En JovenConfundido.com buscamos proveer de información a jóvenes con dudas sobre su orientación sexual, ya sea una mera confusión adolescente o un secreto terrible guardado por mucho tiempo.

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Taller Joven Confundido: Salir del Closet

amistadAmigxs de Joven Confundido

Salir del closet es quizás una de las decisiones más difíciles para todx joven homosexual o bisexual. La incertidumbre, la angustia y el miedo al rechazo muchas veces nos paralizan.

¿No sabes cómo enfrentar a tus seres queridos? ¿Has sido rechazado? ¿Crees que estás solo o que eres el único? ¿Piensas que te falta información?

Por tercer año consecutivo, nuestro equipo multidisciplinario de profesionales voluntarios realizará el  “Taller Joven Confundido: Salir del Closet”, un espacio seguro para que lxs jóvenes que participen puedan contar sus historias, plantear sus dudas e informarse sobre cómo enfrentar esta necesidad de contarles a los demás sobre nuestra orientación sexual, además de conocer a otrxs jóvenes que están pasando por lo mismo.

El “Taller Joven Confundido” se realizará en Santiago de Chile el sábado 9 de agosto, es GRATIS, contará con un proceso de selección y tendrá cupos limitados. Para participar, debes tener entre 16 y 24 años exclusivamente y enviarnos un e-mail antes del 25 de julio (20 hrs.) a contacto@jovenconfundido.com con los siguientes datos:

  • Nombre completo
  •  Edad
  • Comuna
  • RUT
  • Número de teléfono
  • Además, debes contarnos, en al menos media página de Word o 300 palabras (como mínimo), por qué quieres participar. Este es el requisito más importante y excluyente, por lo que te pedimos detallar tus inquietudes, certezas, sentimientos, circunstancias, etc.

El Equipo JC seleccionará a los asistentes de acuerdo a los objetivos de este taller y si cumples con los requisitos, recibirás un mail con las especificaciones de hora y lugar, así como más detalles sobre las actividades que realizaremos. Además, es importante destacar que tanto ustedes como nosotros debemos asumir un compromiso de confidencialidad para resguardar la integridad de todos y velar por la seguridad del espacio que estamos creando.

Si aún no te has decidido, te dejamos aquí algunos comentarios de lxs jóvenes que participaron en el último taller:

Matías“Yo fui uno de los que dudó si ir o no, pero en verdad no me arrepiento. Uno pocas veces en la vida tiene oportunidades como esta, y no podemos dejar que el miedo nos quite la posibilidad de avanzar y lograr mejores cosas, nunca. ”.

Vale“El Equipo JC es espectacular, realmente me impresionaron, sus ganas de ayudar y su apertura a contar sus propias experiencias generan un ambiente de confianza y respeto que permite que uno pueda participar sin miedo y con total sinceridad.”.

Jorge“Creo que ha sido una de las mejores experiencias que he tenido, me sentí muy esperanzado y contento con lo que estaba viviendo, fue el momento en que realmente sentí que no estaba para nada solo”.

Bastián: “Espero que más jóvenes se motiven y puedan acceder a estos talleres. De verdad que la experiencia marcará un antes y un después en su etapa de confundidxs”.

Mitchel: “Estoy muy feliz de haber asistido, ahora todas las cosas se ven más claras, y sé que cuento con el equipo de JC y con muchos jóvenes que están pasando por lo mismo que yo”.

¡Atrévete a participar!
Equipo JC

photo by: 火馬
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Joven Confundido en Chilevisión: Jóvenes homosexuales buscan orientación para enfrentar su realidad

Un reportaje a fondo de Chilevisión Noticias mostró la realidad de los jóvenes chilenos que han decidido contarle a su entorno que son Gays, Lesbianas o Bisexuales. Los obstáculos son varios: edad, dependencia económica, falta de información, falta de redes y muchas veces la propia homofobia de sus seres queridos.

