En JovenConfundido.com buscamos proveer de información a jóvenes con dudas sobre su orientación sexual, ya sea una mera confusión adolescente o un secreto terrible guardado por mucho tiempo.

No está dirigido a activistas, ni a investigadores, ni a quienes dicten cátedra porque tengan todo resuelto. Ver más

Raúl, 17 años, Medellín. Colombia.

"I never wonder to see men wicked, but I often wonder to see them not ashamed."Me avergüenza saber que me gustan los varones. Me gustan algunas mujeres. Les digo que no estoy dispuesto a compartir mi vida con otro hombre, pero sí una relación de afecto, cariño, fidelidad y placer.

Miren, últimamente ha pasado un tiempo desde que me di cuenta de que además de que me gustan algunas pocas mujeres, me gustan también algunos hombres. No tengo amigos, no salgo, no hago nada en la calle porque temo encontrar un hombre, no les tengo miedo, no quiero verlos, me hacen sufrir mucho por dentro, no me caen bien y no estoy dispuesto a quererlos, aunque los quiero.

Afortunadamente, mi vida de joven no va nada mal, no tengo problemas y no me gusta la idea de festejar sin toda la plenitud que quisiera explorar, pero si fuera con mujeres no habría problema.

Algunas mujeres sospecharon de mí en un viaje, pero no me importó. Inevitablemente hay hombres que quieren hacer amistad con uno, eso está bien, pero es un reto de autocontrol. Intenté ser amigo del único hombre que habló conmigo en esos dos días. Muy simpático, pero cayó bien, porque era hombre jajaja.

Me fui sin despedirme, no quería verlo, y en la noche lo extrañaba, salí tarde al lugar donde lo vi, pero no estaba, fui a su cabaña (era centro vacacional, un concurso donde participé), pero me dio miedo entrar o preguntar por él.

Vi cómo me miraba en la cena a lo lejos, cenaba con sus amigos, yo miraba y me miraba, yo volteaba con alegría de poder verlo, pero se fue y me puse triste. Me fui a dormir pensando en él.

La siguiente mañana nos volvíamos a la ciudad, quería despedirme de él, pero no lo encontré, y en el bus de viaje al aeropuerto quería llorar.

Tres días después no lo podía sacar de mi cabeza, busqué el concurso por internet y el lugar donde estudiaba, no encontré nada, hasta que me puse a buscar su nombre por facebook y lo encontré, la verdad era muy tarde, y me di la libertad de llorar por haberlo encontrado, era él, lo reconocía.

Inmediatamente lo agregué y me fui a dormir tan feliz. Me aceptó y no me dijo nada, yo quería que me hablara, estaba ido totalmente de mí. Él tiene 24, pero parece de 18, es heterosexual, y me tocaba saludarlo, le pregunté si me recordaba y me dijo que sí. Me dijo que quería ver donde yo estudiaba, le dije cómo llegar, y nunca llegó. Siempre le hablaba y él no sospechó, aunque parece que me desconecta del chat porque me deja vistos cuando esta desconectado.

Decidí no hablarle más, y me ponía a llorar en la noche, me hace falta un hombre, yo quiero decirle cuanto lo quiero y en búsqueda de calmar la tristeza todos los tipos me parecen bonitos.

En la calle la mayoría me miran, también las mujeres, no soy atlético, no soy muy feo, pero no quiero hacer amigos porque este estúpido corazón se enamora y malentiende todo, pero yo lo entiendo.

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Óscar, 24 años, Las Condes. Chile.

Muchas gracias por la página, por sus relatos y por los comentarios que van dejando, de verdad me han ayudado mucho y me han incentivado a dejar mi propia historia, además de mis inquietudes.

Tengo 24 años, vengo de una familia “ejemplar” pero ultra conservadora, desde muy niño supe que había algo especial en mi, algo diferente y que no lograba entender, y que de paso era contrario a todas las enseñanzas y los ejemplos que me dictan en casa. Eso me ha hecho sufrir mucho, ya que no soy capaz de cumplir con las expectativas que mi familia ha puesto en mí, es algo que me pesa mucho y que a la vez duele demasiado.

