Cristián, 19 años, Santiago

Antes que nada me encantaría felicitarlos por lo que han construido. Llegué a la página un día por simple casualidad, y desde entonces no he parado de leer lo que muchos han escrito, pero sólo hasta ahí, ahora me gustaría poder contar lo que me pasó a mí, y qué es lo que me pasa en este momento.

Desde pequeño, me encargué de decirles a las personas más cercanas a mí que era gay. Nunca tuve dudas de ello, por tanto a los 12 años me sentí capaz de afrontarlo frente a mi familia constituida por mi mamá y mi abuela materna. Mi padre, nunca estuvo presente, pero mantuvimos contacto hasta que tuve 15 años, por tanto también lo supo.

Al comienzo todo era gris; mi abuela terminó en el hospital con una crisis nerviosa; por otro lado, mi madre no conseguía entenderlo y acudimos al psicólogo por casi tres meses. Cada vez que terminaba sus sesiones, llegaba llorando a casa a preguntarme qué era lo que había hecho mal, dónde estuvo el error, que se sentía culpable de no haber tenido a mi papá más cerca.

Con el paso de los años, logré mi primera relación estable con Fabián, el único detalle es que nos separaban dos ciudades. Él era de Viña, y yo, Santiago. Pero eso en ningún momento esto impidió que nuestra relación de casi un año fuera realmente buena. De hecho, es una de las que más rescato por el esfuerzo que cada uno ponía en poder verse, y las ganas de que todo perdurase hasta el infinito.

Este año, terminé una tormentosa relación que alcanzó a durar un año y un mes, con Bastián. Un buen tipo. Se notaba que nos queríamos, pero nunca coincidíamos en nada, y esa frialdad y dejación de parte de ambos terminó matando las cuatro veces que terminamos e intentamos volver para recomenzar todo.

Hoy, estoy seguro que he conocido a ese hombre que uno tiene como prototipo en la cabeza, que te llena, y que admiras tanto, que quieres quedarte con él hasta el final.

Es Paulo, llevamos oficialmente 1 mes y 4 días y han pasado cosas tan maravillosas que en una pareja podrían pasar en 1 año, en 5 ¡O tal vez en más! Pero estoy feliz junto a él y eso es lo que vale.

Lo triste de todo esto, fue que hace 2 semanas me fui a su casa para ayudarlo a estudiar para una prueba de dos textos larguísimos, y como era de esperar, no solamente íbamos a estar ahí como chinos leyendo. Por temas de hora me quedé a pasar la noche, y antes de esto el ambiente en su casa era tenso.

Su madre, cuando bajamos a tomar once, miraba fijamente el anillo que tengo en la mano izquierda, puesto que Paulo tiene el mismo, en el mismo dedo y mano -como símbolo de compromiso-, y su padre no me quitaba esa mirada de encima que combinaba enojo, rabia y preocupación.

Cuento corto: al día siguiente me levanté, Paulo salió de la habitación continua, me trajo algo para tomar desayuno y me fue a dejar al paradero de micros tipo 10 a.m., sin embargo, conversamos en una plaza largo y tendido sobre lo que posiblemente sus padres se habían dado cuenta, por lo menos una hora y media. Prometió mantenerme informado apenas supiera algo del tema.

Llegué a mi casa, después del trayecto de casi 35 minutos. Me conecté a Facebook y me dijo que aún no ocurría nada. Un poco más relajado, fui a la ducha, volví al computador, y al par de minutos me dice que borre todo lo que nos inculpe a los dos, las fotos que yo había compartido con él, o todo lo que pudiera de una u otra manera “delatarlo”.

Fue así como de un momento a otro cerró su Facebook y no supe nada de él hasta un buen par de horas, cuando comentó que se habían sabido todo en su casa. Por mi parte, sentía -y sigo sintiendo fuertemente- un enorme cargo de conciencia por haberme ido ese fin de semana allá, y tal vez haber hecho notar una realidad anticipada a sus padres.

Al día siguiente nos juntamos temprano, hacia las 7 a.m, iba a dejarlo a la universidad, y de paso yo me iba a clases, porque estudiamos a un par de cuadras, algo que nos permite vernos reiteradas veces al día o a la semana. Lo vi, cabizbajo, con los ojos llorosos, con unas ganas tremendas de llorar. Pero decidimos aguantarnos hasta bajar del metro, para no levantar tanta sospecha entre quienes iban a esa hora. Fue así como llegamos a un parque, y nos sentamos a conversar.

