Patricio, 25 años, Chile
Junto con saludar y deseando que cada uno de ustedes se encuentre bien , parto por presentarme, soy Patricio y tengo 25 años, de una familia católica, la cual me ha apoyado desde un principio, desde que les conté mi orientación sexual.
Todo partió como en 8vo básico, me empecé a dar cuenta que mirar a mis compañeros se me era más de gusto que a mis compañeras, me preocupaba mi familia y mi creencia (ser católico), estudiaba en un colegio católico y esos temas en esos años eran como muy mal visto.
Pensé que todo era algo de la edad y que con el tiempo iba a pasar. Claro, los años pasaron y mi gusto por los hombres no cambiaba. En la enseñanza media, en la búsqueda de colegio postulé a varios y en aquellos que postulé eran de hombres.
Me quedé en uno que todo era normal, yo seguía ligado a la pastoral del colegio, pero mi mente aun con esos pensamientos no cambian me fui dando cuenta allí que me gustaban los hombres, pero el ser católico, el pensar que irán a pensar de mí, me llevó a ponerme un escudo y no hacer nada que llamara la atención.
En el colegio hubo días que fui motivo de burlas y muy crueles por parte de mis compañeros, ya que me hice muy amigo de Marcos, quien hoy es mi mejor amigo, hermano y confidente. Con el pasar de los años tenía mucho miedo de aceptarme tal cual soy. Salí de cuarto medio y empecé a experimentar la vida con más personalidad y me asumí, pero solo para mí y con mi amigo Marcos.
Antes de salir de cuarto medio me acerque hablar con un cura amigo y le conté lo que me pasaba y su reacción fue rara, no pensé que me diría “tú eres hijo de Dios y él te ama como seas”. Quede plop, realmente un cura diciéndome esas cosas.
Seguí con vida y conocí a un chico y pololeé con el más de un año, todo esto a escondidas de mi familia, me daba mucho miedo contarles. Paso esta relación y terminó algo mal, así que estuve unos meses solo y conocí a Carlos, llegó un día a mi vida y fue amor a primera vista, realmente fue así, comenzó una linda amistad y de un día a otro comenzamos a pololear.
Tenía que contarle a mi familia o si no todo iba a llegar a odios de mis padres por terceros y eso si que no me lo iban a perdonar, realmente no sabía cómo hacerlo, creo que fue algo cobarde el modo en que lo enfrenté, no podía estar frente de mis padres y decirles: Mamá, Papá, soy Gay.
Escribí una carta contándoles todo y me fui a trabajar. La dejé en la casa, alguien la iba a leer, fue mi mamá. Llegué ese día a casa en la noche, mi mamá no me decía nada, sólo me miraba y en sus ojos muy hinchados me di cuenta que lloró todo el día.
Me fui a costar y mi mamá subió a mi pieza con algo en las manos, era la carta, llorando me dice: “¿hijo, qué es esto?”. Yo la miro y le digo: “eso pos mamá, perdón, es lo que soy”. Me abrazó, lloramos juntos y me dijo que ella me amaba y me quería tal cual soy.
Fue realmente quitarme el peso que llevaba por más de 5 años en mi espalda y me sentí muy bien, pero aun quedaba un parte, mi papá. Mi mamá me dijo que ella iba a solucionar esa parte, que yo estuviera tranquilo, pero pensé que mi papá iba a decir que me vaya de la casa y punto, hasta las maletas las tenía listas, pero otra vez fue lo contrario, mi papá me dijo con estas palabras: “hijo, yo a usted lo quiero y lo amo por lo que es, va a costar entender esto, pero no se preocupe, nuestra familia siempre lo va apoyar y recuerde, con la frente en alto”. Me abrazó y lloró.
Realmente me doy cuenta del amor de Dios en esto, una familia Católica que está unida y el ejemplo de que Dios nos Ama tal cual somos y no nos juzgara por ser gays o lesbianas, sino por el amor que nos entregamos. Hoy me encuentro soltero, en búsqueda de mi Príncipe Azul, pero feliz muy feliz de la vida, ánimo a todos y todas, un gran abrazo






































bravo :’)
Mi familia es catolica y cuando mi mama supo que yo era gay, lo primero que hizo fue ir a hablar con un cura. y el le dijo que tenia que apoyarme y quererme mas que antes porque la gente gay necesitaba el apoyo de sus padres, y eso es lo que ha echo hasta el dia de hoy, asi que no me sorprende lo del curita, hay varios que entienden y hay muchos que son cerrados, pero eso no cambia mi fe, hace 3 años y medio que estoy con mi pareja y vamos a misa y siempre estamos agradecidos de lo que dios hace por nosotros y creo que el estar juntos es obra de El.