Elvis, 31 años, Concepción

Mi historia… mi historia parte desde que tengo conciencia, desde lo que es sentir algo por un hombre y no por una mujer.

Bueno mi nombre es Elvis, tengo 31 años, nací en Talcahuano, actualmente vivo en Concepción, mi historia no creo que diste mucho de otras historias que hay en el mundo, pero igual quiero contarla.

De muy chico sé que me gustan los hombre y eso fue un gran problema al vivir en una sociedad machista y homofóbica, en mi familia, colegio, amigos, etc., siempre se referían en términos peyorativos a las personas homosexuales, incluso un dicho que me quedo muy grabado fue “Si tienes tanta mala suerte es porque hay un maricón cerca”, eso lo escuche desde chico y pensaba que si me pillaban que era gay, me iban a echar la culpa de todo lo malo de lo que les pasaba.

Ahora que lo pienso, qué pensamiento más inmaduro el mío, bueno también era chico y no se tocaba el tema de la homosexualidad, tampoco había internet como hay ahora, ni celulares, era una época en el que se decía solamente cosas malas de la homosexualidad. Como les contaba, de chico conocí la discriminación hacia los gay, sin que nadie supiera de mis gustos, ya que me esmeré lo más posible para que no se notara nada y nadie supiera.

Es así como pasé mi niñez, escuchando mitos y leyendas de la homosexualidad, lo que me hizo pensar por muchos años que si mi familia y amigos veían a un gay de seguro le sacaban la cresta.

Entrando a la edad de los 13 años, había que aparentar aun más mi condición, mis compañeros de curso tenían pololas, hablaban de mujeres, sus cuerpos, etc. Y a pesar no estar con ninguna mujer y de no gustarme ninguna, igual comentaba o hablaba de esos temas, hasta pololeo le pedí a una compañera de curso, con suerte lo máximo que llegué a hacer con ella fueron besos en la mejilla y tomados de la mano (pensándolo bien tuve que verme muy divertido, mientras mi compañeros se comían a besos con sus parejas, yo estaba tomado de la mano con besos en la mejilla, jajajaja), bueno ese pololeo con suerte duro un mes, era más que claro cuáles fueron los motivos de haber terminado.

Fue así como llegué al liceo, compañeros nuevos, vida nueva, debo reconocer que de ordenado y de buen alumno tenía poco, era desordenado, donde había problemas ahí estaba, peleador, mi promedio de notas en la enseñanza media era 5.4 (escala 1.0 a 7.0), o sea era del montón, pero más conflictivo, peleaba con los profes, fumaba en los recreos, y a la salida me iba con mis compañeros a tomar pisco, o sea era bien conflictivo.

Bueno, en la época de liceano también tuve una polola, con la cual los besos eran más apasionados, bueno ustedes entenderán cómo es uno en esa etapa, por dentro la estimaba, pero mi deseo era estar con un hombre, pero me acostumbré a estar con ella, verla periódicamente, nunca tuvimos relaciones sexuales, porque en mi interior sólo quería estar con un hombre.

En sí, ese pololeo lo llamaría acostumbramiento a una persona, después terminamos.  Cuando salí del liceo y comencé la educación superior fue un cambio rotundo a mi vida, me dediqué a estudiar y conocer otras personas homosexuales, estaba más contento con mi interior al compartir con personas de mi misma condición, pero siempre tratando de que mis amistades de chico y familia no se enteraran, fue así como a un primo le conté que era homosexual, tenía mucha confianza con él, pero se lo contó a más parientes y ya muchos sabían, menos mis viejos, ahora que lo pienso creo que mi vieja siempre lo supo, pero nunca dijo nada.

Debo reconocer que después de los 23 años fue la época más negra que he pasado en mi vida, supe lo que es la envidia, la discriminación y alejamiento de las persona que uno siempre estimó, varios amigos al enterarse de que era homosexual simplemente se fueron sin decir nada, mis parientes hacían comentarios, se mofaban de mi vida, incluso una vez se me ocurrió hacer dieta y ejercicios y bajé harto de peso (tendría como 25 años) y mis parientes en vez de decirme que me veía bien, o qué bueno que bajé de peso, el primer comentario fue, “El Elvis tiene Sida”, todos mis familiares sabían que tenía sida sin tenerlo, no se acercaban y siempre comentaban a mis espaldas, incluso inventaron historias, como que me habían visto en la plaza besándome delante de toda la gente, que andaba de cafiche con un viejo rico, etc, etc, etc.

Al escuchar todo eso entré en depresión y me sumí en mi mundo, ya no me juntaba con nadie, caí en alcohol y ya ni hablaba con mi familia (padre y hermanos), que a todo esto no sabían que era homosexual y más me dolía que escucharan todos esos comentarios y no me preguntaran, bueno una vez mi vieja me dijo, lo que digan los demás es porque lo hacen de envidia, pero trataba de que nunca se tocara ese tema con mis viejos y hermanos.

Como les decía, caí en  depresión y mi viejo tanto escuchar comentario de que me veían con uno y otro hombre en la calle, optó por contratar a un investigador privado. Cuando me enteré de eso, fui y le pregunté qué pretendía, y me dijo que lo sabía todo, que tenía fotos  que no sacaba nada con negarle que era homosexual, no aguanté y de rabia me puse a llorar, después de unos largos minutos de tensión, mi viejo me dijo que me ayudaría en todo y que buscaría un siquiatra para mejorarme, lo cual hizo y yo acepté. Fui a unas tres sesiones, porque en realidad no las necesitaba, nadie me cambiaría mis gustos, así que hablé con mi viejo y aceptó mi condición y me apoyó en todo, pero yo le pedí que si mi vieja se enteraba, él tenía que apoyarla a ella en la decisión que tomara, sea buena o mala, y así lo prometió.