Mi historia, no va por lo difícil que es intentar decirles a tus padres sobre tu sexualidad, más bien mi historia trata de cómo la he vivido durante este último periodo. Soy de regiones, pero por mis estudios estoy viviendo desde este año en Santiago. Lugar que ha generado cambios en mí. De partida debo mencionar que desde hace 3 años tengo un amigo que conocí en un foro de series de tv, nos hicimos muy cercanos, hablamos todos los días, la mayor parte del día, hasta la fecha, evento que logró generar extraños sentimientos hacia él. Lamentablemente él no sabe que soy homosexual, de hecho nadie de mi círculo cercano lo imagina, y durante este año coincidió que él también viajara a la capital para continuar con sus estudios.

Entonces como ambos estamos en la capital, el “destino” logró que se generara el escenario propicio para poder conocernos en persona, solo nos conocíamos por foto gracias a las redes sociales. Al principio costó mucho coordinar el encuentro, ya que ambos teníamos miedo según lo hablábamos, hasta que al final entre tanto insistir, concretamos el encuentro. Lo recuerdo bien, fue un día de lluvia, y lo divisé de lejos, mientras se acercaba, en ese momento no podía reaccionar ni nada, y tímidamente exclamé: “Por fin te conozco” mientras él sonreía tímidamente, ofreciéndome su mano y apartando la mirada. Desde ese día nos hemos juntado durante la mayoría de los fines de semana, ya que nuestro tiempo es muy acotado y él tiene muchas dificultades ya que trabaja y estudia.

Cada vez que nos juntamos hablamos por horas, hablamos de cualquier cosa, de nuestros sueños, proyectos, etc. Nunca tocamos el tema sobre “mujeres” que es algo que debería ser tema recurrente entre dos hombres, lo cual me hace dudar e ilusionarme con él, pero creo que pese a lo bien que lo pasamos, a las despedidas que siempre se van dilatando hasta que luego de varios minutos le damos término, a los apretones de mano que tardan en soltarse y a las “discusiones ridículas” que tenemos solo para ver cómo reacciona el otro. Todo lo anterior, queda en nada, ya que siento que es heterosexual. Reconozco que lo he idealizado, que veo en el más que una amistad, que me desespera no verlo, que cuento las horas para que se conecte y me salude. Esta obsesión me hace mucho daño, tanto que siento una culpa enorme al compartir con él y ayudarlo en sus cosas, puesto que si bien lo quiero y jamás haría algo que lo perjudicara, siento que mi motivación es tener algo más, o sea que mi “amistad” no es del todo verdadera.

A veces quisiera decirle toda la verdad, que soy homosexual, que está presente en todo lo que hago, que gracias a él, los cambios que he vivido han sido más llevaderos, y que por él haría muchas cosas, que su ausencia me mata, y que perderlo sería un dolor me costaría superar.

Pese a que pareciera ser que mi vida gira en torno a él, aquí he hecho muchas más cosas, como juntarme con un amigo que también es homosexual, cosa que agradezco mucho, ya que es como yo, muy similar a mí en cuanto a personalidad y a como vemos la vida, por lo cual siempre bromeamos que los estereotipos con nosotros no van. Él ha sido un apoyo importante, a veces le digo que todo sería más fácil si más que amistad hubiésemos tenido un interés romántico, cosa que no pasará, ya que él tiene su pareja y yo no podría verlo de otra forma, ya que es como un hermano.

El problema que visualizo, es que mi “amigo” no logra que amplíe mi círculo, ni que conozca a más personas como yo, pero no es por imposiciones, solo que yo no veo más allá de él, me gustaría que me aconsejaran y me dijeran cómo podría confesarle lo que soy y el temor que me produce su rechazo, que imaginar su mirada de asco y/o desprecio sería algo que no podría soportar, por lo mismo he estado muy depre, cosa que él nota, ya que me conoce muy bien, a pesar de que se muestra frío algunas veces, tiene gestos que logran subirme el ánimo y confundirme aún más.

Es divertido cómo me complica contarle esto a él, más que a mi familia, amigos, etc. supongo que si todo sale mal, a pesar del sufrimiento, intentaría ver el lado positivo, el cual es que por primera ves logré comprender lo que es querer a alguien y experimentar todas esas sensaciones cursis que describen los poemas o películas. Ojalá y algún día también pueda experimentar lo que es amar y ser correspondido, ya que a mi edad y por consecuencia de los prejuicios jamás he estado con nadie, simplemente porque soy muy culposo, lo que impide que viva y reconozca mi propia sexualidad.

