Gabriel, 19 años, Caracas, Venezuela.

026/365:Ya desde hace tiempo vengo leyendo esta página, todos sus testimonios, y he encontrado muchas similitudes en las que pude ver, hay personas que también pasan por estas mismas sensaciones y miedos. Ya hace un tiempo me propuse escribir mi testimonio y compartirlo.

Desde que comencé a asumir que era homosexual pude entender “mi pasado” y por qué mis comportamientos tan tímidos. Desde pequeño siempre fui muy unido con mi hermana y mi mamá. Mis padres se separaron ya hace años, cuando yo tenía 5 años, mi hermana y yo nos quedamos viviendo con mi mamá. Educación primaria y secundaria fue bastante cambiante en cuanto a mis compañeros, ya que me cambiaban de colegio en colegio y se me dificultó mantener amistades.

La secundaria fue bastante normal. En esos momentos no me pasaba por la mente de que era homosexual a pesar de que las mujeres en mi salón me daban igual y no me llamaban la atención (claro, en ese momento los hombres tampoco me atraían). Hasta pensaba y todo que ser homosexual no era correcto, que la sociedad, la familia… muchos prejuicios. Mi familia por naturaleza es muy prejuiciosa y critica lo que no entiende.

Desde que entré a la universidad todo dio un giro. Soy de Valencia y me vine a vivir a Caracas ya que iba a comenzar estudios en la USB. Al llegar a la universidad fue un cambio muy radical de pensamiento y liberación. Ahí fue que me di cuenta que me atraían mucho los hombres, de hecho, en esta universidad fue donde besé por primera vez a un chico. Fue una de las mejores experiencias desde que empecé la universidad. Desde ese punto todo cambió. Comenzó un descubrimiento de mi personalidad en donde fijarme en hombres era algo normal y me pregunté si era homosexual. Desde ese tiempo, todos los días me preguntaba qué pasaba conmigo y comenzaron muchas interrogantes. ¿Por qué antes no me había dado cuenta? ¿Qué me ha pasado ahora? Después de eso siempre andaba de mal humor, como si hubiera algo que me molestara, andaba muy irritable y deprimido. No compartía mucho con las demás personas, siempre me encerraba.

Además, me tuve que cambiar de universidad, me fui a la UCV (Universidad Central de Venezuela) por cuestiones de la carrera. Es decir, me alejé del chico con quien había descubierto que podía ser  gay. En mi nueva universidad fue como otro comienzo, bastante bueno diría yo. Conocí muchas personas muy simpáticas y de las cuales me hice súper amigo. Después ya de un tiempo de conocidos tuve la necesidad de contarle a alguien de mi homosexualidad, me sentía muy encerrado. Ya en este punto había definido que sí era gay. Me fijaba mucho en los hombres de mi facultad, de hecho me gusta uno y las mujeres no me atraen en lo más mínimo. Ya mis mejores amigos de la secundaria sabían, pero igual quería decirle a los de mi universidad. Con la primera persona a la que se lo conté en la universidad estaba muy nervioso en decirle, ya que esa persona tenía un primo gay y siempre nos contaba cosas no muy buenas de él y su familia, y algunas veces hacía comentarios homofóbicos cada vez que podía. Pero ocurrió algo muy curioso: al contarle de mi orientación fue súper receptiva y muy cariñosa conmigo. Desde ese momento nos hicimos más amigos todavía y no escuché comentarios homofóbicos por parte de ella. Después poco a poco se lo fui contando a mis amigos y amigas de la uni y siempre fueron muy receptivos, me apoyan y echamos broma como si nada. Sus reacciones me han llevado de valor para contárselo a más gente.

Mi familia. Mi familia más cercana: mi mamá y mi hermana. Ellas nunca se dieron cuenta de que podía ser homosexual. A la primera en contárselo fue a mi hermana, ella es mayor que yo por un año, es decir, tiene 20 años. Nos llevamos súper bien, es como mi mejor amiga, siempre ha sido así. Ya yo tenía como dos meses pensando y pensando cómo le decía y no me salían las palabras. Un día que andábamos de playa ni me paso por la cabeza que se lo iba a decir en ese viaje y puff! se lo dije, admito que no fue en la mejor ocasión pero fue cuando me armé de valor y le dije. Ella lo tomó muy normal y que después hablaríamos. Como al mes tocamos el tema y me dijo que igualmente me apoyaba de todas formas y que siempre contara con ella para todo. Mi hermana es súper importante en mi vida y la amo mucho.

