Michelle, 19 años, Valparaíso

3310He leído con bastante frecuencia  este sitio y me tomó mucho tiempo acumular el coraje para decidir escribir lo que podría denominar como  “La historia de mi vida”. Así que, aquí les va.

Desde muy pequeña  se me inculcó que debía ser la hija perfecta para luego ser el ejemplo de mis hermanos  y así fue durante un tiempo, tenía buenas notas en el colegio, mi conducta social era irreprochable, tenía una muy buena relación con mis padres  y con el resto de mi familia en general, pero claro, solo tenía la corta edad de 7 u 8 años. Sin embargo, siempre supe que no era como el resto de las niñas y en el fondo mis papás también lo sabían.

Con el tiempo esas diferencias no fueron ni más ni menos notorias, llegué a mi adolescencia como cualquier persona de 13 ó 14 años que creía que podía hacer de todo por el solo de hecho de ir en 8° básico (iba en un colegio que tenía únicamente educación  básica) . Fue a esta edad cuando supe qué era realmente lo que me diferenciaba de las demás adolecentes. Tuve bastantes, podría decir “pololos”, aunque yo los veía como mi escape a una realidad que no quería asumir aun y así llegué a la educación media, escapándome de mi “yo” real.

La educación media fue una etapa increíble, más allá de todas las dudas que tenía respecto a sexualidad, conocí personas que con el tiempo serían mis pañuelos de lágrimas y mi apoyo incondicional. Sin embargo, también hubo tiempos de desesperación, ignorancia, mentiras, desconsuelo,  etc.

Iba en tercero medio cuando decidí asumir lo que siempre escuché en los medios y en gran parte de la sociedad  como la diferencia entre una persona moral y una inmoral, la condición sexual.

SI! Por fin asumí mi bisexualidad ¿frente a quién? Frente a mí. Al principio me costó bastante, tuve que  aprender a  amarme  y a respetarme. Fue un proceso largo y tortuoso.

Toda la vida te dicen que debes vivir con estándares morales  y sociales, tener una buena educación  para luego dar paso a un buen trabajo , después el matrimonio , tener una casa, hijos y un perro que te espere con la cola moviendo todos los días, pero no era eso lo que yo quería para mí. Siempre he sido independiente, siempre he creído que si mi cerebro funciona de manera tal que puedo leer y escribir, también puedo elegir a quien amar y cómo vivir,  así que esa idea de la familia conservadora ideal no va conmigo.

Y así pasaron los días hasta que conocí a la mujer que revolucionó mi mundo por completo, comenzamos a coquetear, todo fluía con normalidad, ella me gustaba y yo a ella, así que decidimos darnos una oportunidad  y comenzar una relación secreta, nosotras pensábamos que no dábamos indicios de que fuéramos más que “amigas”, pero para mi sorpresa , no era así , mis padres lo sabían y sin pensarlo dos veces me sentaron en el sillón, me miraron y preguntaron

-¿Qué sucede entre tú y esta niña (omitiré su nombre)?

Yo quedé en blanco y dije lo primero que se me vino a la cabeza  “no sé, estoy confundida”.

A partir de ese instante vinieron una serie de frases y discursos  que solo había leído en relatos por internet : “tal vez tú ibas por este camino pero quisiste probar este otro”,  “es solo una fase, tienes 16 años , es algo hormonal ”, “ te darás cuenta que te gustan los hombres, soy tu mamá y sé lo que sentiste por tus ex novios”, “ piensa en las cosas que dirán tu tíos, tu abuela, hasta los vecinos”, “ si no quieres cambiar no la veras más, ella tiene la culpa de que seas así, tus amigos te cambiaron”, “¿qué es lo que hicimos mal Michelle? , te criamos igual que a tu hermano y él es bien hombrecito”, “ Está en los genes , tú estas enferma , vamos al psicólogo” y bla bla bla bla

No dejé de verla, no dejé a mis amigos, traté de seguir mi vida, pero no puede. Mi casa era un completo infierno, todos los días tenía que llegar como si nada hubiera pasado, como si ellos no me hubieran rechazado, lo único bueno que rescato de esa situación es que mi hermano lo supo y me apoyó.  Él, con 12 años, me dijo: “el amor es amor y si tú eres feliz yo lo soy, te amo hermana”.