Se largó a llorar apenas lo abracé, y me dijo que su madre había dicho que era una “enfermedad”, y que su padre lo único que hizo fue levantarle la mano en un gesto de querer golpearlo, pero al mismo tiempo se derrumbó en llanto, se fue, y terminó embriagándose.

En su casa nadie le decía ni una palabra, pero fue su madre la que comenzó a tomar cartas en el asunto, y le dijo que lo iba a llevar a la Iglesia, para conversar con el curita, a un psicólogo, que intentara cambiar, que los gays no eran felices, bla bla bla.

Yo en un momento puse en duda la continuidad de nuestra relación, puesto que él tiene una enorme cuesta arriba, pero me doy cuenta que somos uno, y que debo acompañarlo en esto, más que mal yo soy parte de esto, y quiero serlo, quiero hacerme responsable también de mi pareja.

Lo que me molesta es la actitud que tienen sus padres. Y peor aún, tengo miedo que todo vaya a terminar por lo que está pasando, o que ellos mismos se encarguen de alejarnos. Tengo conciencia que él tiene 21, y yo 19. De que no somos un par de niños frente a nuestros padres, pero no sé cómo ellos puedan reaccionar.

Como nunca estoy realmente enamorado de él, y no me gustaría perderlo. Si tuviese que hablar cara a cara con sus padres, lo haría. Me encantaría que entendieran que los gays no son -en gran parte- como ellos lo ven: promiscuos, infelices, infieles, llenos de enfermedades y demases. Pero la verdad no sé qué hacer para que ellos entiendan, me gustaría tomar cartas en el asunto para poder arreglar las cosas…

9 comentarios URL corta
Jairo, 17 años, Puente Alto
Hola, soy Jairo y soy un gay de 17 años. Comparto aquí mi historia, mis logros y lo aprendido en el camino para que más jóvenes LGBT puedan ser ellos mismos como yo lo pude lograr. Ojalá alguien se de la lata de leerlo. Va dedicado con cariño a Pestañas, Mabe y los voluntarios del sitio web. Desd...
Nicolás, 28 años, Chile
A ti te escribo, a quien me conoció de niño, mucho antes de que nuestras diferencias fueran importantes, ¿te acuerdas de nuestros juegos? Éramos iguales, reímos, peleamos, jugamos, nos caímos y quebramos juntos; no importaba mucho que no fuera bueno para el futbol, jugábamos igual, además siempre ha...
Fabián, 17 años, Chile.
Creo que soy bisexual, me siento así. Aunque ahora me enamoré de un chico, tiene 15 años. Todo comenzó más o menos cuando tenía 11, era verano, mi familia iba a la playa, todos juntos, y mi primo de 16 llevó a su amigo de la misma edad, no lo sé, pero me gustaba mirarlo, me simpatizó e incluso me da...

9 Respuestas a “Cristián, 19 años, Santiago”

  1. daviduribe 11 octubre 2011 12:59 pm #

    Cristián.

    Has hecho una importante opción por amor: quedarte a su lado porque te necesita. Me alegra tu gesto.

    Un abrazo y mucho ánimo

    Thumb up 0 Thumb down 0

  2. Natalia 11 octubre 2011 13:46 pm #

    Sólo tienes sacar todas las fuerzas para luchar junto a él, yo pasé por una situación similar, demasiado. Llevábamos más o menos el mismo tiempo cuando mi familia se enteró, terminé con psicóloga y el desprecio de mis padres, mi mamá dice que lo acepta, pero no es así, lo tolera y no muy bien que digamos. E

    Thumb up 0 Thumb down 0

  3. Mati.- 11 octubre 2011 14:06 pm #

    Ahora el esta pasando por un momento super importante y fuerte en su vida! Que buenos que este a su lado con alguien que se nota que lo quiere. Debes estar a su lado, apoyarlo, y tratar de distraerlo de los malos ratos que se vienen por delante. Se fuerte porque ahora el necesita una mano para tomar y un abrazo para llorar! Este es un proceso, su familia al final tendrá que entenderlo, a fin de cuentas es su FAMILIA y es muy importante! De echo ellos toman esa posición porque lo quieren y no entienden que ser Homosexual no es malo ni lo peor, solo que es distinto pero esta sociedad nos cría pensando en que todos tenemos que seguir lo mismo.- Suerte y saludos!

