Fernando, 25, Chillán, Chile

Lonely BoyHola a todos, soy Fernando, tengo 25 años y vivo en Chillán. Hace algún tiempo conozco esta página y he leído varias historias, con algunas de las cuales me he sentido bastante identificado. Espero que lo que voy a contar pueda ayudar a otras personas que viven y sienten lo mismo, como a mí me han ayudado otras historias. Sólo hace un par de meses me he podido asumir como homosexual (aunque todavía me cuesta), pese a que desde siempre he sentido una atracción especial por los hombres. Mi experiencia en el colegio fue bastante buena, siempre tuve el cariño y el respeto de mis compañeros, aunque no faltó una que otra burla o pensamiento manifestado de ellos acerca de mi condición.

Siempre he sido católico practicante, pero a los 13 años aproximadamente, cuando mi condición se hizo más evidente por el despertar sexual propio de la adolescencia, me alejé de la Iglesia, porque no me sentía digno de pertenecer a ella, porque no podía seguir lo que el Evangelio exige (eso pensaba). A todo esto, de forma paralela, apareció la masturbación de forma relativamente compulsiva, cosa que, con altos y bajos, me acompaña hasta hoy. Todo esto provocó mi alejamiento de la Iglesia, aunque nunca dejé de creer, porque la vida espiritual para mí es fundamental. Por lo anterior, busqué en otros lados, pero nunca me sentí enteramente satisfecho, hasta que un día volví a participar activamente en la Iglesia, cosa que hago hasta hoy porque me hace sentir pleno. Ahora bien, este retorno siempre fue con la esperanza que Dios, un día, me “sanaría” y me “liberaría” de la homosexualidad y de la masturbación. Pensaba que no podía aceptar mi homosexualidad porque eso significaba renunciar a “vivir en Dios”, renunciar a llevar una vida cristiana coherente. Esto ocurrió en cuarto medio y así, luego, transcurrieron mis años de universidad sin mayores cambios, siempre ocultando mi condición a todos (salvo a los sacerdotes confesores) y esperando que esta etapa terminara.

Cuando egresé de mi carrera tuve una experiencia de fe que me ha marcado profundamente, realmente cambió mi vida y allí se hizo patente una vocación sacerdotal que siempre había estado presente, pero que tenía en “suspenso” por la homosexualidad. Durante un tiempo pensé que me había liberado de ella y que tenía, finalmente, el “camino libre” para ser sacerdote. Al mismo tiempo, estaba tratando de preparar mi examen de grado, pero me costó muchísimo encontrar la concentración necesaria para estudiar en serio. En medio de esa confusión (entre condición sexual no asumida, dudas vocacionales, etc.) que me paralizaba y no me permitía avanzar en ningún sentido decidí acudir a un psicólogo, que me ha ayudado y me sigue ayudando mucho.

En cuanto a mi familia, mis padres viven separados hace más de 12 años y yo vivo con mi mamá y mis hermanas. Con mi papá tenemos una relación bastante fría y formal, no es mala, no vivimos peleando, pero siempre lo he sentido emocionalmente muy lejano. Con mi mamá y hermanas tengo una muy buena relación, pero no puedo hablar de mi condición con ellas porque son bastante homofóbicas.

Ahora, ¿cómo asumí mi homosexualidad? Les conté que tenía miedo de asumirla, pues pensaba que eso significaba renunciar a la vida cristiana. Creía que no es posible ser un cristiano coherente viviendo como homosexual. Sin embargo, Dios y sobre todo la Virgen María me han ayudado muchísimo a aceptar mis sentimientos, mi atracción hacia los hombres en primer lugar, y luego a asumirme como homosexual. Y, lo mejor de todo, lejos de sentir que me he alejado de Dios, siento que mi relación con Él es mucho más plena desde que he podido asumir mi homosexualidad. Me siento su hijo, profundamente amado y que esta condición, si bien es un regalo difícil de asumir, finalmente puede constituir una bendición.

Esto sólo lo he conversado con tres personas, dos amigas cercanas y una prima, además de un sacerdote que me ha ayudado muchísimo. Además, a otra amiga le conté sobre la atracción que sentí por un chico algún tiempo atrás.

La deuda pendiente que tengo ahora es conocer a alguien y tener una relación de verdad. Creo haberme enamorado unas dos o tres veces en mi vida (de mujeres). Nunca he tenido una relación de pareja, ni siquiera acercamientos. Creo que eso se debe a la inseguridad que genera el no sentirme físicamente atractivo, y sólo una vez me enamoré de un hombre que me hacía muy feliz, pero él es heterosexual, jamás me correspondió, ni siquiera se enteró, y yo sólo asumí que me había enamorado de él mucho tiempo después de experimentar esa sensación. Otras veces me he sentido especialmente atraído por dos o tres chicos (más allá de lo físico), pero todas esas veces me han dejado una sensación amarga, de depresión más que de felicidad, y en casi todos los casos mi “enamoramiento” desapareció cuando me daba cuenta que, en verdad, me enamoraba de mí cuando estaba con ellos, como dice la canción jaja.

