Juan Carlos, 22 años, Santiago.

La verdad es que no sé por dónde empezar, tengo mil dudas pero tengo aún más pensamientos que no me dejan tranquilo ahora último.

Mi historia es la siguiente, creo que me di cuenta de que era gay cuando tenía 18 y estaba en primer año de universidad, lo asumí sin ningún remordimiento e incluso tuve una relación, la cual fue horrible, pero no afectó en mi propia aceptación, ya que había tenido numerosas relaciones con mujeres, pero nunca me sentí completo, tanto como me siento ahora. A los 19 le conté a mi mejor amiga, el máximo apoyo que he recibido y la persona que creo mejor me conoce. Con el pasar del tiempo, me vi envuelto en otras relaciones que, obviamente, no pasaron a nada mayor.

Actualmente, tengo amigos gay y los quiero muchísimo, amigos que he ido acumulando a lo largo de estos cuatro años de desarrollo en este ámbito.

Pero lo que más necesito destacar, es que encontré el amor, ese amor del que tanto escuché pero que nunca pensé que me iba a llegar o del que, incluso, pensé que no era capaz de sentir y que algo estaba mal conmigo en mi cabeza o algo así. La felicidad que siento no tiene comparación, me siento pleno y cada día siento la necesidad de contárselo a los que más quiero, que son mi familia, pero al pensar en eso me siento pésimo, por la doble vida que he llevado durante cuatro años a costa de nada más que mentiras y cosas que he callado.

Mi familia está compuesta de padres separados, una hermana mayor y yo. Vivo con mi papá y mi hermana, por lo que, convivo todos los días con la homofobia por parte de ellos, no es que anden odiando al mundo, pero si el tema se toca, la homofobia sale y yo no tengo ni la más mínima idea de cómo reaccionar, frente a “los maricones son…”, “mi compañero fleto de la u…”.

Estoy cansado, pero no sé cómo enfrentarme a ellos, personas “x” me han dicho que por qué simplemente no me voy con mi mamá, lo que me pone en otra situación difícil al ser ella una fanática religiosa que jura con toda convicción que los gays estamos poseídos por el demonio.

Todo esto ha provocado que me sienta cada vez más solo en mi propia familia, obviamente porque también me he distanciado gracias a esto. No quiero que mi hermana, a la que adoro desde siempre, me odie o le produzca asco mi condición, no quiero que mi papá opine de mi lo que opina de algún gay que aparezca en la TV y por sobre todo no quiero que mi mamá me haga sentir odiado por Dios, algo que en algún punto sí logra hacer cuando con la biblia bajo el brazo argumenta contra todo lo que no les parezca a ella o a sus pastores-ladrones.

Quiero ser feliz completamente, pero sin una doble vida, las mentiras me tienen incluso sin dormir de vez en cuando, quiero que mi mejor amiga y mi pololo no sean las personas que más me conocen en el mundo, sino, que quiero que mi familia también sea parte de ese grupo de personas.

Mi problema es que no sé si sea lo suficientemente fuerte para soportar su rechazo y lo suficientemente valiente para lograr pararme frente a ellos y decirles “soy gay”, no sé cuando vaya a ser el momento pero creo que será pronto, porque la verdad estoy cansado y quiero dormir tranquilo, no quiero mentirles a los que más quiero y no quiero que afecte la felicidad que siento por estar enamorado. Me gustaría poder anticipar las reacciones de todos y saber qué es lo que viene, pero por ahora sólo me queda cultivar la valentía, la seguridad en mi mismo, la paciencia y el ser fiel a lo quiero. Querer es poder, o así dicen.

2 comentarios URL corta
Nicolás, 22 años, Santiago Centro
Hola, amigos de Joven Confundido. Soy Nicolás, de acá de Santiago, proveniente eso si de la VI Región, y ya  en 2011 había enviado mi testimonio http://jovenconfundido.com/2011/12/nicolas-21-anos-santiago-centro/, donde contaba el proceso de salir del armario, en especial con mi mamá, y en el cómo a...
Renzo, 19 años, Valparaíso
Amigos de Joven Confundido,más de un año de mi primer testimonio, y ahora estoy en la universidad, estudiando Psicología, siendo bastante feliz. Los mismos problemas de siempre con padres no muy tolerantes a mi orientación sexual, pero, ¿qué más da? yo soy feliz. Han habido tantos cambios en m...
Camila, 17 años, Viña del Mar
Me llamo Camila, tengo 17 años y soy de Viña Del Mar. Llevo tiempo leyendo los testimonios que suben a la página, la verdad es que me daban muchas ganas de escribir, pero soy algo insegura y tímida y aunque sea algo a través de la pantalla, es imposible no tener un poco de miedo… pero hoy es el día ...

2 Respuestas a “Juan Carlos, 22 años, Santiago.”

  1. Elias Torres 13 octubre 2011 7:24 am #

    Hola Juan Carlos, me alegra que seas feliz con la persona que has encontrado, aprovachala a maximo. Cuando es feliz lo unico que mas quiere es hacérselo saber al mundo… y entiendo tu problema. Yo pase por lo mismo, y es horrible esa sensacion de mentirle a tu familia, asi q ue por eso un dia decidi contarles. Vengo de una familia muy conservadora y soy el unico hijo hombre que tuvo mi padre, asi que como veras… las cosas estaban en mi contra. Pero sabes que?, el amor que me tienen fue mayor… no dejes que esas cosas feas que dicen te detengan en seguir tu vida… ellos opinan eso por que lo ven como una realidad lejana, pero el amor de un padre o de una hermana… supera cualquier discriminacion. A algunos les costara mas tiempo que otros asimilarlo, pero creeme… a su debido tiempo, todos lo haran. Te deseo lo mejor, animos y cariños, espero te haya servido mi comentario :D.

    Thumb up 0 Thumb down 0

  2. Juan Carlos 16 octubre 2011 20:36 pm #

    Gracias! De verdad tu comentario me llegó mucho y veo que pasaste casi exactamente por lo mismo.

    Thumb up 0 Thumb down 0

Responder

No escribir correos electrónicos dentro del comentario, no será publicado.

Recibir notificación de nuevos comentarios por email. También puedes suscribirte sin necesidad de comentar.