Fernando, 24 años, Punta Arenas

Taipei Lonely BoyHola soy Fernando, hace unos días cumplí 24 años y soy de Punta Arenas, he leído algunas historias y me doy cuenta que con algunos me identifico y otros que son muy particulares, conocí esta página hace 2 meses y me ha ayudado mucho, por eso me atreví a escribir mi propia historia. Como ya has leído antes de otros “trataré de ser no muy extenso” $% 😀

Siempre he pensado que los gays no se hacen sino que se nace y de eso me di cuenta alrededor de los 10 años cuando estaba como en 6º básico, cuando con algunos compañeros de colegio nos encerrábamos en los recreos en una sala y empezábamos a tocarnos, hasta que nos pillaron y llamaron a nuestros padres. Los míos no me dijeron mucho, solo me preguntaron si alguien me había hecho algo a lo que respondí que no.

Fue también en esa época que me encerraba con el hermano menor de mi mamá que en aquel entonces tendría unos 15 años y con el que tuve mi primer contacto sexual en mi adolescencia. Ya con 14 años sabía que me gustaban los niños y no las niñas, aunque a veces me gustaba una que otra. Desde niño fui ligado a la iglesia católica, participaba en todo, pero nunca me atreví a decirle a nadie lo que me pasaba, siendo yo una persona hasta la actualidad muy sociable y fácil de encariñar J

En 8º básico me gustaba un compañero, el más mateo del curso con el cual quería pasar todo el rato posible, ya que sabía que no lo vería más, y así fue, hasta el día de hoy no sé que es de él.

Ingresé a la media en un colegio de curas (no digo el nombre, para no levantar sospecha) uuff sufrí un poco porque estaba en pleno cuestionamiento vocacional y sexual, quería ser cura, no para ocultar quien era, sino porque siempre me ha gustado ayudar a los demás y en ese momento no me importaba no tener a nadie a mi lado con tal de servir, pero también me atraía uno que otro chico, sabía que algunos eran gay (ojo biónico), pero no salieron del closet hasta después.

Después de dos años (2006) me cambié al otro colegio de curas de la ciudad, porque el que en ese momento era mi mejor amigo se cambiaba y para que no quedáramos separados nos fuimos al mismo colegio, a parte soy cantante y me becarían por eso. Ahí ya estaba más claro con la película de mi cabeza, decidí rotundamente querer ser cura, pero me gustaba un compañero el cual para mí era imposible, él es peli rubio ojos claros (yo igual) pero hasta ese momento él era hetero (después que terminó la media salió del closet).

Para mi suerte repetí de curso y llegué a uno no muy bien catalogado al principio, conocía a varios chicos por el tema de la iglesia, uno en particular que me empezó a llamar la atención, a quien odiaba por comentarios que se supone hacía de mí y al final fue con él que empecé a pasar el mayor tiempo diario, íbamos a la iglesia juntos, después nos íbamos a casa juntos, o sea, nos veíamos todos los días, teníamos muchas cosas en común para no decir TODO.

Me enamoré de él, creo que él de mí igual, pero nos daba miedo decirlo, preferíamos pasar todo el día juntos. Debo confesar que estuvimos a punto de besarnos, nos hacíamos cariño tiernuchamente, era muy lindo ese tiempo, aunque igual si yo tenía un amigo nuevo se ponía celoso al igual que yo con él.

Salimos de la media y él se fue a estudiar a Santiago, el día de la despedida llorábamos abrazados como si nunca más nos fuéramos a ver. Esperaba ansioso que llegara el invierno para vernos y así era.

El año 2010 me fui al seminario en Santiago para ser cura, era muy lindo todo, con la ilusión de que serviría a los demás y a Dios para toda la vida. Allí conocía a Alejandro, un chico no muy alto, pelo negro, que ingresó conmigo a ese lugar, él le había contado de antes a su familia que era gay, pero al igual que yo quería ser cura.

