Nicolás, 22 años, Santiago Centro

FotoHola, amigos de Joven Confundido. Soy Nicolás, de acá de Santiago, proveniente eso si de la VI Región, y ya  en 2011 había enviado mi testimonio http://jovenconfundido.com/2011/12/nicolas-21-anos-santiago-centro/, donde contaba el proceso de salir del armario, en especial con mi mamá, y en el cómo a la postre  las cosas han sido mejor en mi vida, tanto en mi interior como en mis relaciones con el mundo. No todo ha sido claramente color de rosas, ya que he vivido situaciones de desilusión amorosa y el cómo tener un físico fuera de los cánones de belleza del “mundo homosexual”-que claramente es un reduccionismo- ha jugado en mi contra, pero claramente mi situación es mucho mejor que hace meses atrás.

Después de esos días movidos de fines de 2011, he vivido varios cambios, mi mamá acepta el hecho de tener un hijo homosexual, de hecho dice no tener reparos en que yo tenga eventualmente pareja, eso sí con las prevenciones de que me proteja de la homofobia. Basta ver lo que ocurrió con Daniel Zamudio, al que mataron por ser homosexual, y más encima a pocos metros del lugar donde resido o el seminario homofóbico organizado por unos trogloditas en mi universidad (PUC), pero no por eso hay que dejarse amedrentar. No se trata de andar con un letrero de orientación sexual, pero tampoco de mentirse a sí mismo y estar en el armario. Es más, considero que debe lucharse por nuestros derechos, sea de la forma que sea, porque la homofobia no debe ser relegada al armario, sino que al basurero. El hecho de tener una orientación sexual distinta no lo hace una persona de segunda clase; además, si uno no lucha por el respeto a sus propios derechos, ¿quién lo hará? Sí, muchos lo hacen, pero uno es el primero llamado a hacerlos valer.

Bueno, si el año 2011 fue la ruptura del armario, los meses posteriores han sido de conocer. He interactuado con movimientos que luchan por nuestros derechos y he conocido a muchas personas, tanto pertenecientes a ellos como de otros lares. También me he sacado prejuicios, como el “show de locuras de las marchas”; el 2012 participé en varias y me sentí muy bien, satisfecho de ver cómo muchos estamos unidos por la diversidad. Y lo más importante, he hecho grandes amigos dentro de todo; si dicen que el mundo LGBTI se reduce a discos y chats, como muchos pueden –o quieren hacer- creer, están muy equivocados; es mucho más que eso.

En el ámbito familiar tuve una grata sorpresa; mi abuela, quien me crió, supo lo mío y pese a ser de otra generación, me dio todo su apoyo-pese a que discrepemos en temas como el matrimonio igualitario o que esté “tan fuera del armario”-, pero es un gran paso, sumado a que otras personas cercanas-algunos homofóbicos- han aceptado la realidad. Respecto al tema del amor de pareja, no es algo que me quite el sueño; todo tiene su momento dicen por ahí; igual reconozco que tengo un poco de mochila del único pololeo que he tenido, pero cada vez es menos.

Por ahora, me gustaría seguir profundizando estos cambios iniciados en 2011, ya que el camino actual lo siento como la vía correcta. Ya no soy alguien que está confundido, sino una persona que por fin tiene todo claro, o al menos que eso siente, que ya no se siente como una isla, sino que inserto en una realidad, en su propia realidad, y que espero poder ser un aporte a todos estos procesos, de seguir construyendo puentes, lo que la vida diga. Personalmente, me siento orgulloso de quien soy.

¿Qué puedo decir a todos quienes leen este sitio? Que cada quien es dueño de su propio destino, y que si bien el salir del armario es algo personalísimo, recomiendo hacerlo; es encontrarse con uno mismo, pero no crean que es un proceso con fin; el salir del armario es todos los días. Y si se puede; los tiempos cambian. Si ayer muchos se escondían, hoy salen a las calles. Sí, todo avanza hacia una aceptación de la diversidad, pero cada quien puede poner su propio aporte, su granito de arena, desde ir a una marcha o participar en algún colectivo, hasta romper el propio closet familiar-social. No hay que tener miedo, que la verdad hace libre, un viento de esperanza va a correr y que siendo uno mismo se puede ser feliz.

Un gran abrazo y cariños a todos.

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Javier, 20 años, Providencia
No tengo tan claro el real motivo por el cual envío mi historia. Sigo Joven Confundido desde sus inicios, entraba cada día a ver si es que habían subido una historia nueva, ahora que la página es más popular, a veces me quedo atrás en las historias. Me llamo Javier, tengo 20 años y estudio Ingeni...
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Antes que todo, debo decir que me siento un poco extraño comentando esto con el mundo, pero que va. Creo que esta página permita compartir lo que somos y ver que hay personas que han vivido lo mismo o cosas peores que uno, pero que a la larga, como dice aquella campaña, todo mejora. Además, quizás l...
Gonzalo, 25, La Calera, Chile.
Hace meses que encontré la página de Joven Confundido a través de Twitter, y, la verdad, nunca me puse a leer los relatos que publicaban. Hasta que un día me puse a leer cada una de estas vivencias, experiencias y lecciones de vida. Me tomó bastante tiempo y no pude obviar las similitudes de sus exp...

2 Respuestas a “Nicolás, 22 años, Santiago Centro”

  1. FighterMatthy 14 enero 2013 16:37 pm #

    Hidden due to low comment rating. Click here to see.

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  2. Juan 14 enero 2013 17:41 pm #

    Gran testimonio, al final se ve que todo es un proceso, algo que nunca termina. Y si, no más miedo 😀

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