Esta nota habla también de cómo es dar este importante paso cuando se tiene apoyo e información. Esta es la labor que realiza Joven Confundido a través de su página web y en talleres como el que tendremos este 9 de agosto.

Entre los entrevistados hubo varios chicos que ya han estado en los talleres. Por ejemplo, Jairo, quien llegó con sólo 16 años al primer taller y hoy, con 19, ya está completamente asumido y fuera del clóset.

Revisa aquí el reportaje

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Joven Confundido en Revista Paula: “Salir del Clóset”

Como una de las principales notas de la sección Agenda, de Revista Paula, apareció nuestra convocatoria al Taller Joven Confundido: “Salir del Clóset” 2014, que por tercer año consecutivo realizaremos este sábado 9 de agosto y está dirigido a jóvenes entre 16 y 24 años.

Lee el artículo completo 

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Eduardo, 17, Caracas, Venezuela

Broken and Used; Dazed and ConfusedMi historia es un tanto complicada, y esta es sólo la primera parte.

Hasta finales de tercer año de educación media todo iba relativamente bien en mi vida (a nivel mental, o como prefieran llamarlo), a pesar de que, desde siempre, prefería masturbarme con temáticas gay, pero me inventé un porqué psicológico para justificar tal práctica y no le di mayor importancia.

En primer año inicié la que fue mi primera relación seria, y aunque desde un principio fue caótica, creo haberla “amado”, aunque hoy en día me lo cuestiono mucho. Volvíamos y terminábamos. A veces, durábamos tres meses, a veces cuatro, y así estuvimos hasta tercer año, cuando en el sexto mes de haber vuelto ella me fue infiel con uno de mis “mejores amigos”. A partir de ese momento, en mi mente nada volvió a ser de la misma forma. Cambié, o tal vez maduré mucho más. No volví a ella, pero ocurrió lo opuesto, y ella me contactó unos meses después, en vacaciones (cabe destacar que estudiamos en la misma institución, ella en un año más bajo que yo), y yo la acepté, sabiendo que más temprano que tarde, me haría lo mismo. Y así fue, pero no me importó. No lloré, ni me “deprimí”, ni sentí que mi mundo se venía abajo. No me eché a morir, y comencé a cuestionarme muchas cosas, y a averiguar la verdadera razón acerca de por qué me atraían los hombres…

Aunque, antes de eso, debo dejar claro que siempre fui objeto de bullying, o casi siempre… A dónde fuera, usualmente recibía comentarios negativos de otros jóvenes, quienes afirmaban que yo tenía cara de gay, y me ocurrió en al menos tres o cuatro colegios diferentes, por lo que, por más que yo les dijera: “Los gays no tienen una cara específica, idiotas”, para mis adentros comenzaba a cuestionarme si aquella suposición era cierta, ya que no era normal que me sucediera tan a menudo. Realmente yo no me sentía una persona “amanerada”, a pesar de que nunca fui bueno en los deportes o extremadamente varonil y machista, porque siempre consideré que, sin importar esos detalles, yo era un hombre, y me comportaba y aún me comporto como tal. Nunca me sentí menos, aunque mi papá siempre trató de hacerlo por mí. Siempre fui humillado por él. Por cada error que cometía recibía una larga charla, o golpes (algo muy común en mi país), y cuando lloraba de la impotencia decía: “Lloras como una mariquita, sé un hombre y cállate”. Yo hacia lo que él me decía y me calmaba, y luego lloraba en las noches, sin que nadie lo notara…

Sé, y siempre lo he sabido, que soy diferente. Y no porque no juego fútbol, o no salgo a fiestas, o no tengo muchos amigos hombres, sino por la mezcla de todo eso, y mucho más que siempre conformaron un “todo” en mi vida, y me hicieron notar que yo no era como el resto de los adolescentes “normales” ante la sociedad. Siempre fui en contra de la marea, cosa que me hizo la primaria un tanto difícil, ya que nunca iba ni siquiera a las fiestas de la escuela, y mucho menos a las de mis compañeros… Fui algo tímido en esta primera etapa de mi vida, pero aunque era muy pequeño todavía, tuve unas cuantas “novias” (de esas típicas a tan corta edad, con las que duras una o dos semanas y se dan como mucho un par de besos en la mejilla). En el bachillerato, en cambio, ser tan anormal y loco, (como yo me he descrito siempre, en el buen sentido), me trajo personas similares a mí, con quienes disfruté muchísimo, hasta ahora, que estoy a la espera de mi acto de graduación (que se llevará a cabo a finales de este mes).