Un abrazo a todos/as, me encantaría participar en alguna actividad grupal de las que generan, pero veo que sus rangos etarios son muy acotados.

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Nicolás, 22 años, Santiago, Chile

Project 365 #192: 110710 Light At The End Of The TunnelHola, agradezco a mi psicólogo que me enseño de esta página con el fin de encontrar alguna forma de apoyo para personas como yo, me gustaría compartir mi historia y estar abierto a escuchar consejos y/o criticas:

Llevo poco más de 5 años notando que me atrae más un cuerpo masculino que uno femenino, lo cual me llevó a aguantar todo este tiempo con la angustia de no saber cuál era mi verdadera orientación sexual, tratando de no darle importancia (no funcionaba mucho) llegué a pensar que estaba mal enfocado, que estaba enfermo y hasta rezaba (soy católico) para que deje de pensar que me atraen los hombres en vez que las mujeres. Pololie una vez cuando tenía 15 años con una amiga, duramos 4 meses y después no supe nada de ella, y de ahí hasta este año no he tenido polola.

Llevo un año con un psicólogo con quien al principio de mi terapia poníamos énfasis a mi control de la ansiedad por los estudios, interacciones sociales (soy muy tímido), y problemas familiares. Recién a principios de este año decidí empezar con mi “exploración por mi identidad”, lo conversé con mi psicólogo y decidimos esta vez enfocarnos en mi “investigación”.

Como estoy en un ambiente (familia y amigos) más conservador, homofóbico y religioso, ninguno sabe lo que me está pasando y esa es otra de mis angustias, no tener ningún apoyo de mi familia y que señalen que “a los gays hay que dejarlos encerrados en el closet y que no molesten” y burlas a los homosexuales por parte de mis amigos, no tenía por dónde empezar a conocer a alguien gay que me ayude con mi búsqueda; así que tome la decisión arriesgada de abrir una cuenta en un chat gay.

En este chat conocí a un estudiante de psicología quien es ahora es el único amigo gay en quien puedo confiar (dejamos en claro entre los dos que no había ningún interés amoroso entre nosotros), después conocí a otra persona con quien empecé a hablar, nos conocimos físicamente, pero con el tiempo nos distanciamos. Luego conocí a otro hombre mayor que yo, a quien también conocí en persona y que terminó siendo el primer hombre que besé y mi primer pololo, aunque no alcanzamos a tener sexo.

Duramos apenas un mes debido a que descubrí que tenía otra pareja y que yo estaba como el “Patas Negras”. Ahí quedé muy mal emocionalmente, tanto por el quiebre como por la impotencia de no poder tener el apoyo de mi familia ni amigos, que no saben nada y que tengo miedo de contarles por miedo al rechazo, solo tengo el apoyo de mi único amigo gay que sabe todo lo que estoy pasando. Terminé cerrando mi cuenta en el chat.

Aún no tengo 100% claro si soy gay o no, pero hasta ahora las cosas están indicando de que efectivamente puedo ser homosexual, aún no soy capaz de aceptarme y tampoco quiero llegar a una conclusión tan apresurada si llevo recién poco menos de 6 meses investigando.

Hablé de esto con mi psicólogo y me recomendó contactarme con Joven Confundido para compartir mi experiencia y conocer comentarios de otras personas.

Muchas gracias por este espacio en donde puedo desahogarme.

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Pablo, 30 años, Santiago, Chile

Man on Racing BicycleHola, mi nombre es Pablo. Creo que no se puede poner el apellido, pero me da lo mismo porque todo el mundo que me conoce sabe que soy homosexual, o eso creo. Soy de Santiago de Chile y tengo 30 años. Soy abogado, me va normal y en el aspecto laboral soy feliz. Llegué a la página por casualidad y sentí una especie de responsabilidad en contarles mi historia. Leí muchos testimonios de niños, adolescentes y algunos jóvenes que están sufriendo mucho. Incluso algunos hablan de suicidio. Eso me preocupó mucho, me entristeció y me pareció bueno hablar las cosas por su nombre.

