M, 43 años, Antofagasta

BluedHola soy M. Actualmente tengo 43 años y me gustaría compartir con ustedes mi experiencia, si bien es cierto yo no soy para nada un joven confundido, lo fui y me gustaría que los jóvenes que están esa etapa de confusión puedan tomar mi experiencia y sacar algún provecho de ella…

Cuando era un niño muy chico  4 ó 5 años jugaba con unos vecinos, dos hermanos mayores que yo, y si bien no tengo memoria de que me gustaran los hombres, si tengo recuerdos muy nítidos de haber disfrutado de juegos eróticos que estos hermanitos practicaban conmigo, después de un tiempo nos cambiamos de ciudad por el trabajo de mi padre y no volví a ver a estos amiguitos.

En el nuevo lugar, ya con 6 años más o menos, yo sabía más de la cuenta en temas sexuales que cualquiera de mis contemporáneos, pero sabía que lo que yo había practicado con ese par de hermanitos no era correcto y procuré bajarle el perfil y “comportarme normalmente”, guardando para mí esa experiencia.  Pero como niño, jugando con una primita de mi edad me pasaron cosas y volví a recordar esos juegos eróticos y sin querer  me involucré con ella al punto de tener relaciones.

Ahora lo miro objetivamente y me cuestiono miles de cosas, éramos unos niños muy chicos ¿y nuestros padres? ¿Cómo llegamos a eso? ¿Puede un niño tan  chico ser consciente de lo que está haciendo? Creo que no y, sin culpar a mis padres, creo que no estaban atentos a los cambios de conducta o simplemente no lo notaron y, por otro lado, yo no mostré o no supe decir lo que me pasó… En fin, el punto es que yo con 6 años había tenido experiencias sexuales con ambos géneros y en mi cabeza de niño me gustaron ambas y se quedaron  conmigo como un gran secreto hasta el día de hoy que lo estoy relatando a vosotros.

Fui creciendo con este perfil medio degenerado por llamarlo de alguna manera, aunque nunca hubo maldad en mí, y fue así que a raíz del ingreso de mi madre a una religión de estas duras, muy cuadradas, se me fue generando una profunda confusión, el sexo es un tabú y se me fueron cerrando las puertas a la hora de preguntar.  Si yo trataba preguntar algo relacionado con la sexualidad, salía la biblia, Dios y toda la iglesia a responder y lo peor de todo es que yo aceptaba callado lo que me decían, aun cuando me sentía culpable por lo que había pasado años atrás e incapaz de confiar en alguien.

Cuando llegué a la pubertad, comencé a salir con algunas chicas, y consumé con ellas el sexo sin ningún problema, tenía buen aceptación y miraba a los muchachos como intocables, nunca me involucré con un chico hasta más grande, de hecho, mi primera experiencia homosexual fue a los 18 años, como resultado de una casualidad y como mi círculo era completamente heterosexual,  se me abrió un mundo escondido que me atrajo sin atraparme completamente.

Mis relaciones clandestinas fueron exclusivamente con varones y mi día a día lo compartía con mis amigos y amigas “normales”, lo que me llevó a mantener una doble vida de dulce y agraz… tuve varias relaciones casi serias con chicas y solo encuentros casuales con chicos, hasta que por cosas de la vida conocí a un perfecto muñeco gay que me movió el piso, alcanzamos a salir tres veces, yo muy enganchado de él, pero él para nada de mí, sentí que todo era muy banal, todos persiguen sexo y nada más y me alejé de ese mundo, manteniendo mi vida hetero y normalita…

Meses después conocí a una chica que me gustó de inmediato… al paso de los días resultó ser amiga de un amigo y casualidad o no terminamos juntos en una reunión. Nos presentaron y sin darme cuenta me enamoré profundamente, se me acabaron los deseos por los chicos, ella era mi mundo, hicimos planes y nos casamos. Ahora estamos juntos, tenemos unos hijos maravillosos y mantenemos una relación amorosa relativamente normal.

Sin embargo, hace algunos años yo pasé por una situación de salud muy compleja, ya que me diagnosticaron un cáncer, estuve muy complicado al punto de casi perder la vida, gracias a Dios me recuperé, pero eso me ha generado montones de dudas existenciales en mi vida diaria, sentimientos encontrados, situaciones en las que miro a mi alrededor y siento que la mitad de mi vida es una gran mentira que se soporta en el cariño que le tengo a mi familia, en el amor de mi mujer, en los años de convivencia y crianza de nuestros hijos, en los problemas que vivimos juntos y tantas cosas, pero cada día que pasa me siento más solo, más triste, más mentiroso y sucio, aun cuando he respetado esta relación al punto de reprimirme por completo… y lloro por haber conducido una vida que no era para mí.

No me arrepiento de lo que tengo, pero me cuestiono todos los días y no sé si voy a ser capaz de soportarlo por mucho más tiempo. Tengo claro lo que soy y sé muy bien quien soy, pero tengo mucho miedo de mostrarme por todo el daño que voy a causar exclusivamente a la gente que me ama, porque aman a otra persona, no a mí.

Si alguno de ustedes se siente confundido por favor hablen con sus padres o con un adulto que los ame, todos tenemos a alguien y nos damos cuenta cuando es demasiado tarde… en mi caso, era mi abuela materna, ella se dio cuenta y yo me callé y ahora después de toda una vida reconozco en una simple pregunta de su parte que tuve la oportunidad de dar otro rumbo a mi vida y la dejé pasar… confío en que mi vida se va arreglar, no sé cómo ni cuándo, pero algo tendré que hacer.

Gracias por el espació y ojala mi historia sirva de algo…

photo by: CarbonNYC
3 comentarios URL corta
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No recuerdo con claridad exacta cuándo fue que comencé a sentir atracción hacia los hombres, puede ser que desde la infancia, pero tal vez no era consciente de ello o simplemente no le tomaba importancia. El punto aquí es que alguien se aprovechó de esas circunstancias. Puedo decir que fue alguie...

3 Respuestas a “M, 43 años, Antofagasta”

  1. Héctor 2 julio 2013 18:01 pm #

    Créeme que ti historia sirve de mucho, para aquellos jóvenes que están pensando en simplemente ocultar su homosexualidad y hacer sus vidas ”normales” tener hijos, una esposa, el problema es que siempre se llega a un punto donde estas tu ahora que ya no se aguanta mas y terminas dañando a toda tu familia, lamentablemente vivimos en un país donde la gran mayoría de las personas tiene la mente muuuuuy cerrada, espero de todo corazón que tu situación se arregle y que puedas ser feliz junto a tus hijos, cuídate un abrazo :)

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  2. Pame 5 julio 2013 12:40 pm #

    Gracias por tus palabras, me llegaron profundo al corazón…

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  3. Jhon 16 agosto 2013 1:47 am #

    La verdad tu historia me hizó llorar, tengo 16 años pero he pasado por tantas cosas que ya nada es nuevo, tu historia me recuerda a la de un amigo que siendo bisexual, esta empeñado en ser heterosexual, porque dice que es pecado; yo personalmente amo la idea de una familia con hijos, quien no? pero debo reconocer que no es la vida que me toco vivir, soy gay, mi familia no lo sabe, algún día lo sabrá, por ahora solo resta ver como los días corren en mi contra, es triste ver que no eres feliz, la verdad nada vale la pena si no eres feliz, todo se pone en blanco y negro, espero que arregles tus cosas, y por cierto, recuerda que Dios te ama.

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