Antonieta, 24 años, Santiago

Todo comenzó por un juego con una amiga cuando tenía como 9 años, jugábamos al papá y a la mamá. Lo divertido era que yo siempre hacía el papel de papá, nos dábamos besos y todo, incluso una vez fuimos un poco más allá.

Pasaron los años y yo tenía relaciones hetero, pero siempre estaba esa curiosidad de por qué miraba más a las niñas que a los niños. Un día, en la gira de estudios que organizó mi curso, el hotel organizó una fiesta y tuve mi primer encuentro, plenamente consciente, con mi amiga. Desde ese momento viví casi toda mi adolescencia preguntándome si me gustaban más los hombres o las mujeres. Fueron muchos años de dudas y psicólogos.

Ya con 19 años, entré a la Universidad y tenía una actitud completamente homofóbica: me cargaban los gays y todo lo relacionado, por miedo a ser igual que ellos.

Pasaba el tiempo y en una fiesta conocí a la mejor amiga de mi primo, que además, era lesbiana. Nunca había mirado tanto a una mujer, siempre he pensado que fue como amor a primera vista: al mirarla sentía nervios, ganas de abrazarla, correr, era casi inexplicable lo que me hacía sentir. Duramos un año y medio juntas, con ella aprendí a superar mis miedos, hacerle frente a la vida por lo que realmente soy.

Después de eso tomé la decisión de contarles a mis padres lo que me estaba pasando. Lo recuerdo como un capitulo negro de mi vida, nunca pensé que me darían la espalda por ser lesbiana, pero con el tiempo te das cuenta que es mejor ir con la verdad por delante a que pase el tiempo y mentirles a los que más quieres. Tal vez algún día comprenderían que soy igual que la gente que ellos consideran “normal”, la única diferencia es que me gustan las personas de mi mismo sexo.

Ahora, no me arrepiento de haberles contado. Hace poco mi mamá conoció a mi actual pareja y fue agradable ver que con el tiempo y la verdad, puedes lograr que tu vida vaya teniendo calma.

Asumir tu orientación e identidad sexual no es un proceso fácil, y tampoco es de un día para otro, si no que es un camino que muchas veces es más oscuro que claro… pero no imposible.

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Cristián, 19 años, Santiago
Antes que nada me encantaría felicitarlos por lo que han construido. Llegué a la página un día por simple casualidad, y desde entonces no he parado de leer lo que muchos han escrito, pero sólo hasta ahí, ahora me gustaría poder contar lo que me pasó a mí, y qué es lo que me pasa en este momento. ...
Belén, 19 años, Santiago
Qué difícil… la verdad he leído muchos testimonios y escribir el mío me causó un poco de temor. ¿Temor a qué? A todo, la verdad es que en esta situación se le tiene miedo a todo. Mi historia comienza así: A los 14 años pololeé con un niño de mi misma edad, estuvimos juntos 3 años y fueron, dentro...
Felipe, 17 años, Concepción
Hola,  soy Felipe, soy bisexual  y tengo un tema que me tiene preocupado  y no sé qué hacer realmente. En mi face  conocí a un chico de 18 años  mientras estaba de vacaciones, hablábamos muchos temas, me cayó súper bien y vive en Concepción como yo. Entre nosotros encontramos varias coincidenc...

3 Respuestas a “Antonieta, 24 años, Santiago”

  1. Maca 29 marzo 2012 0:41 am #

    Que bacán es cuando una mujer cuenta su historia.

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  2. jk 27 mayo 2012 15:36 pm #

    Siii!!! Tenemos q sacar la cara y contar nuestaras historias!! Es dificil al ppio, pero una vez q t asumes tu y tienes gente q te apoya, se hace mas sencillo!! Saludos!

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  3. In 21 agosto 2012 21:35 pm #

    Mi historia es bien similar, mi mama se entero y no me apoyo hasta el dia de hoy aun no lo hace.. creo que hay que darle tiempo.. y al igual que tu no me arrepiento de haberle contado.! :)

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