Jonas, 17 años. Panamá.

Boy thinkingQuiero agradecer al staff de esta página por la oportunidad de compartir mi historia.

Mi nombre es Jonas. Tengo 17 años y vivo en la Ciudad de Panamá. Mis padres están separados, vivo con mi madre, pero repetidas veces voy a la casa de mi padre a visitar a mis medios hermanos.

Pues, sé que soy gay. Siempre me atrajeron los chicos, sin embargo, me gustaban algunas niñas, no sé por qué, pero, se puede decir que, cuando era niño, aún estaba confundido. No sabía de quién gustar, pero siempre tuve presente que me llamaban mucho más la atención los niños. Mientras crecía, me iba dando cuenta que vivimos en un mundo homofóbico, razón por la cual nunca hablé sobre mi “confusión” a nadie. Absolutamente a nadie. Mis padres son bien cerrados en ese tema. Especialmente mi madre, que suelta una ráfaga de insultos a los homosexuales cuando se habla del tema. La familia por parte de ella son religiosos y no permiten nada de eso. Y los de mi padre son personas que no juzgan, pero se burlan mucho de eso. Excepto una persona… de eso les hablaré más adelante…

En la secundaria, traté de ser bastante fuerte, ya que mis compañeros eran simplemente homofóbicos. Por lo menos aquí en Panamá eso es tratado como tema principal de burla y desprecio por los muchachos de las escuelas. Me imagino que es así en todo el mundo, no lo sé.

Tenía muy buenas amigas, las cuales eran muy cariñosas y respetuosas, sin embargo, no me atrevía a decirles a ellas. Posiblemente me hubieran aceptado, pero me mirarían con otros ojos. Por cierto, ellas eran muy bonitas e incluso traté de ligarme a una, pero, a quién quería engañar? me gustan mucho más los chicos.

Soy muy masculino. Me gusta ver y jugar el fútbol, pero más verlo, a veces veo lucha libre. Practico Karate, y me fascina jugar videojuegos y ver películas. Me fascina el arte y todos sus derivados: dibujo, diseño. En ocasiones me sale algo de afeminado y los muchachos aprovechaban ese mínimo detalle para burlarse.

Al llegar a cuarto año me cambié para un colegio más renombrado. Allí me sentí mejor, ya que los chicos no tiene ese tipo de perjuicios, claro, son hombres, pero sin perjuicios. Por supuesto a veces molestaban por eso, pero normal. No era todo el tiempo.

Aún en ese ambiente, no me sentía seguro de decirle a nadie sobre el tema. Porque pensé en los miles de problemas en los que me metería… Allí las chicas eran más bonitas aún, pero no tanto como los chicos. No pude encontrar a nadie en quién confiar. No sabía que era tan difícil.

Un día, mi padre me llevó al interior del país, donde la familia de mi madrastra, con quien, aunque no lo crean, me llevo bastante bien. Al llegar a su casa (que era muy bonita) toda su familia me recibió con bastante cortesía, me sentí realmente cómodo con ellos.

Cuando pasé a la sala mi corazón comenzó a latir rápidamente al ver a un muchacho, se acercó a mí y me estrechó la mano, era tan suave. Él era sobrino de mi madrastra y… pues… Creo que fue amor a primera vista… No lo sé.

Nos íbamos a quedar una semana allá, el lugar me gustaba mucho, ya que era mi pintoresco, diferente a la ciudad. La primera noche me quedé con él en la terraza conversando. Su nombre era Elías. Hablamos de diferentes cosas: videojuegos, animés, etc. Ya a las 10 de la noche toda la familia estaba durmiendo, de manera que nos quedamos completamente solos en la terraza. Nadie sospechó ni nada, ya que confían plenamente en nosotros. Para ese tiempo tenía 15 años.

Descubrí que tenía la misma edad que yo, cursaba en el mismo nivel que yo, y teníamos la misma altura. Era delgado, su piel era como la canela, de ese mismo color. Sus rasgos faciales eran finos y simplemente hermosos. Lo que más me gustó de él fue su humildad.

Como era de esperarse, salió el tema de las novias. Me contó que actualmente no tenía novia. Sin embargo, era muy buscado por las chicas. Ya sabía yo. Es que con lo guapo que estaba… Vi que tenía ganas de decirme más, pero como que se aguantó un poco. Le dije que conmigo podía tener confianza. Comenzó diciendo sus experiencias sexuales. No era virgen. Ya había tenido relaciones con una muchacha. Además, me dijo que muchas chicas querían llevarlo a la cama. Al parecer no era gay. Era bastante masculino.