    Thumb up 0 Thumb down 0

  4. Matías V. 11 octubre 2011 16:11 pm #

    No saben cuán identificado me siento con esta historia, que ahora mismo me está pasando. Mi pareja tiene 17 y yo 19: él terminó fuera de la casa cuando se enteraron. Sus padres, evangélicos, no lo entienden. En mi casa, mi mamá sabía desde que yo tenía 16 y con mi papá conversé ya cuando mi pololo venía a la casa y la situación era evidente. Ambos me aceptaron muy bien, de lo cual me siento muy agradecido: sin su apoyo, quizá la situación en la relación que llevamos con mi pareja sería más complicada. La cosa es que mi amorcito está viviendo conmigo (sí, en la casa, con mis padres) y, a pesar de que él sigue afectado emocionalmente, yo estoy convencido del amor que tenemos: me he puesto en sus zapatos y he intentado entenderlo para apoyarlo y protegerlo. La paciencia y la comprensión han sido mis aliados estos meses, y siento que con él he aprendido cosas y he crecido y madurado como nunca: lo mejor de todo, es que siento que crecemos juntos y que esas largas horas de conversación son reales recuerdos para toda la vida. Lo amo y aunque todo el mundo de pronto se venga encima, nuestra unión, nuestro amor y nuestra lealtad tendrán fuerza suficiente para seguir adelante.

    Saludos a todos los lectores y ánimo: la frase “el amor todo lo puede”, no es un simple cliché. De hecho, cuando la sociedad comprenda que los homosexuales tenemos más amor de lo que creen, ocurrirá nuestra ansiada reivindicación.

    Como último dato, les cuento que con mi pareja llevamos 5 meses… por cierto, parecen años.

    Thumb up 0 Thumb down 0

  5. Fernando 11 octubre 2011 17:36 pm #

    Wow, me siento muy tocado con la historia, pucha que puedo decir, fuerza que no estan solos, somos demasiados los que estamos en esta lucha de hacer un pais mas “open mind” por decirlo asi. Te felicito porque no lo dejaras solo. y bueno… “debe llover mucho para que haya un bello arcoiris” <3
    ANIMOS, SALUDOS!!

    Thumb up 0 Thumb down 0

    • Diego 11 octubre 2011 23:01 pm #

      Que historia!! Mi experiencia como bisexual me ha dicho que no importan las adversidades, sino que debes seguir adelante sin importar que pase, sobretodo si según tú tu pareja es la persona que has elegido para acompañarte “hasta el final”, o al menos, eso es lo que tu corazón siente en estos momentos. Si es así, debes asumir los riesgos y apoyar a tu pareja en todo momento y me atrevo a decir que si fuera posible, enfrentaras a sus padres y les dijeras unas cuantas cosas como para que por lo menos reciban la “cachetada” de tener un hijo distinto y más abierto de mente que sus mentes más cerradas

      Thumb up 0 Thumb down 0

  6. Diego 11 octubre 2011 23:06 pm #

    Perdón, algo ocurrió que no pude terminar el mensaje xD. Como decía, no les vendría nada más una conversación que les diera la “cachetada” necesaria para asumir que tienen un hijo distinto y con una mente no más abierta, sino que con otro punto de vista nada más, y que no por eso debe ser tratado como enfermo.

    En fin, te admiro por tu honestidad y te deseo lo mejor, para que sigas amando con la misma intensidad a tu pareja y ambos sean felices, a pesar de enfrentar momentos más duros.

    Thumb up 0 Thumb down 0

  7. Chris 13 octubre 2011 20:45 pm #

    Se le admira!

    Thumb up 0 Thumb down 0

  8. Paulo 23 agosto 2012 9:57 am #

    Hola cristian, como estas, soy yo juan paulo, el que hicimos esta hermosa historia juntos, pero que se acabo, espero que estes bien, tengo muchas ganas de saber de ti, correr a tu brazos y sentir ese calor de amor que emanaba de nosotros dos con un simple rose, se que algun dia leeras esto, te recordaras de esta apgina y buscara nuestra historia, y creeme que si lo haces ahora, en 6 minutos mas o 6 años mas, aqui estare yo, con toda mi grandeza y amandote, igual que aquel 4 de septiembre, te amo, eres mi vida, por favor vuelve pronto, se que nos volveremos a reencontrar, nuestra historia no puede tener un final así, te amo rivera.

    Thumb up 0 Thumb down 0

Responder

No escribir correos electrónicos dentro del comentario, no será publicado.

Recibir notificación de nuevos comentarios por email. También puedes suscribirte sin necesidad de comentar.