Éramos los únicos dos chicos de la casa, pasábamos todos los días juntos, estudiábamos en la misma universidad y todo, pasó el terremoto ese año y empezamos a dormir juntos por seguridad. Una noche sacó el tema de que tenía amigos gay y me confesó que él también lo era, me preguntó a mí, yo que en aquel momento jamás había dicho a alguien que era gay, por miedo, le dije no, pero antes de dormirme le dije que sí que también era, me dio mucho susto, pensé que era una trampa, pero él me dijo “tranquilo, yo ya lo sabía”.

Empezamos a hablar más seguido del tema, hasta que pasó lo que tenía que pasar. Con el tiempo como que nos enganchamos, pero mi mundo se empezaba a quebrar, por el hecho que yo no quería eso para mi vida. Todo empezó a ser un hábito, salíamos, no nos importaba mucho si se enteraban los demás, pero un día que nunca esperé, el 13 de abril del 2010, él se fue del seminario, no quería seguir más, y después de hablar con uno de los curas de la casa decidió rotundamente irse, se enojó mucho, me acuerdo, y me golpeó la puerta de la pieza y me dio un beso y me dijo que nos íbamos a ver al otro día en la universidad.

En ese mismo momento lo llama su mamá al celular y se va a hablar a la terraza de la casa, una casa de 5 pisos. Al rato después el encargado de nosotros me golpeó a la puerta diciendo que la mamá de Alejandro lo estaba llamando y no le contestaba, así que me pidió que lo acompañara a buscarlo, hasta que lamentablemente vimos que se había caído del quinto piso.

Mi cabeza no sabía cómo reaccionar, aquél que por fin tenía a mi lado, con el que me había entregado el 100% se había caído o intentado suicidar. A los minutos después llega la ambulancia y lamentablemente falleció en el camino. Mi vida se quebró, me había dado cuenta de que me había enamorado de él, no quería que eso me estuviese pasando, lloré, grité hasta que no pude más.

Al día siguiente lo fuimos a buscar con su familia, no quería separarme ni un minuto de él, lo sepultamos y empezó el proceso más triste, confuso, miedoso y tormentoso de mi vida, ¿qué hacer, seguir o irme? Hasta que después de 4 meses me retiré, para volver con mi familia, empecé a engordar hasta que llegue a los 120 kg. (Hoy recuperé mi peso normal). No quería vivir, me dio depresión, quería contarles todo a mis padres, pero no podía y prefería comer ansiosamente, hasta que un día caí a la clínica producto de mi ansiedad y después de 3 días ya de alta, en medio de una discusión le digo a mi mamá y a mis hermanos que era gay.

Mi mamá me dijo ¿por qué  no lo dijiste antes? Te amamos, mis hermanos igual (soy el menor de 4), pero lo complicado era decirle en la tarde a mi papá, con mucho nerviosismo y con tristeza logré sentarlo a la mesa y le dije en compañía de mi madre y mis hermanos, fue la primera vez que vi que corrían lágrimas de sus ojos, me abraza y me dice “ya lo sabía, desde que eras chiquito y quiero decirte que te amo”. Eso hizo que de apoco pueda salir de la depresión, olvidar los malos recuerdos de amargura interna.

Le conté a uno de mis 3 primos que también son gay, él me apoyó muchísimo y uno de mis mejores amigos igual. A todo esto, sobre el mejor amigo que tenía en la media, le conté pero se alejó de mí, eso a más de alguno debe haberle pasado, pero no va en el tema. Después se me ocurre cambiarme de religión a una iglesia evangélica donde escuché cosas muy malas de la homosexualidad, me hice daño nuevamente, me renegaba, decía que tendría una familia, que me casaría, hasta que aterricé y dije no, yo no soy así. Me retiré de esa iglesia después de dos años gracias a que nuevamente mis padres me hicieron volver a la tierra.