Lo siento por desviarme un tanto del tema, aunque, como dije, supongo que lo que soy viene dado por un todo, y lo que les he contado es parte de ello… Mi confusión, y la razón por la que estoy colocando este testimonio en esta página, inició hace ya unos cuántos meses: en Noviembre del 2013, poco después de haber terminado por última vez y para siempre con mi primer amor (con la cual, eso si, a pesar de los 4 años que duró nuestra relación, entre ir y venir, nunca tuve un encuentro sexual).

Mi triste relato inició con una simple solicitud de amistad en Facebook… Cuando la recibí, primero vi unas cuantas fotos de la persona, y noté (además de lo guapo que era) que había cierta posibilidad de que fuera gay, y de que estuviese agregándome para salir conmigo, o algo así. De todos modos, lo acepté. Sólo para dejarlo claro: no pensé que tal vez querría invitarme a salir porque soy súper egocéntrico o algo así, sino porque ya me había pasado unas seis veces, y cuando el chico en cuestión me decía de forma “oficial” que quería salir conmigo, yo lo bloqueaba automáticamente de toda red social, por miedo a lo que pudiese llegar a ocurrir. Fue así como, ciertamente, el chico me escribió y me dijo que le llamaba la atención, que él era bisexual, y que le gustaría conocerme. Tras ello, comenzamos a hablar, y como desde un principio no le dejé claro qué inclinaciones poseía yo, ni le dije: “Que asco, lo siento, yo no soy gay”, él se sintió seguro hablándome, y consideró que yo era como él y que estaba dispuesto a conocerlo. Se equivocó un poco, porque no tenía en mente hacerlo (en un principio). Me daba miedo, por muy hermoso que pudiese parecer en sus fotos. Pero de igual forma, seguimos hablando unas dos semanas, en las cuales le expliqué que me encontraba confundido pero que no quería encontrarme con él para que ocurriese nada, sino para hablar y desahogarme acerca de lo que estaba sintiendo. Así qué, obvié todos mis pensamientos acerca de lo que podría salir mal, y fui a verlo, en las instancias de una universidad de mi ciudad.

Recuerdo que esa primera vez realmente no ocurrió nada, pero yo me quedé completamente atontado cuando lo vi. Era mucho más hermoso que en fotos, debo decir, y algo más alto que yo. Lo que sentí fue inexplicable, porque podía realmente verlo, observarlo completamente, ya que él era “de esa forma”, así que no iba a propinarme un golpe porque yo lo viera. Y así lo hice. Lo vi por horas, y hablamos de tonterías. Él me pegaba mucho en la mano, o me lanzaba pedazos de grama, como buscando un contacto físico conmigo, pero yo me hice “el duro”.

La semana siguiente volvimos a vernos, y esta vez dejé que ocurriera lo que nunca, en toda mi vida, pensé que pasaría. Dejé que me besara. Fue extraño. Muy extraño. Porque sentí que ese no era yo, me pregunté: ¿y ahora quién o qué soy?, y le dije: “eh, eso fue raro, pero hazlo de nuevo a ver qué siento”, y me besó. Y ahí me quedé enganchado. Nos besamos por horas. Nos vieron muchísimos estudiantes de allí, y a pesar de lo bochornoso que pienso ahora que fue, en aquel momento no me importó, porque recién estaba descubriendo una parte de mí que pensé que nunca “destaparía”. Pero no, el cuento no terminó como una historia más de Disney, y a pesar de lo increíble que fue, y del clímax que alcancé, llegué a mi casa gritando (literalmente) y sintiéndome asqueroso y sucio, por lo que tomé un baño, y a la par lloraba y pensaba en él, y en que jamás podríamos estar juntos, porque pensaba que iría al infierno por amar a otro hombre, ya que eso es lo que mis padres me enseñaron…