Me di cuenta que me gustaban los hombres a los 12 años cuando vimos una porno heterosexual escondidos con compañeros de colegio. Por lo que me habían enseñado, se suponía que tenía que excitarme con las mujeres, sus partes íntimas, y el placer que recibían ellas. Pero para mí fue tan natural que me fijara en el hombre, en todos sus aspectos físicos. No lo entendí al principio, pero después tenía impulsos sexuales mirando otros jóvenes en la calle, en el colegio, etc. De hecho fue muy natural que mis masturbaciones fueran pensando en hombres. Nunca me pasó eso de tener la primera experiencia sexual con el compañero de colegio (como después me han contado que es casi normal), yo era muy asustadizo.

Estudié en un colegio de puros hombres, católico y progresista en lo social, en el cual predomina el fútbol, el bullying al distinto, al que se equivocaba, etc., se exigía una masculinidad base (muy mal entendida, por su puesto). Yo zafé de que se burlaran de mí porque no soy afeminado, pero sí homosexual, entonces no me molestaron, fueron otros quienes tuvieron que pasar por ese injusto infierno. Nunca jugué fútbol (cosa que no creo que tenga que ver con o ser homosexual), pero también me salvé porque era parte del grupo “intelectual” del curso. Sin embargo, el progresismo de este colegio sólo nos enseñaba a ser iguales como personas en cuanto a lo material, a no tener diferencias por razones socioeconómicas (aspecto que lo agradezco como formación, por que hasta hoy pienso así y así mismo he encausado mi vida), pero no en cuanto a la diferencia ni diversidad sexual. Jamás se habló de la homosexualidad como algo normal, como una condición más, si no que se entendía como algo malo, con connotación negativa. Eso se lo reprocho hasta el día de hoy a ese colegio, que sin embargo sigo queriendo tanto.

Pasaron los años y mi angustia fue en aumento. Me paseaba por mi casa rogando a dios que me gustaran las mujeres (actualmente soy absolutamente ateo, pero por un tema intelectual más profundo, no por ser homosexual y los conflictos con la religión que eso conlleva), era un sentimiento de angustia máxima, sin precedente. Desde esa época me HE querido CASAR y TENER HIJOS con la persona que me case, y en ese tiempo lo veía como imposible siendo homosexual. Me obligaba a conocer mujeres, a tener pololas, a hablar de eso con mis amigos, a hacerme el “tipo que le gustan las minas”. No me iba mal por que no soy mal parecido, pero tuve suerte por que mis pololas (a quienes quise mucho, porque fueron más bien buenas amigas) eran “cartuchas”. Mi vía de escape era internet.

Mi adolescencia fue doble. Las fiestas con las amigas, la relación de cariño con los amigos, la relación familiar, pero en las noches o cuando podía conocía hombres en algún chat y de ahí al MSN, y sacaba mi excitación haciendo cosas por cámara. Siento que fue hace tanto tiempo cuando algunas personas ya salidas del closet o no salidas me hablaban para conocernos como seres humanos, no para tener sexo: eso me aterraba y siempre respondía que no. Yo pensaba que dar ese paso era el fin, el inicio de otra vida. El juntarme con otro homosexual era un paso mayor. Y yo no conocía ninguno en mi vida “pública”. Qué terror tenía. Veía como pasaba mi vida por delante de mis ojos en ese aspecto tan relevante (el sexual-emocional) y no la vivía (ni siquiera escondido), y como siempre he pensado que algunos homosexuales por tener esa doble vida tenemos una comprensión mas madura de la existencia, me daba cuenta que no la vivía. Sí, se sufre, pero sigan leyendo sobre alguien que sufrió igual que ustedes y no se dio por vencido en el camino….

Yo ya hice mi “duelo” como dicen los psicólogos, pero me habría encantado tener un pololo a los 15, 16 años, incluso a los 20 cuando estaba en la Universidad estudiando Derecho. Y hacer las cosas que todos mis amigos hacían con sus pololas. Cosas normales. No sé… haberme ido a esos viajes a la playa o al Valle del Elqui con un pololo. Bueno, no las hice en ese tiempo… y me arrepentí de más viejo.