Luego me preguntó sobre mi… Pues… Le dije que estaba esperando el momento necesario para conocer a la persona ideal. Posiblemente fuera él. Pero eso lo veía imposible. No me atrevía a decirle mi verdadera orientación. La semana se fue volando y tocó irme.

Las veces que mi padre iba donde la familia de mi madrastra me las arreglaba para zafarme de cualquier compromiso e ir también, solamente para ver a Elías. Además, él también se ponía contento, ya que prácticamente era su confidente. Todo me lo decía a mí.

Pasaron dos años. Había salido de clases por ese año. Fui a la casa de mi padre como lo hacía siempre para visitar a mis medio hermanos y me llevé una grata sorpresa. Elías estaba allí. Al parecer mi padre lo llevó para pintar la casa. No sabía cómo ocultar mi felicidad, los ojos me brillaban cada vez más al verlo. Le dije a mi madre que me quedaría en la casa de mi padre por que lo ayudaría a pintar, pero nunca le hablé de Elías. Ella hubiera sospechado demasiado.

Él se quedaría por una semana. No lo demostraba emocionalmente, pero sabía perfectamente que estaba contento de verme. Además, habíamos llevado casi un año sin vernos. Esa misma noche nos quedamos en la sala. Por alguna razón, el sonido no llega a las habitaciones, de manera que podíamos conversar sin problemas. Nos sentamos en el sillón. Muy cerca, por cierto. Nunca había estado tan cerca de él. Su olor corporal me excitaba demasiado… Por si fuera poco, se quitó la camisa ya que tenía calor. Pude ver su cuadriculado abdomen y sus músculos. Por supuesto no intenté nada, le tenía respeto. Después de todo, me había confiado toda su vida personal.

Sabía que tenía muchas cosas nuevas que contarme… No lo contaré con lujo de detalle, pero puedo decirles que se trataban de chicas y más chicas. Había tenido relaciones por segunda vez. Era curioso, pero cuando hablaba de chicas con él me sentía como hombre. De pronto las chicas comenzaban a gustarme. Es muy extraño… Pero al mismo tiempo sentía celos de él… o algo así… era un malestar. Pensar que la persona que más te gusta no puede estar contigo. Es muy triste… Sin embargo, todo esa semana la pasé maravilloso con él… No solo hablábamos en la noche, sino todo el día, mientras pintábamos… Para mi era una cita con mi príncipe azul… Para él era hablar con su mejor amigo, ya que él me dijo que yo lo era. Quería saber si era homofóbico, así que de una manera inteligente introduje el tema. Me comentó que no tenía ningún problema con ellos, pero eso sí, él no quería involucrarse en nada de eso. Una respuesta que me hizo perder todas las ilusiones.

Cada día tengo más ganas de contarle sobre mis sentimientos por él. Pero tengo miedo que eso termine nuestra amisatd. Pero es lo mínimo que puedo hacer, ya que él me confió todos sus secretos. Sea como sea, para mí ese es un amor prácticamente imposible. Lo más triste es que es muy probable que no lo vea más, porque el próximo año va para la universidad y vivirá solo.

Por ahora, lo único que me queda es seguir adelante y dejar que el tiempo pase. Quizás él deba alejarse para yo olvidarme de él y no seguir sufriendo… Quizás sea bisexual. No lo sé. Todo lo que pase lo dejo en manos de Dios. Confío plenamente que él podrá ayudarme. Sé que lo hará. La fe es lo último que pierdo.

Les agradezco a ustedes por leer mi historia. Ahora me siento mucho mejor. Saludos para todos ustedes!

2 comentarios URL corta
Fernando, 25 años, Curicó
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Camila, 17 años, Viña del Mar
Me llamo Camila, tengo 17 años y soy de Viña Del Mar. Llevo tiempo leyendo los testimonios que suben a la página, la verdad es que me daban muchas ganas de escribir, pero soy algo insegura y tímida y aunque sea algo a través de la pantalla, es imposible no tener un poco de miedo… pero hoy es el día ...

2 Respuestas a “Jonas, 17 años. Panamá.”

  1. Martín 16 diciembre 2013 22:10 pm #

    Hola Jonas me intereso mucho tu historia, la verdad es que me pasaba exactamente lo mismo con un amigo el cual me confiaba todo, ahora ya no estoy mas enamorado de él (eso creo) y seguimos siendo buenos amigos…… solo que no sabe de mi condición sexual y los sentimientos que sentía hacia él. En fin mucha fuerza y te deseo lo mejor, saludos desde Argentina.

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  2. Rafael 10 enero 2014 12:15 pm #

    Hola Jonas ,podrías confesarle tus sentimientos pero no a la cara si no te atreves podria hacerlo con una carta o algo parecido…

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