Mi mamá es una de las últimas personas a las que se lo he dicho. La relación con mi mamá no es tan cercana, no tuve mucho interés en que ella fuera de las primeras personas en saber. Creo que mi vida social no le interesa mucho pero bueno, es mi mamá. Al momento de decirle fue un domingo en la mañana, me acosté en su cama y ZAS!!  le dije. Quedó sorprendida. Me dijo que ella nunca lo sospechó, me preguntó si estaba seguro de que era homosexual y le conté que ya desde hace un tiempo me estaba cuestionando eso y me dije que sí, soy gay. Ella se quedó callada y comenzó a llorar, me preguntó que si quería ir a un psicólogo pero yo en ese momento le dije que no lo necesitaba, que me sentía bien así, después me dijo que igual seguía siendo su hijo y que igual me seguía queriendo como tal. Ese día su reacción fue bastante bien pero después no se ha vuelto a tocar más el tema otra vez.

No sé qué más podría pensar mi mamá, pero como después de ese día no se volvió a tocar más el tema, al menos conmigo, mi hermana si me comentaba que ella le preguntaba algunas cosas. No sé si sea bueno o malo. A veces me pregunto esto porque mi mamá siempre en conversaciones familiares era un poquito homofóbica.

Lo bueno de decirle a tu madre es que sientes que te quitaste un peso de encima, se siente súper bien, también te da como un respiro y sientes una libertad inmensa. Por lo menos yo siempre estaba pendiente de que no se fuera a enterar nadie de la familia y, por ejemplo, cuidaba mucho lo que publicaba en mis redes sociales y siempre trataba de comportarme “seriamente” en reuniones familiares, estaba muy restringido. Ya con los demás familiares no sé si decirles, no lo he considerado siquiera, me da muy igual si saben o no. Si se enterasen a través de otro medio y quieren conversarlo conmigo, con mucho gusto.

Yo siempre he sido muy tímido y muy cerrado. Compartir con los demás mi orientación sexual me ha dado oportunidad para conocerme y que lo demás también me conozcan más allá de lo que ven o que puede parecer. Eres más auténtico y sabes lo valiente que puedes ser.

También he buscado ayuda con un psicólogo, el que me ha ayudado y me ha dicho algunas verdades que yo no sabía de mí. Por ejemplo, me ha dicho que no me he aceptado por completo como homosexual pero me ha dado ya varias herramientas para seguir. Vamos poco a poco.

Otra cosa que también me ayudó fue un viaje que hice a New York. Esa ciudad es lo máximo! Me pude dar cuenta lo liberal que son con la comunidad LGTB. Ondeaba la bandera de la comunidad LGTB por las avenidas como si nada, me hizo pensar que para ellos no es un tabú y que yo tampoco me puedo andar escondiendo en todas partes como si no valiera la pena mostrarme como realmente soy.

Desde que te propones que quieres hacer algo para ayudarte y mejorar ya has comenzado el cambio. Yo duré bastante tiempo con mucha controversia conmigo mismo y no aceptaba lo que soy, ya que no es lo “normal”. Mi familia es muy ortodoxa y tradicional, y en una sociedad como la venezolana (muy matricentrada) sentía que no había espacio para mí. Muchas veces lloré por no saber qué hacer, me sentía muy mal. Con el tiempo fui poco a poco tomando las riendas de qué era lo que quería para mí, dónde podía conseguir felicidad y qué era lo que debía hacer.

Y sí, todo ha ido mejorando y todavía no se ha acabado, falta mucho camino por recorrer, muchas experiencias nuevas que probar, cosas por cambiar, etc.

Gracias por este espacio para poder expresar historias y testimonios. Desde que comencé a leer esta página me gustó mucho, y me encontré con muchas personas que pasaban por lo mismo. Ahora es mi oportunidad de contarles mi experiencia y decirles que sí, todo va mejorando.

Felicitaciones a todo el equipo de Joven Confundido. Saludos desde Venezuela!!!

photo by: Josh (broma)
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