A los 22 años iba en el último año de carrera, estaba con una polola. Siempre he pensado si lo hacía para aparentar o porque nos llevábamos bien y era “lo que había que hacer”. Claramente cada vez que empezaba lo sexual, me venía una angustia indescriptible que no quiero volver a tener. Terminé con ella y no sé por qué, ni qué me pasó, porque me atreví y un día decidí conocer a alguien del MSN para juntarnos a comer algo. Creo que fue natural, la vida es sabia a veces, fue casi inconsciente. Tenía nervios, miraba a todos lados, llegó, hablamos, me gustó y fue el primer hombre con el que me besé después de un tiempo y tuve sexo. Empezamos una relación oculta. O sea, ¡perdí mi virginidad a los 23 años!. Empezamos a salir, y empezó el acoso de los amigos.

Tengo que ser sincero jóvenes amigos: nunca me ha gustado la mentira ni la omisión y para mi el closet es mentir y omitir. Lo siento, pienso así. Así me lo enseñaron. Estar almorzando en mi casa con mis papás y hermanos, estar con mis amigos, y estar con este alguien en las sombras no lo soporté. Si analizamos el closet desde que alguien empieza a estar con hombres, el mío duró solo un año. Si es desde que gustan los hombres, fueron 10 años. Pero después de casi un año que conocí a mi primer hombre, el día que cumplí 24 años y ya no estaba con él, porque no resultó no más, la mentira (de ser homosexual y tener que aparentar ser heterosexual) me tenía tan podrido que me fui en auto a tomar al Cerro San Cristóbal, y no respondí llamadas, ni nada (algo muy irresponsable por lo demás, no lo hagan).

Volví a la casa de mis padres y mis hermanos me querían pegar, mis padres desesperados y dije “basta”. Llevé a mis papás a su pieza y empezamos a hablar, y les dije. Fue algo increíble. Tantos años sintiéndolo, pensándolo, ocultándolo, el tema de mi vida, porque así lo era y se lo estaba diciendo a gente real de mi ambiente. Nadie lloró. Mis papás son progresistas en lo social, pero conservadores en lo valórico. Pero también son de esos papás que aman a sus hijos por sobre todas las cosas. Sé que no entendieron, pero me dijeron que me querían. Eso no quiere decir que en los años posteriores hemos analizado con peleas la situación, yo he exigido respetos, pero cuando personas de closet me dicen “tuviste suerte con tus papás”, yo digo que tal vez sí, porque simplemente me querían, pero nunca lo entendieron. El sufrimiento estuvo igual. De más está decir que fue una pésima salida del closet, algo traumática. Fue tan raro todo ese tiempo, ya son 7 años, es como una vida entera con todo lo que ha pasado. Después vinieron mis hermanos, ambos también progresistas, pero ninguno con amigos homosexuales o que pudieran entender. No hubo problemas, o si les dolió o molestó no me lo dijeron nunca. También a mi hermana chica de 14 años, se lo expliqué con cariño y tranquilidad.

De a poco le comencé a contar a mis amigos. Fui por partes, empecé por mi mejor amigo, se sorprendió, me dijo que me iba a querer siempre, que era raro, pero que lo contaba con tanta seguridad y “pachorra”, que no había nada más que decir. Le dije que nuestra amistad claramente estaba basada en una historia, viajes, lealtad, cariño, conocer a nuestros padres de tantos años… no éramos amigos por que nos gustaran las mujeres y por ende no teníamos por que dejar de serlo. Luego le conté a varios más. Dejé a uno de los que más quiero para el final. El más “bueno pa’ las minas”, para la talla sexual, morbosito, pero mi gran amigo. Yo tenía miedo, él es machista, es de bromas, pero fue el más cariñoso, me dijo que siempre íbamos a ser amigos, y que sus hijos el día de mañana podían ser mis hijos, que todo iba a estar bien. Fue uno de los momentos más lindos de mi vida… a todos les pedí que por ahora quería estar en un closet moderado, que no lo dijeran, no lo hicieron.