La mayoría del tiempo vivo en la ansiedad de encontrar pronto a alguien. Nunca he tenido la “valentía” necesaria para entrar a algún chat o de inscribirme en alguna de las típicas páginas de búsqueda de parejas, mucho menos he ido a alguna disco gay o he tratado alguna vez de tener algún encuentro. Sin embargo, unas dos veces me ha pasado que creo tener la chance de estar con un chico y no me quedo inmóvil, trato de hablarle o llamar su atención, pero nunca he concretado algo más allá de una buena conversación o una tibia amistad.

Y así vivo, en esa ansiedad de encontrar a alguien (aunque trato de controlarla sí, porque creo que encontraré a alguien cuando deje de buscarlo con desesperación), en los trámites necesarios para terminar una carrera que no sé si quiera ejercer el resto de mi vida, o si en verdad debo ser sacerdote y desde dentro de la Iglesia promover una apertura y una acogida hacia los homosexuales, o si no puedo vivir en celibato y debo vivir en pareja… Muchas gracias a quienes lean mi historia y a quienes administran esta página.

photo by: Leon Fishman
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Víctor, 23 años, Santiago
Soy un joven de 23 años, apunto de egresar de mi carrera. Hace mucho tiempo asumí mi sexualidad, pero mis padres aún no lo saben, o eso es lo que yo supongo. Mis amigos saben, algunos me conocieron ya asumido y a otros se los conté después. Me di cuenta que era gay cuando tenía unos 14 años, en e...
Rodrigo, 25 años, Chile
Hola amigos, me llamo Rodrigo, tengo 25 años, soy de Chile, ciudad de Santiago y quiero compartir mi historia, un poco triste, pero que me ha hecho muy fuerte... Todo comenzó en 2008, hice el curso en una escuela de uniformados, no diré a qué rama pertenezco por razones obvias y fui destinado a l...
Jota, 22 años, Santiago
En algún momento de la vida llegamos a la conclusión de que toda pregunta tiene su respuesta, pero qué difícil es ser paciente, que complicado se torna a veces esperar. A mis 22 años me sigo cuestionando el por qué, por qué el ser humano tiene que ser tan complejo, si a veces las cosas son tan si...

11 Respuestas a “Fernando, 25, Chillán, Chile”

  1. Joaquin 12 marzo 2014 16:55 pm #

    Hola Fernando

    Tu historia me identificó en varios aspectos. La religión y la homosexualidad es bien complicada.

    En mi familia mi mamá es ligada a la iglesia católica, yo no pero si creo en Dios.
    Cuando tenía unos 11 años quería ser acólito, había visto a un niño en otra iglesia haciendolo y me gustó, le dije a mi mamá como podia ser acólito y ella averiguó en la iglesia donde participábamos y le dijeron que no podría porque no había preparación para ello, quisas eso me provocó una desilución, a los 13 hice la primera comunión y después de eso no tengo participación en iglesias. Una que otra vez voy a alguna misa.

    En lo personal ya no he querido ligarme a la iglesia por ese motivo de “incompatibilidad” el hecho de creer de lo que estoy haciendo es innatural o un pecado me pone mal y me hace sentir culpable. Por que sé que no me voy a “curar” o cambiar mis gustos. Por eso prefiero mantenerla lejos, pero a Dios lo tengo cerca, lo llevo conmigo día a día.

    Tampoco yo nunca he ido a una disco gay, pero si entré a un Chat, hace unos 3 días. No escribí ni una sola palabra sólo con leer algunos mensajes cerré la página. Sólo buscaban contacto sexual.

    Mi condición la tengo personalmente asumida, la conocen pocas personas y no he tenido el coraje de decirlo a mi familia.

    Muchos Saludos, Joaquin :)

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    • Fernando 14 marzo 2014 0:31 am #

      Muchas gracias por tu comentario, Joaquín. Que Dios te bendiga! :)

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  2. Pablo 13 marzo 2014 2:24 am #

    Yo tengo 18 años, talvez mucho menos que tu pero dejame decirte que tu historia es muy pero es que muy parecida a la mia (por no decir casi iguales) espero seguir hablando y contactarnos… Saludos cordiales! :)

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    • Fernando 13 marzo 2014 23:01 pm #

      Estimado Pablo, soy Fernando, el del testimonio. ¡Muchas gracias por tu comentario! Ahora me siento menos marciano jajaja. Me encantaría poder contactarme contigo para conversar, pero lamentablemente JC no entrega la información personal de quienes enviamos nuestros testimonios o hacemos comentarios, por motivos de seguridad (muy justificados por lo demás). Aún así, espero que alguna vez podamos encontrarnos. Me gustaría que, si quieres, comentes acá algo de tu historia y sobre todo tu visión actual sobre tu homosexualidad (si es que la asumiste o no, etc.). Un gran abrazo y que seas muy feliz!! :)