Hoy vivo feliz, esperando la pareja que he deseado y estoy ayudando en la prevención del suicidio y el bullying LGTB en una de las fundaciones que ya la mayoría conoce, algo que me costó mucho conseguir, que es que una fundación te pesque estando tan lejos, créanme que no fue muy fácil.

Puedo decir que soy libre, que fue lo mejor que pude haber hecho, siempre le digo a los chicos que se confunden con esto de la religión que Dios los ama, que él no hace basura, que él nos acepta tal cual somos, ¿por qué? Porque he estudiado la biblia, tengo argumentos, pero fuera de todo eso, porque somos personas especiales que merecemos vivir en un mundo nuevo, un mundo donde podamos ser felices, sin tabú y con nuestro testimonio podemos evitar que ese 22% de suicidio LGTB baje al 1%, ámate, acéptate, te ofrezco mi apoyo, aquí en Punta Arenas hay muchos como yo, pero que sufren solos, avancemos, no por fines de política o por  conseguir algo, sino, por el hecho de que lo más importante es la vida y más cuando sabemos que después de la tormenta viene siempre la calma.

Un beso y un abrazo y que Dios los bendiga 😉

photo by: 火馬
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Patricio, 24 años, Arica. Chile
Me llamo Patricio, tengo 24 años y estudio Ingeniería en la ciudad de Arica, Chile. Desde hace años luchaba contra mí mismo, porque tenía una atracción con los hombres y no con las mujeres, incluso cuando tenía 17 años anduve con una amiga, pero no duro mucho. Al entrar a la universidad fue todo ...

5 Respuestas a “Fernando, 24 años, Punta Arenas”

  1. Cristóbal 30 septiembre 2013 17:01 pm #

    Nunca había comentado un testimonio, hasta ahora, que me sentí tan identificado con el tuyo. tengo 22 años y mis primeras experiencias sexuales, fueron a una edad parecida, a los 9 años, pero eran con mi hermano, que tenía 14 y hasta el día de hoy se me vienen a la cabeza esos recuerdos y me siento muy mal, de hecho, hoy no tenemos una muy buena relación y siento que es por lo mismo, pero a la vez, me siento muy confundido, por un lado creo que me gustaba lo que hacíamos, pero por otro me pregunto, cómo un niño de 9 años, podría disfrutar de un encuentro sexual, siendo que ni siquiera tenía erecciones y ahora que asumo mi condición sexual, me pregunto, si eso fue un hecho determinante en que hoy me gusten los hombres, pero he llegado a la conclusión, que como tú bien dices, uno nace y no se hace, en mi experiencia, desde muy niño nunca me interesó el fútbol y prefería jugar con muñecas, me gustaba probarme la ropa de mi mamá y las típicas conductas que muchos en esta página cuentan que hacían cuando chicos, como la de inconscientemente tener solamente amigas mujeres…en fin, me gustaría saber cómo fue tu experiencia, en cuanto a la relación que hoy tienes con el hermano de tu mamá.
    Yo también estudié en un colegio de curas, pero creo que tuve la suerte de estudiar en uno Jesuita y digo suerte, porque creo que gracias a ellos, en vez de alejarme de la religión, me acercaron mucho más, ya que, ellos públicamente, han apoyado a los gay así como lo ha hecho el Padre Labrin y supongo que muchos católicos como yo, nos hemos sentido más acogidos con las palabras del Papa Francisco, que también es jesuita.
    En mi caso, desde los 14 años tenía el deseo de ingresar al noviciado jesuita, (parece que los gay tenemos una sensibilidad especial en los temas sociales xd) sentía que era para lo que Dios me había llamado, pero los curas de ese entonces, pensaban que era mejor que primero estudiara una carrera profesional y luego viera si era lo que realmente quería, solo conté con el apoyo de un sacerdote, que falleció al poco tiempo de que me recomendara algunos ejercicios de discernimiento. Al final, creo que todo fue para mejor, hoy tengo 22 años y recién hace algunos meses asumí mi condición. En este momento, estoy en un proceso bastante confuso, el asumir mi condición sexual, estar en un periodo difícil de la universidad y algunos conflictos familiares, me tienen algo mal, he tenido fuertes ataques de ansiedad, incluso aún tengo que tomar medicamentos por ello, siento que estoy muy solo en todo esto, aún cuando tengo un par de amigos muy cercanos, aún no me he atrevido a contarle a alguien de que me gustan los hombres, en algunas oportunidades he llegado a cortarme los brazos en la desesperación de una crisis de ansiedad, lo que me hace sentir muy estúpido, pero espero que con la ayuda de profesionales, pueda salir de esta nube negra.
    Finalmente quiero felicitarte por tu historia, el ayudar a demás gente en base a tu experiencia personal es muy admirable, sobre todo si lo haces desde una perspectiva cristiana, que dentro del mundo homosexual, creo, es algo delicado. Que tu familia te acepte, tal cual eres, me hace feliz por ti y tengo la esperanza que los míos puedan actuar igual… un abrazo en Cristo y María; Paz y Bien.

