Albert, 21 años, Viña del Mar

Hola, les escribo nuevamente para contarles cómo va mi historia!

Hace unos meses  decidí afrontar mi homosexualidad, les conté mi historia y todo lo que pasaba por mi mente, la confusión, indeterminaciones, etc. Hace un mes o un poco más dije que de a poco mi vida tenía que empezar a cambiar, la dignidad de vivir el día a día tal cual soy  tenía que llegar. No fue un proceso fácil, pero había algo que me motivaba demasiado y era que cada vez que pensaba que podía decírselo a mi familia sentía algo  raro de explicar, quizás  nerviosismo, pero no del que sientes cuando puede pasar algo malo.

Finalmente, me di cuenta que eran GANAS DE VIVIR LA VIDA, es una sensación increíble que te hace pensar que SI ERES CAPAZ de levantarte cada mañana y ser quién eres, que quien dirige la vida es uno y no la sociedad (yo les conté que mi entorno y mi Universidad son de “Elite” y que nuestra identidad sexual no es bien vista), siempre siendo súper consciente del entorno que me rodea, porque entiendo que para algunos es chocante ver a dos hombres o dos mujeres besándose, respeto esa opción de vivir en comunidad, entiendo que no estamos en Paris, Barcelona, Londres o cualquier ciudad multicultural donde la diversidad ya es un valor adquirido y no está en desarrollo precario como en América Latina.

Siguiendo con la experiencia de mi salida del closet, a las primeras personas que le conté fue a mi tía y a mi prima (que somos como hermanos), sabiendo que ellas no son tan open mind o no lo eran tanto como yo creía. ¿Por qué las elegí a ellas antes que a mis hermanos y mis padres?, simplemente porque voy de a poco, quiero ir ganando un poco de terreno…

Bueno la situación fue esta; le dije a Isadora, mi prima, que no me sentía bien, que quería hablar con ella y que iba a su casa en la noche. Llegué muy nervioso, pero de verdad nervioso, no sabía cómo contarlo, no podía decir de una soy gay, tenía que introducir el tema de a poco. Les dije que había un tema que  me incomodaba mucho, que tenía que decirlo, porque mi soledad se debía a un tema de inseguridad ante la sociedad y bla bla bla.

En ese momento estaba tiritando, mi tía me dijo que le parecía extraño verme en esa situación porque nunca me habían visto vulnerable, la voz me tiritaba y durante 15 minutos me di muchas vueltas, hasta que les dije lo que pasaba, soy gay. En ese momento sentí un alivio que no se imaginan, la mochila que cargaba en la absoluta soledad y tristeza se fue en gran medida.

Me acuerdo que nos fuimos al living y les conté todo lo que sentía, que era algo que yo no asumía un 100%, que estaba recién viviendo un proceso, que nunca había pololeado con un hombre porque tenía mucho miedo, que desde chico pensé que podía tener una familia igual que la mía, hombre + mujer y muchos hijos, pero la vida había preparado para mi otra cosa, que por eso cuando habían amigas que me joteaban me hacía el desentendido… porque no quería tener una doble vida.

Les conté todo lo que ustedes ya se imaginan, que llorar en la noche, no tener ganas de vivir ni de proyectarse había sido una constante, pero que esto había cambiado. ¿La reacción de ellas? fue mejor de lo que esperaba, pero mucho mejor, bueno en un principio me dijeron  que nunca se les pasó por la cabeza que les diría que era gay, que quizás estaba confundido, que era normal estar así, pero que había una cosa que lo explicaba todo: lo que decía mi corazón. Y si sentía que me gustaban los hombres no había nada que cambiar, que la manera en que me miraban ahora seguía siendo la misma de antes, que yo para ellas era el mismo de siempre, que me querían tal cual soy, que lo único malo de la historia era que las cosas no iban a ser fáciles, pero finalmente la vida para todos no es fácil, que el apoyo era incondicional y que me creían muy valiente en afrontar mi vida, que mi dignidad estaba  por delante de cualquier prejuicio que hasta yo mismo podía tener de la homosexualidad.Que tenía que ir a un especialista, no para curarme sino que para aceptarme tal cual era.

Esto para mí fue una de las cosas que más me asombraron, porque yo creía que eran muy cerradas de mente, cercanas a un estilo de vivir el Catolicismo muy conservador, pero todo fue distinto, esa misma noche me dijeron no podía llegar a mi casa tan nervioso como estaba, así que nos fuimos a comer a un restaurante y para mi mala suerte había una pareja de gays al lado de nosotros, casi como una paradoja jajajaja

Evidente que me sentí súper incómodo con esa situación, por una estupidez mía, pero en fin a lo que quiero llegar es que las cosas cambian un día y que eso de un día no es que despiertes y todo cambio, es un proceso que de a poco nos va abriendo caminos, ahora me toca decírselo a mis padres y mis hermanos pero no tengo miedo, entiendo que para ellos no es fácil, pero siento que para vivir un 100% mi homosexualidad mi familia necesita saber  a quién tienen en la casa.

Espero que esto le ayude a más de alguno, que entiendan que a veces es súper angustiante lo que sentimos, pero que la vida significa subir escaleras, subir peldaños que a veces son peligrosos, tanto por lo que significan como por la incertidumbre que nos da no saber qué es lo que va a pasar realmente, pero que vale la pena, las cosas se hacen más difíciles cuando reprimimos lo que sentimos.

Muchas veces la familia nos va a dar la espalda, pero tenemos que ser capaces de seguir aunque cueste, porque cuando te sientas pleno vas a mirar el pasado y vas a pensar que quizás pudiste haber cambiado tu historia mucho antes… Mis amigos no sospechan nada, pero va a llegar el día en que lo sepan, que entiendan por qué no me gusta “agarrarme” minas cuando salimos, simplemente porque no soy actor. Y mi entorno social tan discriminador filo con ellos son una parte que existe en la sociedad, a parte que no está en mis planes gritar todo el día que soy gay porque ningún heterosexual lo hace, simplemente porque no es tema.

Un abrazo y a no esperar que el de al lado cambie por ti!

 

photo by: Spirit-Fire
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Fra, 17 años, Limache
Estuve leyendo alguno de los testimonios, y bueno decidí contar mi experiencia... Le dije a mis padres que me gustan las mujeres a la mitad de mis 15 años (ahora tengo 17, próximamente en unas semana 18) Cuando tenía 14 años, mantuve relaciones sexuales con un hombre, mucho mayor que yo... No ...
Sergio, 17 años, Viña del Mar. Chile.
Bueno, no sé por dónde empezar. En primera instancia quiero agradecerles por este espacio, apenas lo vi sentí la necesidad de compartir mi experiencia, quizá algunos se sientan identificados, a otros quizá les ayude, etcétera. Todo comenzó el año pasado, no voy a decir que siempre fui gay porque ...
Juan, 22 años, Uruguay
¡Hola amigos de Joven Confundido! Espero no se hayan olvidado de mí, aunque es cierto que hace mucho no les escribo ni les cuento mis avances o mis traspiés, así que les pido disculpas. La razón fue por la que no escribí más fue por miedo, miedo a descubrir "algo" que pudiera cambiar mi co...

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