Ese mismo día, al salir del baño, le escribí a él, y le dije que lo sentía mucho pero que nunca podría estar con él, ni tener un novio (porque él me propuso que lo fuéramos, y me dijo que le gusté mucho, como persona y físicamente), y que sólo podíamos ser amigos, pero que nunca más lo iría a ver de nuevo. Fue así como él claramente se molestó, y me dijo unas cuantas cosas… Yo incluso lo borré de Facebook, pero… unos dos días después tuve este impulso de escribirle, de tenerlo, de abrazarlo, de besarlo de nuevo, y le dije que lo sentía, que sí lo quería como pareja, que estaba confundido y que me disculpara, pero él ya no quería saber nada de mí, y aunque me agregó de nuevo, no volvió a responderme.

Y al final, su partida significó el primer choque amoroso de este tipo en mi vida, y el comienzo de otra etapa, muy llena de confusiones y dolor, en la que todavía me mantengo… Ya no sé qué hacer, y claramente no tengo idea de quién soy. Y trato de fingir que me siento bien, pero en el fondo no lo estoy, porque no estoy seguro de con quién quiero estar en el futuro, si con un hombre, o con una mujer. Pero no me atrevería a decir que perdí mi identidad, porque no puedo negar lo que sentí aquel día, que tuve el primer y único contacto físico que he tenido con otro hombre.

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Sebastián, 16 años, México

BoysHola, soy un chico de 16 años, mi nombre es Sebastián y me considero  con gustos un poco diferentes a todos los demás chicos de mi edad. Conocí esta página buscando respuestas a todas mis dudas e inquietudes, desde pequeño me gusta hacer cosas “distintas”, ya que en vez de estar en fútbol o algún deporte así, me iba a danza o guitarra. Además, siempre me la pasaba rodeado de mujeres, si me gustaba estar con hombres, pero era diferente.

En realidad nunca sufrí de bullying por mis gustos o por ser afeminado, gracias a Dios. Inconscientemente, me preguntaba por qué me gustaban los hombres de una manera diferente. Pues eso fue algo que en mi infancia nunca me pude responder, algo que no mencioné.

Era un poco gordito, cabello chino, ojos café claro, pestañas chinas, cejas bien definidas y de piel apiñonada. Lo gordito me hizo desarrollar una autoestima baja, sentía que hasta la cosa más repugnante valía más que yo, así pasé mi infancia completa, sin saber quién era yo y preguntándome por qué era diferente a mi vecino o a cualquier niño del mundo.

Cuando iba en sexto grado de primaria, me cambiaron de escuela porque toda mi vida había estado en la misma y mi papá pensó que si me dejaba en esa escuela hasta llegar a la preparatoria no iba a saber socializar, así que ahí fue cuando empieza lo emocionante y confuso a la vez  de mi vida.

Yo, a un año de terminar la primaria e ir a la secundaria, entré a esa escuela muy santo, ya que no sabía lo que era un video porno o cosas de ese tipo, ahí fue cuando me empecé a meter a ese mundo y exploré tanto que un día vi en un página porno “categorías” y me di cuenta de que había muchísimos tipos y yo buscando, encuentro GAY. Recuerdo que sonreí y me dije a mí mismo: Nada pierdes con ver qué onda, así que vi un video y me causó algo que un video heterosexual no me había hecho sentir, algo mágico, es de esas cosas que no sabes cómo explicar con palabras hasta que te pasa.

Soy un chico sociable, alegre, tengo mucho carisma y la cualidad de cantar y bailar profesionalmente, pero la verdad es que soy un chavo homosexual reprimido y eso ha hecho que cambie a ser una persona seria en ocasiones, no espero ese momento en el que pueda llegar a decirles a mis padres que soy gay y ver sus rostros.