Yo un día entendí que nací así, que soy igual a todos mis amigos, hermanos, familia, y mundo en general y que no tengo por que andar con miedo por la vida porque al resto le puede molestar una condición mía. Tampoco me tiene que gustar Madonna, ni el pantalón pitillo, ni decirle amiga a mis amigos, ni reírme del show del transformista y sus tallas sexuales, no me van esas cosas y punto. Pero el hecho es que soy homosexual y me gustan los hombres igual. Haganse respetar.

Fue largo, pero es mi testimonio. Gracias,

Pablo

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Camilo, 17 años, Santiago, Chile

happy birthday Aaron...17Hola a todos, hace más o menos un año que no escribo mi historia. Creo que ahora la contaré más pausadamente, y con todo lo que me ha pasado en todo este tiempo.

Como les conté la otra vez, cuando era niño siempre supe que me atraían los hombres más que las mujeres, ya que uno sabe qué le pasa realmente, pero como es chico se entiende. Así, seguí mintiéndome hasta segundo medio. Desde ahí creo que empecé a aclararme todo. Un día, jugando PS3, agregué a un usuario, que luego invité a jugar, y desde ahí empezamos a hablar, todo bien él en ese tiempo. Si mal no recuerdo, iba en primero medio, hablábamos de todo, nos conocimos profundamente, hablábamos de mil cosas, ahí fue creo que nos empezamos a tomar cariño Nos contábamos nuestros problemas y típicas cosas creo, que ambos nos sentíamos solos. A fines de diciembre, él se fue de vacaciones y yo me quedé un poco solo, fue un mes eterno para mi. Cuando volvió ya teníamos WhatsApp y en ese momento nos empezamos a querer, bueno, como amigos. Él siempre me hablaba y yo igual, hasta que se dio la ocasión de juntarnos y nos juntamos en su casa. Conocí a su familia y todos eran súper buena onda. Desde ese día todo fue mejor, hasta que nos peleamos, no recuerdo el motivo, pero duramos una semana enojados y, bueno, todo pasó como siempre pasa en las peleas.

Nos juntamos por segunda vez y fue para su cumpleaños, y desde ahí empecé a sentir cosas por él. Era lindo conmigo, me abrazaba y todo. Pero empezaron los problemas, peleábamos por todo, entre celos y otras cosas, hasta que un día supe que su abuela había muerto y sus papás se habían separado, y él cambio completamente con todos: era frío, pesado y amargado, y bueno, me mandó a “la punta del cerro” por varios meses. Yo entré en una depresión y tuve que ver psicólogo, porque no estaba bien, y ella (la psicóloga) se dio cuenta de lo que realmente me pasaba, me ayudó a aceptar que me gustaba él.

Un día su mamá me habló, preguntándome por qué ya no iba para su casa, y tuve que contarle la verdad, que él me había dicho eso. Supuse que habló con él, porque me habló unas semanas después que ella lo aconsejó. Y seguimos hablando, aunque ya no era el mismo tipo que había conocido, era alguien completamente diferente, pero bueno, yo seguí ahí como siempre, y nuevamente nos juntamos, pero esta vez quedó la embarrada. Me quedé en su casa el sábado y el domingo. El primer día todo perfecto, y el domingo salimos al mall. Se nos hizo tarde y su mamá me fue a dejar en auto a mi casa. En el momento que íbamos viajando, yo y su mamá, le dije que estaba enamorado de su hijo, y ella se lo tomó mal, cosa que no me lo hizo saber en el momento, y me puse a llorar ahí mismo. Ella me consolaba diciendo que no le diría. Días más tarde, él me bloqueó sin ninguna razón aparente, de todo. Se imaginan cómo me sentí, solo pensaba en la muerte. A finales del 2013 me enteré por una amiga, que teníamos en común, que la mamá le había dicho y por eso me había bloqueado. Me sentí peor, además yo estaba de cumpleaños en unos de esos días.

Este año conocí a muchas personas, personas que a veces conoces y jamás piensas que serán tus amigos, pero así fue. Conocí a un amigo que ha estado en todas conmigo, y a una amiga que también me acepta y todo. Desde fines del 2013 que no sé nada de él, aunque ya lo empecé a olvidar y creo que ando muy feliz ahora, puedo escribir esto sin llorar, cosa que no hacía antes. Realmente me siento feliz de no saber nada de él y de haber superado todo esto, ya que sufrí bastante.