Nunca fui al psicólogo  no creía que fuera necesario y se lo hice saber a mis papás también, les dije que debían entender que yo vine al mundo a través de ellos, pero que no les pertenecía a ellos y que no tenían ni la menor idea de lo que sentía o pensaba y creo que de algo les sirvió.

Pasaron los meses, de a poco mi madre fue tolerando y entendiendo que mi sexualidad no era una opción que pudiera elegir, no era como ir a un vitrina, mirar y decir “yo quiero ese título de bisexual, me da uno por favor”,  es y será lo que soy y estoy orgullosa de ello.

Mi padre no comentó el tema durante dos años y cuando volvimos hablar de mi bisexualidad me dijo “tengo miedo que te suicides, sé que has llorado mucho y aun no lo entiendo, pero te amo”.

Esperó mucho tiempo para eso, no les pedía que me entendieran, sé que para ellos es difícil y que cuesta ver a su hija sufrir por los prejuicios o la homofobia, pero soy fruto de ellos y deben amarme, pero por sobre todo RESPETAR QUIEN SOY.

Hoy, soy estudiante de derecho, tengo 19 años, soy una hija y hermana ejemplar, novia de una mujer increíble (la joven que me prohibieron ver), pero lo más importante, ¡SOY UNA MUJER QUE LUCHA POR SUS DECHEROS!

photo by: austinanomic
3 comentarios URL corta
Katzenaxx, 23 Años, Santiago
Era un joven de 14 años, gordito, bien apegado a mi madre y a sus reglas del hogar, mi padre siempre fue un hombre bien ocupado, trabajando por mantener una familia, pero nunca tuvo tiempo para sus hijos, nunca me revisó una tarea, ni conversó conmigo, para él con solo darme una moneda era suficient...
Lore, 18 años, Viña del Mar
Una amiga me mostró esta página y me insistió que les escribiera. Aquí va. Fui criada en una casa con un ambiente bastante frío, por lo cual a veces me cuesta demostrar afecto o dar la importancia necesaria a sentimientos o cosas, con un padre bastante machista y una infancia marcada por violenci...
Antonio, 15 años, Medellín. Colombia
Hola Chicos, soy Antonio! Voy a desnudar mi alma. Mi infancia transcurrió muy normal, no puedo decir que fue el típico chico pluma, que se ponía la ropa de su hermana o madre. Me gustaban las mujeres y a los hombres nunca los llegué a ver con ojos de deseo. Eso vino después, cuando tenía 10 u ...

3 Respuestas a “Michelle, 19 años, Valparaíso”

  1. Jairke 28 mayo 2013 23:48 pm #

    Se me salió una lágrima al leer tu historia, me alegro que hayas superado todo eso.

    Thumb up 0 Thumb down 0

  2. Marcia 30 mayo 2013 0:57 am #

    Un ejemplo a seguir! Definitivamente un ejemplo de valor y superación, sinceramente me dejaste una enseñanza que debería tomar.. sólo tengo 16 años y voy por el mismo camino.. ojalá sigas siendo muy feliz(:

    Thumb up 0 Thumb down 0

  3. Gabriela 21 julio 2014 23:55 pm #

    Me encanto tu historia, se nota que te aprendiste a conocer y a saber llevar las cosas adelante:) suerte en todo!

    Thumb up 0 Thumb down 0

Responder

No escribir correos electrónicos dentro del comentario, no será publicado.

Recibir notificación de nuevos comentarios por email. También puedes suscribirte sin necesidad de comentar.