza, porque ellos siempre están seguros de tener la razón y cuesta mucho cambiarle el esquema a alguien que ya lleva avanzada por lo menos la mitad de su vida, después de todo, el cerebro no tiene interruptores de encendido y apagado!! Así que navega con cuidado por las marismas de las ideologías de tus mayores si no quieres que tu empresa termine en naufragio.

    Quizá me extendí mucho en este punto, pero es sólo porque creo que es la médula de tu inseguridad y tus temores para poder expresar lo que sientes por tu amigo. Nosotros los humanos a pesar de tener conciencia y el uso de la razón como nuestra principal herramienta muchas veces obedecemos demasiado a conductas repetitivas y al igual que un perro que le ladra a la rueda de los autos porque alguna vez le golpeó una, así mismo muchas de nuestras conductas están condicionadas y el temor al rechazo es una de ellas… toda tu vida has tenido temor de que tu familia te rechace, por lo tanto ese temor a que otros te rechacen está siempre presente en tus relaciones y eso te carga de culpabilidad, cuando en realidad no existe nada de lo cual debas avergonzarte, arrepentirte o mortificarte.

    Uno no se siente culpable porque tenga pecas, porque tiene tres remolinos de pelo en la cabeza o porque sea gay o porque su color favorito sea el rojo… uno no puede tener temor de ser genuino, es así de sencillo! De otro modo cada día sería un constante despertar, disfrazarse y salir al escenario del mundo a interpretar un rol que a uno no le corresponde. Así que yo perdería el temor teniendo en cuenta lo siguiente: Quien te quiere siempre te querrá en la medida de lo honesto que seas contigo mismo, porque ser o no ser gay no cambiará tu sentido del humor, ni las series que te gustan en la televisión o la música que escuchas o tu inteligencia. Seguirás siendo el mismo que tu amigo siempre conoció, sólo que le presentarás un matiz de tu personalidad nuevo y eso debería ser causa de mayor confianza y cariño, respeto y comprensión.

    Lo que te aconsejo, lisa y llanamente, es que un día le digas a tu amigo que eres gay. sin tanto preámbulo ni adorno. Lo puedes hacer del modo clásico estándar que es “tengo que ocntarte algo, etcétera”, del modo precavido “oye, conocí a un tipo que es gay, qué piensas de etcétera…” o del modo directo “Ese actor me encanta, es súper guapo”… maneras hay muchas, pero verdad hay una sola, así que elige la que te parezca menos invasiva frenete a tu amigo y después, dependiendo de su reacción puedes decirle o no que él te gusta. En una de esas él está pasando por el mismo calvario que tú y puede que se den cuenta que son el uno para el otro en el más esperanzador de los casos, o que te siga queriendo como su amigo incondicionalmente… o que se aleje de apoco (o de sopetón) de ti… ante lo cual vas a tener pena por un tiempo, pero la medicina es barata y fácil de encontrar: un nuevo amigo y ojalá un pololo!!!

    Así que no tengas miedo de lo que el resto diga, piense o quiera de tu futuro, el único dueño de tus decisiones eres tú mismo y tu misión en esta vida es ser feliz!!!!! Así que dale no más…

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