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  3. Paolo 13 marzo 2014 23:17 pm #

    Totalmente identificado, sin embargo, en la libertad de los hijos es que uno se siente más feliz, más si uno responde a la verdad del corazón. Sólo logramos ser personas y vivir plenamente cuando lo hacemos asumiendo nuestra verdad. Las normas no pueden impedir que amemos… sólo se vuelven un yugo insoportable y Dios quiere que uno viva la misericordia y no sacrificios vacíos.
    Un cordial saludo y que en tu camino aparezca alguien con quien puedas compartir la alegría de la vida.

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  4. Fernando 14 marzo 2014 11:51 am #

    Muchísimas gracias por tu comentario, Paolo. Coincido absolutamente con lo que dices. De hecho, en los últimos días mis dudas se han disipado bastante y creo que debo (y quiero) avanzar por la dirección que tu señalas. Un gran abrazo y que seas muy feliz!

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  5. Jorge 22 marzo 2014 12:29 pm #

    Hola, uffff me sentí muy identificado con tu historia Fer, con lo mío es parecido, ahora que hago memoria desde que estaba en quinto de primaria, a los 8 años, me agradaba mi profesor, pero no sabia como llamarlo, no me agradaban las niñas, no soy nada feo, creo yo, pues muchas chicas han insinuado que les gusto y otras han sido aventadas, he tenido muchas oportunidades con chicas, pero no había nada de atracción, El punto esta en que cuando cumplí mis 18 años en vez de pensar en chicas ahora pensaba mucho en hombre, era algo que yo no podía evitar, quizas mis hermanos y algunos ya se dieron cuenta pero les he dicho un rotundo no, que no soy homosexual, en el trabajo no se si ya se dieron cuenta, el chiste es que todos me tratan y hablan bien, las chicas son buena onda conmigo, pero me estremezco cuando unos de mis compañeros me me pone la mano en la espalda, o deja su brazo descansar en mi hombro.
    Estoy muy triste porque en verdad yo quería formar una familia, tener hijos esa es mi ilusión, pero no me atraen las mujeres, he estado pidiendo a Dios me sane,
    No juzgo a nadie, tampoco ataco a la religión pues soy cristiano, pero esa ha sido mi vida, tengo 31 años, hay dos que tres chicas interesadas en mí, que si yo les pidiera seamos novios ellos dírían que si, pero se que solo estaría engañandolas a ellas mas que a mi mismo, y no se vale dañar a las personas.
    En fin, espero seguir publicando mis experiencias, tristes, jiji, aunque ya asumí que soy homosexual, pero a nadie le he dicho.
    Suerte a todos Dios me los bendiga mucho.
    Jorgito.

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    • Ojos_transparentes 24 marzo 2014 14:59 pm #

      Jorge, dios no tiene nada que sanar… él te hizo así. Y en lugar de preguntarte por qué, por qué tú… ¿te has planteado para qué? Si necesitas apoyo espiritual podemos ayudarte. Envíanos un correo.
      Un abrazo,
      Equipo JC

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    • Fernando 24 marzo 2014 15:14 pm #

      Estimado Jorge: concuerdo plenamente con lo que dice “Ojos_transparentes”. Dios no se puede equivocar, esta situación ciertamente tiene un “para qué”, aunque no podamos verlo en este momento. Ten la confianza que la homosexualidad se puede vivir como una bendición, pues, como decía un santo sacerdote, “todo viene de la bondad de Dios”. No te boicotees a ti mismo, no pienses que estás condenado a la infelicidad. ¡No! Dios nos hizo para ser felices, Dios quiere nuestra felicidad. Nunca olvides esto: NUESTRA PRIMERA RESPONSABILIDAD ES SER FELICES. Pero también somos libres y nuestra felicidad es una ELECCIÓN, es una actitud de vida. No te dejes aplastar por la tristeza y la desesperanza. Un gran abrazo y deseo sinceramente que encuentres esa paz y esa felicidad que buscas, asumiendo tu homosexualidad, con pleno respeto a ti mismo, a tu verdad, a tus ritmos y a tus procesos.

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  6. Mabe 4 abril 2014 18:38 pm #

    Chicos:
    No están solos, no son los únicos, nada que sanar!!
    Les envío un par de links.

    https://www.youtube.com/watch?v=6pv9gjEjqp0

    http://www.paula.cl/reportaje/la-pastoral-de-la-diversidad-sexual/

    Un abrazo
    Equipo JC

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  7. gerry 9 diciembre 2015 2:35 am #

    hola te voy leyendo y me has despertado tanta facinación que quiero concerte… cosas similes hemos vivido y debemos ser amigos.

    sds desde chillan aunque soy de México.

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