Ignacio, 14 años, Concepción

Depressed BoyPara empezar, me gusta un hombre 3 años mayor que yo, realmente lo quiero mucho, él es como un hermano para mí, normalmente yo no los aburriría con mi historia, pero qué más da, aquí vamos.

Desde pequeño no he encajado en este mundo, siempre me sentía diferente, hasta que llegue a la ciudad (nací y me crié en el campo). Desde 1° básico no me llevo bien con nadie y me sentía muy solo, casi nadie quería hablar conmigo porque para ser pequeño (unos 6 años) sabía mucho de computadoras y videojuegos, hasta que conocí a un niño que pasaba por la misma situación que yo. Él se me acercó y nos hicimos muy buenos amigos. Pasaron 2 años y él me traicionó, me dejó solo, la única persona que creí que me quiso me abandonó, lo cual hizo que me quedara el doble de solo, porque no solo me dejó, sino que se fue al extremo, olvidó a su primer amigo, la persona que le enseñó a hacer amistades, y se fue con el grupo de los populares, dejándome solo, otra vez.

Pasó un tiempo y mi confianza se fue regenerando, tenía sólo dos amigos con quienes siempre peleaba, hasta que en 6° llegaron unos alumnos repitientes, en el momero no le di importancia y seguí con mi vida sin saber que pronto daría un vuelco. Estaba en clases conversando con mi amiga hasta que el profe se molestó y me cambió de puesto con uno de los niños, me sentí atraído a él por algo inexplicable, pero como niño creí que era amistad, pasaron los días, cada vez pasaba más tiempo con él y nos hicimos muy amigos.

En 7° me enteré que estaba enamorado de una niña, ahí fue cuando todo cambió, sin darme cuenta me enojaba cada vez que estaba con ella y le hablaba hasta enterarme que solamente eran rumores, al verme en tan vergonzosa situación me di cuenta que solo sentía una cosa: celos.

Al principio no lo podía concebir, ya que me di cuenta que antes de eso yo era bastante homofóbico, supongo que todo en esta vida se paga, y así fue que mi amor por él fue creciendo cada vez más. Hoy en día no puedo dejar de pensar en él, tengo un montón de sentimientos encontrados que cada vez van creciendo, desesperación, rabia, alegría, sueños… todo en esta cosa llamada amor.

Pero si tuviera que describir lo que más me duele sería que tengo miedo a hacer una locura, debido a que hace poco se hizo cristiano, tengo miedo que quiera irse a predicar a otro país y me deje aquí solo otra vez, además, como conoció la iglesia se volvió muy homofóbico, y sé que si le digo mis verdaderos sentimientos perderé su amistad para siempre.

Lo peor de todo es que creo que soy muy obvio, siempre intento tomarlo o abrazarlo de una forma u otra, pero siempre se corre de forma que no me deja, pero siempre que otra persona lo hace él se deja, además, últimamente no me dirige tanto la palabra y eso me hace sentir muy mal.

No obstante, si de algo me ha servido esta experiencia de dolor y alegría interminable, es que… aunque lo ame… si realmente lo amo deberé dejar que sea feliz como sea, con quien sea y en el lugar que sea, aunque  signifique perderle para siempre y quedarme con el corazón roto, pero no me rendiré hasta que por lo menos comprenda que mis sentimientos son verdaderos y puros.

Si alguien que haya pasado por algo parecido puede dejarme un consejo o unas palabras de ánimo lo agradecería mucho, realmente lo necesito.

photo by: Tjook
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Una respuesta a “Ignacio, 14 años, Concepción”

  1. Mr 19 octubre 2013 15:16 pm #

    No te desanimes :) tienes toda la vida por delante. Por eso mismo, llegarán muuuuchas más personas y muuuucho más afines a ti :D. Pero me gustaría decirte que la soledad es algo interno, no depende de quien está o no a tu lado, sino de como te sientes respecto a ello… ánimo! 😀

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