De mis parejas no hablaré, esas son otras historias, los familiares siguieron alimentándose con mi condición, hablaron de cosas que ni yo alcanzaba a imaginar y fue así que a fines del 2005 dejé de ir al campo de mis abuelos para no toparme con ningún pariente, pero hizo mal, ya que mi abuelo me quería caleta y dejé también de ir a verlo, seguí mi vida lo mejor que pude y fue así que a mediados del 2006 volví a ir al campo, llevaba una botella de vino  con forma de mujer y pase a ver a mi abuelo, cuando me vio se llenó su cara de lágrimas y nos abrazamos, me preguntó por qué dejé de ir a verlo (iba mínimo 2 fines de semana por mes) y le conté la historia, me dijo que había escuchado todo eso y me dijo “a mí no me importa lo que digan los demás o lo que sea usted, siempre lo voy a querer, además usted es mi único nieto que ha sacado la cara por la familia” (eso lo dijo porque fui su primer nieto ingeniero, además de regalarle cosas sin nada a cambio), bueno y desde ese día no dejé mes sin ir a verlo. Como se pueden dar cuenta perdí muchos meses sin ver a mi abuelo por culpa de parientes que inventaron cosas, y fue así que en abril del 2007 él partió de este mundo… te quiero mucho abuelo, que a pesar de haber tenido muchos más años que mis primos, tu mente era mucho más abierta que la del más joven de mi familia.

Bueno, pasaron los años, ya no tengo contacto con mis familiares, realmente no vale la pena tenerlo, perdí a todos mis amigos porque no aceptaron mi orientación.

En 2008, me compré un departamento y me fui a vivir con mi pareja, empecé a vivir desde cero, partimos con una cama y dos sillas, y fuimos llenando nuestro hogar, con experiencias, penas, alegrías y amarguras, pero viviendo felices de estar uno con el otro, es así como llego febrero del 2010 con el gran terremoto de Chile, bueno esa es otra historia.

En agosto de 2010, ya no aguanté más y ya con 30 años hablé con mi vieja y hermanos y les dije que era homosexual, pensé que me iban a rechazar, pero en vez de eso, me aceptaron de lo más normal e incluso mi hermano me dijo: “Elvis, hay que ser harto weon para no darse cuenta que llevas dos años viviendo con un hombre y una sola cama”, plop, jajajajja.

Ahí termine por sacarme el último peso que tenía en mi mente, siempre pensé en el rechazo de mis padres y hermanos, pero me equivoqué siempre, alimentado por todo lo que comentaban mis parientes y amigos, me arrepiento no habérselos dicho antes, pero así aprende el hombre, de sus propios errores.

Como anécdota, le conté también a mi abuela, primero lloró y luego me dijo que si me podía preguntar algo, le dije que preguntara no más y me dijo: “Mijo, yo lo bañe desde chiquitito y usted no tenía las dos cositas ahí abajo (se refería que sólo tenía pene y no ambos órganos sexuales)”, le dije abuela esto es algo mental, de sentimiento, no es algo que se vea físicamente, y bueno me tocó explicarle todo, y me aceptó también, no puedo creer lo errado estaba en relación a mis seres queridos, pero como dije anteriormente uno se equivoca.

Bueno, este es un resumen de mi historia de vida, he contado lo que se puede contar, porque hay episodios en que el abuso y la homofobia llegaron a límites que mejor vale no recordar.

Así que a todos les digo, la vida no es fácil, pero uno se hace los caminos, sean buenos o malos, lo ideal es aprender de los errores y sacar lecciones, y otra cosa, siempre es bueno compartir con alguien ya que uno a veces se sume solo en la depresión y en el encierro.

Hoy tengo mi pareja, ya llevamos 5 años juntos y somos felices y nos amamos con todo el corazón.

Así que amigos no tengan vergüenza de lo que son y disfruten la vida.

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3 Respuestas a “Elvis, 31 años, Concepción”

  1. Lady Oscar 24 mayo 2012 16:25 pm #

    Elvis!
    Que gusto poder leer un testimonio como el tuyo. En primer lugar, porque es el resultado de la revisión honesta de tu historia, cosa que no es fácil de hacer y requiere de cierta valentía y segundo , porque es una historia que muestra como los caminos difíciles, que la mayoría de nosotros recorremos pueden llegar a tener finales en donde nosotros como protagonistas y agentes de nuestra historia, hacemos lo posible por llegar a estar mejor.

    Personalmente me conmovió bastante lo que cuentas sobre tu abuelito. Que bonito como él te pudo transmitir su orgullo por ti, sin que hubiesen omisiones ni secretos de por medio.

    Un abrazo!

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  2. jk 27 mayo 2012 15:33 pm #

    Wena Elvis!! Te felicito!! Te entiendo, a lo mejor a nosotros nos costo mas q a las nvas generaciones, pero es bno saber q nunca es tarde para asumirse y que bueno, al final la gente a la q realmente le importas t apoya igual.
    Lo mejor para ti !

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  3. Fernando 28 marzo 2013 13:09 pm #

    Tremendo testimonio…el mejor de todos los que he leido…suerte Elvis.

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