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    • pestañas 1 octubre 2013 10:36 am #

      Estimado Cristóbal, lamento mucho que estés pasando por momentos tan difíciles y llenos de angustia. Creo que lo mejor que puedes hacer es buscar apoyo psicológico, dejar que un profesional te ayude a ordenar tus ideas y que veas otra perspectiva de las cosas. Hay que trabajar los temas que te complican, entre ellos lo que viviste siendo tan chico, ya que es una situación de abuso que claramente te marcó. No en el sentido de ser determinante para tu orientación (no condición) sexual, sino que como a cualquier persona, hetero o gay, le hubiera marcado tener experiencia sexuales con su propio hermano siendo tan joven.

      No nos cuentas de dónde eres, pero si quieres podemos tratar de ayudarte a encontrar un psicólogo de confianza y con experiencia en estos casos. Escríbenos a contacto@jovenconfundido.com

      Un abrazo,
      Equipo JC

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    • Fernando Pta. Arenas 6 octubre 2013 0:32 am #

      Hola Cristóbal, gracias por compartir parte de tu vida conmigo, bueno te respondo: ese fue otro proceso que pasé, hoy te puedo decir que me llevo bien con él, lo veo muy poco, pero podemos conversar, cosa que antes no podía hacer, ya que es algo que marca. Pero dentro de todo lo que puedas estar pasando hoy por dentro tuyo, quiero decirte que todo tiene solución y todo tiene ayuda (hacele caso al comentario de abajo) sería buenisimo que te dejaras guiar por un profesional, de repente son difíciles los primeros pasos, pero te aseguro que después se te aliviana la carga. Gracias a Dios conozco la labor del padre Labrín y del Padre Romero, un proyecto que espero algún día llegue a esta ciudad, y si eres de santiago debería aprovechar a unirte a la pastoral de la diversidad con mayor razón. un abrazo grande, bless, cuídate, no te hagas daño, piensa que todos nacimos con un propósito y el tuyo hoy debe ser distinto, despierta con nuevos sueños, nuevos desafíos y verás como todo calma.

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  2. Cristian 19 febrero 2014 19:30 pm #

    Estimado:

    Tengo 27 años y me gustaría poder conversar contigo.
    creo que podrías guiarme en algunos temas,
    un abrazo afectuoso y espero escribas

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    • Ojos_transparentes 20 febrero 2014 11:59 am #

      Cristian, como sabes, en esta web no se permite la publicación de datos personales ni de contacto. Joven Confundido no es un FriendFinder. No dudamos de tus buenas intenciones, pero en Internet hay de todo y es nuestra prioridad resguardar la integridad de todos los que confían en nosotros, especialmente de los menores de edad.
      Saludos,
      Equipo JC

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