Estoy confundido, no sé qué hacer en ocasiones, estoy 100% seguro de que soy homosexual pero me importa mucho el qué dirá la gente y  a la vez no, espero respuestas de su parte y que me ayuden a aclarar un poco mi mente.

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Bryan, 19 años, Santiago, Chile

Lavender Letdown 73/365Hola, conocí esta página a través de un folleto que me entregaron en una marcha gay que asistí.

Bueno, vivo en la zona sur de Santiago, toda mi vida he sentido atracción por los hombres, siempre fui de pocos amigos. En básica pasaba en la biblioteca de mi colegio o jugaba cartas “Mitos y Leyendas” con algunos compañeros del curso, en lo cual me entretenía bastante. Siempre tuve algo de ” miedo” de hacer amigos, porque era algo tímido y no soy de mucho habla (y lo sigo siendo un poco), así que los fines de semana me dedicaba a jugar videojuegos.

En la enseñanza media muchas cosas cambiaron, estaba enamorado de un chico que era un año menor que yo, que iba en el mismo colegio y con quien hablaba a través de un MMORPG,  pero nunca me atreví a decirle lo que sentía y me sentí muy mal por eso.

En el 2011, a mediados de año, entré en depresión, ya que no me aceptaba a mí mismo, engordé más de lo que era y pasaba todo el día acostado y triste, hasta que le conté a mi madre que era gay, se puso triste, pero me apoyaba. Después le conté al resto de mi familia, quienes lo tomaron muy bien, pero nunca se lo esperaron de mí.

En 3° medio conocí a un chico, con quien compartía harto en común, sobretodo en los videojuegos y en el animé, del cual me enamoré y se volvió en mi primer mejor amigo. Con él salía a comprar videojuegos o a comer por ahí. Teníamos (y la seguimos teniendo) una muy buena amistad, hablábamos de videojuegos, pasaba en su casa y nos hacíamos burlas mutuamente, y también con él aprendí muchas cosas sobre distintos temas en los cuales yo era ignorante. En el colegio se burlaban de mí ya que decían que parecíamos novios y todo eso. Me daba vergüenza y él no les hacía caso.

En una de las tantas salidas que tuvimos le conté que era gay, ya que era mi amigo y para tener más confianza entre nosotros. Se lo tomó muy bien y se burlaba de mí a veces, pero de muy buena manera y entre los dos. Salimos del colegio el año pasado, pero no perdimos el contacto por nada, hablábamos por Skype o Facebook y salíamos con otros amigos. En una de esas salidas nos dijo que iba a irse a estudiar a otra ciudad, yo me sentí muy mal ya que lo quería mucho y todo eso. Un mes antes que se fuera, me digné ir a decirle lo que sentía y le dije por internet que tenía que hablar con él urgente. Antes de llegar a su casa tomé dos latas de cerveza, pensando que ebrio iba a ser más valiente. Al momento de llegar a su pasaje me puse cobarde e iba a pasar de largo, pero él estaba afuera esperándome y me invitó a pasar. Me preguntó qué ocurría y yo no sabía cómo decirle, le pedí que esperara un momento, ya que estaba muy nervioso. Me armé de valor y le dije que lo amaba mucho y él me dijo que le gustaban las mujeres, y que lo estaba bromeando o que me habían metido esa idea en la cabeza.

Después de esto, cuando nos veíamos nos sentíamos incómodos, pero eso fue solo por unas semanas. Antes que se fuera, salimos una vez más los dos, la pasamos bien y recuperamos esa amistad que se había perdido por lo que conté. Ahora me siento bien, ya que seguimos siendo muy buenos amigos, aunque me gustaría relacionarme más con gente gay como yo y me gustaría que a través de esta página pueda hacerlo.

Muchas gracias por leer mi testimonio.

photo by: Brendon Burton
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