Espero que te haya gustado mi historia y gracias por leerla, que tengas un lindo día.

Saludos.

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Alejandro, 25 años, Ñuñoa. Chile

Hola

Mi nombre es Alejandro, tengo 25 años, vivo actualmente en Ñuñoa y llegué a esta página porque la vi en Twitter. Me llamó la atención y al ingresar comencé a ver muchos testimonios y ahora comenzaré a escribir el mío.

Desde chico comenzaron  a atraerme los hombres, soy gay y aunque patalee y llore lo seguiré siendo. Cuando veo a una mujer no me pasa nada, nunca he pololeado ni con hombres ni mujeres, pero a la edad que tengo me dan muchas ganas de sentirme querido, hasta me llega a dar envidia. En mi casa nadie sabe de mi orientación, soy el menor de cuatro hermanos. Ellos ya tienen hijos y deben presentir que algo en mí no anda bien, ya que tengo 25 y nunca he llevado polola a la casa, y tiran esa famosa talla “¿y la polola cuándo?”, mejor omito la respuesta o me da risa o les digo muchos estudios y me dan muchas ganas de decirles qué les importa. Pero me da pánico decir la verdad, ya que son homofóbicos y hasta yo mismo debo serlo en muchas ocasiones y duele.

He tenido solo un encuentro sexual con una persona que conocí a través de un chat, pero no fue de inmediato, fue al año, me invitó a un parque un lunes y resulta que los lunes no tenían abierto, hasta me da un poco de risa, y aprovechando me invitó a su pensión, él no es de acá y por estudios se vino y bueno, pasó lo que tenía que pasar, pero no fue la gran cosa y todo quedo ahí, no volvimos a hablar.

Hace un año más o menos tuve una experiencia rara a través de la web, en el 2013 yo andaba mal psicológicamente, no tenía trabajo y no encontraba y decidí hacer un preu para sacar un titulo más alto del que tengo y por estas cosas de la vida comencé un tipo de “relación” con un chico a través de la web, fueron dos semanas intensas de amanecerse chateando, va a sonar raro pero me había enamorado de alguien que nunca había visto en persona. Sabía muy pocas cosas de él y tenía claro que hay tener cuidado en internet, pero pasó.

Cuento corto, después de dos semanas me dice que se le declaró una enfermedad y que debía irse del país a tomar un tratamiento, se despidió de mí, me deseó lo mejor y nunca más supe de él, y yo quedé mal, pensé que había encontrado a esa persona que te hace sentir cosas que nunca sentiste y bueno fueron dos meses en que lloraba todos los días. Estaba en clases y no podía aguantar las lágrimas y pasaron los meses, y comencé a hablar con otro  chico y un día nos juntamos en enero de este año, él es mayor que yo y no hubo esa química, y no hubo encuentro sexual.

Hace poco apareció el chico con el que hablaba y volví a sentir todo lo del año pasado, él estaba allá y por lo que hablábamos se quedaría quedar a seguir los estudios, nos comenzamos a seguir por Instagram, veía sus fotos, pero todo se acabó. Siento pena, porque de verdad quería a esta persona, le enviaba fotos con un te quiero y en ocasiones no recibía nada a cambio, yo siempre estuve buscándolo, y llegué a una conclusión, él nunca me quiso, o sintió algo por mí, o se le pasó, pero yo siempre sabiendo que esto era Internet y uno nunca sabe con quién se puede encontrar, así que por lo visto y leído extraña a otra persona y vuelve a Chile.

Por otro lado, tengo la autoestima muy baja, no me quiero, me siento feo, más encima tengo una enfermedad que me deja marcas en la piel, sobre todo en mi nariz, son una especie de verrugas, he buscado tratamiento, pero es un poco costoso y los dermatólogos me dicen que me volverán  a aparecer y me da rabia porque me tuvo que tocar a mí llevar esto conmigo. No quiero que sientan lástima por mí, en mi casa dicen que hay cosas peores, pero para no tener discusión omito, por dentro digo como ellos no tienen nada y no deben tomar medicamentos todos los días, y no sé si alguien quiera estar conmigo por mis defectos, inseguridades y miedos.

Esa es mi historia, no sé qué opinan, ¿Qué debo hacer?

 

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