Alejandro, 23 años, Santiago

Hola a tod@s, espero que se encuentren bien. Los felicito por esta iniciativa de generar espacios para que podamos expresar nuestras ideas y pensamientos respecto de este proceso. Me llamo Alejandro y tengo 23 años, soy de Santiago y actualmente estudio en la universidad.

Ahora puedo decir mucho más tranquilo que soy gay. Hace un año más o menos que llevo aceptando mi homosexualidad. Sin embargo, a los 18 años me di cuenta que me gustaban los hombres, porque me fijé en un mino de mi edad y él en mí, pero por miedo, lo dejé ir. Es algo que aún me da pena, porque era una relación muy especial, basada en la confianza y el cariño.

Todo ese tiempo reprimía mis sentimientos, porque veía la homosexualidad como algo malo y pecaminoso. Estudié en un colegio de curas y siempre nos metieron en la cabeza que ser gay era malo y sucio, por lo tanto yo al fijarme en los niños me sentía sucio y lo veía como algo malo. Tristemente, nunca me han gustado las minas y tampoco me proyectaba con ellas. Entonces fue cuando, a los 18 años y sin apoyo de nadie, elegí el camino de la soltería, como estilo de vida intermedio entre la pareja heterosexual y la homosexual. Pero me sentía muy triste y solo.

El colegio fue una mala experiencia, hay cosas rescatables de ese periodo, pero otras como los constantes hostigamientos (ahora bullying) marcaron mi forma de ser con los demás. Me volví tímido y serio. En un primer periodo universitario también lo pasé mal, porque me molestaban con algunas compañeras, pero no sentía nada. Es más, en una ocasión intenté jugármela por una compañera que era muy linda, pero no resultó. Entonces caí en una profunda depresión, porque no me aceptaba ni tampoco me quería como era. Intenté suicidarme para acabar con toda esta oscuridad que tenía mi vida. Sin embargo, algo sucedió y antes de querer acabar con mi vida, preferí volver a Santiago, y retomar mi vida.

Ingresé nuevamente a la universidad, pero el tema de la homosexualidad aun no estaba bien asumido. Sin embargo, el 2010 falleció una de las personas más importantes de mi vida, a quien me entregué por completo, ayudé y acompañé por casi 10 años. Cuando fallece mi tía me quedé muy solo y sentía que mi vida no tenía sentido. Es entonces cuando decidí aceptar mi homosexualidad, porque estaba ocultado algo importante para mí a todas las personas, y más aún, yo me estaba escondiendo y reprimiendo mis sentimientos.

Desde ahí que miro las cosas con más naturalidad, aún no salgo completamente del closet, pero sé perfectamente lo que quiero, me puedo proyectar en la vida no solo en el ámbito académico y profesional, sino que también en el sentimental.

Cuando no tenía asumida mi homosexualidad, cuando me juntaba con minos gays andaba con mucho nerviosismo y miedo, porque pensaba mucho en el “qué dirán los demás” y no me daba a conocer de buena manera. Ahora puedo decir que esa situación cambió, ahora tengo un par de amigos que me han apoyado muchísimo en todo este proceso.

Me inscribí en un gimnasio para dejar el sedentarismo, estoy comprándome ropa de distintos colores (antes todo era azul y negro. Sí, así de fome) y preocupándome un poco más de verme mejor. Quizá sean un poco superficiales los cambios que he comentado, pero créanme que para alguien que tenía como última prioridad verse bien o estar bien consigo mismo, son cambios importantes.

También recibí el apoyo de uno de mis grandes amigos, de casi 10 años, que a pesar de ser reticente con la homosexualidad, me aceptó tal cual soy, sin poner ninguna restricción en nuestra amistad. Es una gran persona y ha tenido que trabajar en su forma de ver las cosas además de que seguimos compartiendo como si mi homosexualidad no fuera un tema tabú. Otra de mis amistades tampoco ha tenido problemas y me apoya mucho en todo este proceso.

No puedo decir lo mismo de mi hermana, primer familiar al que le conté sobre mi homosexualidad. No se lo tomó bien, fue un shock para ella, y prefiere que no conversemos del asunto. Para mí fue muy triste, porque esperaba que mi hermana, con la que hemos compartido penas y alegrías, fuera más receptiva y comprensiva conmigo. Pero bueno, cuando crecemos las personas cambiamos y trato de no darle importancia, el tiempo dirá que pasará entre nosotros.

Soy un tipo que está aprendiendo a ser feliz. Es fuerte que lo diga, pero todo el tiempo que me reprimía no era feliz, estaba triste y enojado con todo el mundo por cómo era. Pero ahora veo las cosas de otro modo, estoy mucho más tranquilo. Soy una persona demasiado tranquila y muy amigo de mis amigos, siempre sincero cuando hay que decir las cosas, y ahora le sumamos que soy un tipo feliz.

Sí, me falta salir un poco más, no me gusta estar todo el día en la casa y no he tenido muchas oportunidades de conocer gente gay para salir y poder compartir. Pero estoy confiando que esta situación se puede revertir.

Gracias a tod@ los que se tomaron un tiempo para leer mi testimonio.

photo by: Symic
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Esteban, 32 años, Chile
Hola, mi nombre es Esteban y he leído su blog y me ayudado en algunos casos. Tengo 32 años. A los 19 me di cuenta que algo era distinto en mí: no me interesaban las niñas, si no tener amigos y de pronto me planteé la pregunta de ser gay. Elegí la persona inadecuada para confesarlo, me rechazó y m...
Rubén, 15 años, Chile
Hola, hace un poco menos de un año envié mi confesión y ya he crecido un poco(tengo 15). Ahora cambió todo, me asumí 100% a mí mismo, pero todavía no lo asumo a la sociedad ni familia. Sin emabargo, estoy a punto de contarle a mis amigas, porque me entenderán y aconsejaran si es que son amigos de v...
Rubén, 15 años, Concepción
Bueno, esto comenzó en el mes de mayo del 2012, no me gustaba mi colegio y la verdad es que me aburría mucho, un día sin planificación me escapé de clases y bueno andaba solo (forever alone xD). Me fui a un mall a pasar el rato y despejarme, me metí a una biblioteca para dormir un rato, así que entr...

4 Respuestas a “Alejandro, 23 años, Santiago”

  1. Pablo 21 agosto 2012 9:48 am #

    En la vida uno no vino a estar solo y no es justo que por la presión social uno se vea obligado a negarse a estar con alguien.

    Un abrazo.

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  2. In 21 agosto 2012 19:55 pm #

    Me encanto tu testimonio :)

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  3. Pablo 22 agosto 2012 14:45 pm #

    Me siento muy identificado con tu historia, excepto la parte en que mencionas la muerte de tu tía y los intentos de suicidio. Pero algo sí creo: que en vez de un familiar fui yo mismo el que había muerto cuando en algún momento, como tú, había elegido la soltería (creo que además de eso era fingir ser asexuales) como una solución a no tener que debatiré entre la heterosexualidad y la homosexualidad.

    Soy bisexual pero siendo sincero me atraen un poco más los hombres que las mujeres. Ellas me gustan, los chicos me re gustan xD

    Abrazos

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  4. carlos 24 agosto 2012 12:07 pm #

    Me sucede algo similar a lo que pasaste, espero algún día poder decir que es pasado y me encuentro bien. Espero estés disfrutando más de la vida y sigas aprendiendo. Muchos saludos y éxito en todo! :)

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