Alejandro, 23 años, Santiago, Chile

No recuerdo con claridad exacta cuándo fue que comencé a sentir atracción hacia los hombres, puede ser que desde la infancia, pero tal vez no era consciente de ello o simplemente no le tomaba importancia.

El punto aquí es que alguien se aprovechó de esas circunstancias. Puedo decir que fue alguien cercano a la familia cuando tenía aproximadamente 9 o 10 años y este chico debió haber tenido unos 15 o 16. No quiero ser específico pero comenzó con juegos en los cuales me tocaba y me daba besos, y de a poco fue avanzando hasta llegar al punto en cual me dijo que “hiciéramos el amor”. Así pasó, fueron aproximadamente dos años en los que hacíamos cosas de adultos. Cada vez que nos encontrábamos solos sucedían cosas, creo que en el fondo sabía que lo que estaba haciendo estaba mal pero ya habíamos llegado a tal punto que era un miedo y vergüenza gigantes el que mis padres supieran todo lo que estaba pasando. Hubiera sido un desastre total y tener que lidiar con eso a esa edad no se lo deseo a nadie.

Ahora bien, pasado el tiempo nos cambiamos de casa y, claro, yo a los 12 o 13 años ya estaba completamente sexualizado. Eso sumado a mi personalidad tímida y miedosa no era muy bueno.

Podría decir que mi periodo de 13 a 17 años fue desastrosa, siempre se reían de mí por ser muy educado y caballero (mis padres siempre me inculcaron eso). Además, jamás tuve polola o pololo (las mujeres no me atraían en lo absoluto) y era demasiado miedoso como para atreverme a andar con un hombre. Sumando eso, las burlas eran mayores. Tenía dificultades para desarrollar amistades, por lo que la adolescencia fue un periodo muy difícil y solitario, en el que tuve que lidiar con el miedo y la ansiedad que les provoca a algunos adolescentes el asumir su homosexualidad. Mis padres por suerte son abiertos con el tema y dado que los profesores les comentaban que mis compañeros me molestaban con que era “maricón”  me preguntaron dos veces si era gay, diciéndome que ellos no se enojarían ni nada de eso, sino que me brindarían su apoyo y comprensión. Lo negué rotundamente.

Dicho esto, podríamos decir que en mi periodo de escolar, jamás di un beso ni estuve involucrado sentimentalmente con alguien. Para mí con contaban las cosas que me habían hecho cuando era más pequeño.

De los 18 a 22 años podríamos decir que fue igual, dado que trabajaba y estudiaba por la tarde. Me excusaba en eso para decir que no tenía pareja, dado que mis padres me insistían y me hacían juntarme con una vecina de mi edad, a la cual nunca le di ni esperanza, simplemente quería que me dejaran en paz. Conforme pasaba esto, me sentía cada vez más solo e irritable con los demás, sentía que las cosas de la niñez hasta ese momento me estaban pasando la cuenta y hubo momentos en los que lloraba preguntando por qué me había tocado esto a mí (a veces pensaba en quitarme la vida pero luego entendí que no valía la pena hacerlo por darle en el gusto a los demás)

Este año puedo decir que las cosas han mejorado de a poco. De casualidad en una red social conocí a chicos como yo, y con uno de ellos desarrollé una especie de amistad (enamoramiento de mi parte). Este chico me animaba a decirle a mis padres y comenzar a vivir mi vida sin preocuparme de lo que dirían los demás. Lamentablemente esta persona se alejó por motivos que no me dijo y otra vez quedé solo. Esos fueron los momentos en donde ya me desesperé, porque él había sido la única persona con quien podía ser sincero y haber perdido eso para mí fue terrible. Fue por eso que decidí hablar con mis padres, sabía que decirles a ellos sería dar un paso enorme y ya no tendría que depender de una persona para ser auténtico. Así lo hice, les conté y fue de lo mejor, un abrazo para mí y ahora más que nunca estarán conmigo en lo que se venga.

Así fue como las cosas comenzaron a cambiar y conocí a otro chico por esta red social, donde conversábamos mucho, incluso llegamos a salir y conocernos mejor. Fue bonito creo, pero cambió totalmente cuando después de algunas salidas pasamos la noche juntos y yo no quise pasar a mayores. Después de eso no me hablo más y se alejó completamente. Ahora veo que solo quería eso de mí, lamentablemente siempre he sido muy sentimental y me enganché rápido de él, por lo que me sentí peor en ese momento.

Ese fue el momento en el que me decidí cambiar, y le conté a unas pocas personas (en las que más confío) sobre mi sexualidad. Ahora ya no me siento tan solo y sé que cuento con el apoyo de varios. No obstante, últimamente me he vuelto más frío y distante con todos, más contestador, he bajado el rendimiento en la universidad y se me vienen a la cabeza las cosas que me pasaron de niño. Pero sé que en algún momento todo mejorará y que esto es solo una etapa a superar.

Si se llega a leer esto, me gustaría que sirviera para que la gente no juzgue a los demás, ya que uno no sabe la historia que puede haber detrás de uno, para que los padres cuiden a sus hijos y siempre les brinden apoyo en todo. Yo tuve esa suerte, pero sé que muchos no. Así también, para que muchos jóvenes que están en la misma situación o peor tengan fe de que todo cambiará para mejor en algún momento, y que la felicidad está al alcance para todos, solo tengan valor y recuerden que siempre habrá alguien que los entenderá.

Sé que es largo, pero si llegan a leerlo por completo, muchas gracias. Esta era la única forma que tenía para desahogarme.

photo by: staceysvendsen
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5 Respuestas a “Alejandro, 23 años, Santiago, Chile”

  1. Paolo 4 enero 2014 23:51 pm #

    Estimado Alejandro:
    Muy conmovedor tu relato. Mucho ánimo en el proceso que experimentas, sin embargo, cuando uno se hace justicia y empieza a mirar y hacerse cargo de la verdad de sí mismo, de la verdad del corazón, se es más feliz. :)

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  2. Rafael 6 enero 2014 21:36 pm #

    Una gran historia y un gran corazón. Ser gay al principio es duro,ya que la gente te toma como algo extraño pero no es asi.

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  3. Carlos 19 marzo 2014 20:34 pm #

    Me gusto mucho tu relato, a mi me sucedio lo mismo que a ti en casi todas las cosas que mensionaste, solo que a mi me falta el valor para enfrentar a mi familia y a la sociedad. Espero algun dia tener tu valor para decirlo.

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    • Ojos_transparentes 20 marzo 2014 10:17 am #

      Carlos, si necesitas ayuda escríbenos! Un abrazo! Equipo JC

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    • Alejandro 27 marzo 2014 23:09 pm #

      Amigo, me imagino como te debes sentir con respecto a todo lo que has vivido. Te mando mucho ánimo y piensa mucho con respecto a hasta donde quieres llegar a hablar del tema en algún momento, créeme que hace muy bien y a veces no resulta todo tan malo como yo también lo llegue a pensar.

      Un abrazo y muchas fuerzas, todo se supera…

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